Opinión
Iniciativa árabe
Por Eugenio García Gascón
-Actualizado a
Acaba de trascender que durante su mandato, el anterior primer ministro de Israel, Ehud Olmert, recibió una invitación oficial del expresidente egipcio Hosni Mubarak y de otros líderes árabes para dirigirse personalmente a la Liga Árabe y poner en marcha la iniciativa de paz árabe de 2002, mediante la que esta organización invitó a Israel a abandonar los territorios ocupados a cambio del reconocimiento del Estado judío por parte de los Estados árabes.
Evidentemente, Ehud Olmert rechazó la invitación, y esto es algo que no debe sorprender. Es cierto que ahora mismo Olmert habla tranquilamente de la necesidad de alcanzar la paz, pero sus palabras responden a un comportamiento característico de los líderes isaelíes, que hablan de paz cuando están en la oposición o cuando se han retirado, pero que cuando están en el gobierno impulsan la política de expansión judía en los territorios ocupados, que es lo que Olmert hizo durante su mandato.
La invitación de la Liga Árabe se gestó durante una convención que tuvo lugar en Madrid en 2007 para conmemorar el quince aniversario de la Conferencia de Madrid de 1991.
Fue el exministro israelí Moshe Shahal quien animó a la Liga Árabe a invitar a líderes israelíes, tal vez pensando que era algo imposible, pero cuando la Liga cursó finalmente la invitación, Olmert la rechazó.
Hablar de paz es sencillo y no cuesta nada. El sucesor de Olmert, Binyamin Netanyahu, también habla de paz continuamente mientras sigue expandiendo las colonias judías en el territorio palestino. Dice que son los palestinos los que no quieren negociar a pesar de que todo el mundo ve que es la política expansionista israelí la que aborta cualquier iniciativa de paz.
Todo indica que sin una fuerte presión exterior no habrá ningún progreso y lamentablemente la comunidad internacional no está por la labor.