Opinión
Hebrón
Por Eugenio García Gascón
Ayer Trinidad Jiménez estuvo en Hebrón. Fue increpada con gritos y consignas desagradables por varias decenas de colonos israelíes. Ante todo se ha de consignar que la ministra de Asuntos Exteriores fue valiente al optar por viajar hasta Hebrón, una visita que prácticamente no ha hecho ningún colega suyo de Europa, al menos en los últimos meses.
Trinidad Jiménez tuvo oportunidad de ver cuál es la situación en el centro de Hebrón, donde la cooperación española está rehabilitando antiguas casas palestinas que se encuentran en mal estado. Mientras hacía el recorrido, los colonos le gritaron "nazi" y "antisemita", entre otras lindezas.
Tras el viaje a Hebrón, hubo un colega israelí, del semanario Aurora de Tel Aviv, que se publica en español, que le preguntó por qué hay tanto antisemitismo en España, y concretamente en la prensa española. El periodista en cuestión dijo que muchos lectores de Aurora se quejan del presunto antisemitismo de la prensa española. La ministra respondió que en España no hay antisemitismo de ningún tipo.
Pero aunque es cierto que en España no hay ningún tipo de antisemitismo, sí que existe en algunos españoles un sentimiento anti-israelí que se origina en la ocupación.
Me pregunto cómo quiere este colega de Aurora que se escriba de la visita de ayer de la ministra a Hebrón y de los insultos que recibió. Y sobre todo cómo debemos tratar el asunto de la ocupación, que no para de crecer, y ante la que la comunidad internacional permanece con los brazos cruzados. A mí no me parece extraño en absoluto que haya españoles, o británicos, o europeos en general, que sientan la necesidad de criticar a Israel.