Opinión
Maalula
Por Eugenio García Gascón
Maalula es un pueblo situado en las montañas a 60 kilómetros de Damasco, uno de los tres pueblos donde sigue hablándose un dialecto del arameo muy parecido a la lengua materna de Jesús de Nazaret. Al iniciarse la revuelta contra el régimen hace dos años y medio su población era de algo más de 2.500 habitantes, la mayoría cristianos aunque con una minoría musulmana sunní.
En los últimos días los rebeldes han llegado hasta Maalula y se han registrado fuertes combates en la zona. Los rebeldes consideran que el pueblo constituye un bastión estratégico de la máxima importancia para su avance sobre Damasco desde el norte.
Muchos cristianos han huido. De hecho, la prensa libanesa, que suele ser la mejor informada sobre Siria, señala que apenas quedan unas decenas de personas. Algunos periódicos dicen que los rebeldes que lo han ocupado, que pertenecen organizaciones islamistas radicales, han obligado a algunos habitantes a convertirse al islam.
Pero lo más preocupante es que la minoría sunní ha acogido con los brazos abiertos a los islamistas radicales de Yabhat al-Nusra y otros grupos emparentados con Al Qaeda.
La guerra civil siria es en gran parte una guerra religiosa, sectaria, entre sunníes y no sunníes, alawíes y cristianos. Al menos así la plantean muchos sunníes que cuentan con el apoyo directo de Arabia Saudí, Catar y otros países árabes, así como con el apoyo de Occidente.
Lo que está ocurriendo es grave por varias razones, sobre todo porque pone en evidencia que quienes saldrán perdiendo, en caso de una victoria rebelde, serán las minorías, especialmente los no sunníes, y también las mujeres.
Recordemos lo pasado en Irak, de cuya invasión se cumplen diez años. Inicialmente la invasión americana no se presentó como una guerra religiosa sino como una liberación democrática, pero en seguida se convirtió en una guerra religiosa.
El otro día recordábamos las palabras del patriarca maronita de Líbano, Bechara al Rai, que también es cardenal católico, y que decía que todo lo que se ha hecho a favor de la convivencia de las religiones en Oriente Próximo durante catorce siglos se está desmoronando con la intervención occidental. Y mencionaba que en Irak ha habido una hemorragia que ha reducido la población cristiana a la tercera parte en solo una década.
En Siria está ocurriendo lo mismo.