Opinión

Un maniaco en la mesa

cooper

Por Nekane Goñi

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COLIFLOR CON BECHAMEL

Ingredientes:

Una coliflor mediana

Harina y un huevo para rebozar

Leche (1 litro), harina y nuez moscada para la bechamel

Queso para gratinar

Elaboración:

Partimos la coliflor en ramilletes y la cocemos al vapor o con muy poca agua. Tras enfriarla, le quitamos bien el agua aplastándola con las manos. Al rebozarlos en harina y huevo y luego freirlos en aceite bien caliente, quedarán como pastelitos. Reservamos en una fuente que pueda ir al horno.

Para la bechamel, calentamos dos cucharadas de aceite en una sartén y retiramos un poco antes de echar una buena cucharada de harina con copete. Removemos echando leche fría poco a poco. El truco de una buena bechamel es que la harina este muy bien cocida. Salpimentamos y añadimos una puntita de nuez moscada  Vamos consiguiendo la textura que queremos, más bien líquida, con la cantidad de leche.

La ponemos por encima de los pastelitos de coliflor y terminamos con una buena cantidad de queso para gratinar en un horno unos cinco minutos a fuego alto.

Os preguntareis que tendrá que ver esto con el tema. Pues sí, se trata de una manía familiar. Como comprobareis, esta receta de coliflor tiene un aspecto muy apetitoso y hasta elegante en la mesa. Pero mi padre no es capaz de comerlo si antes, en el plato, no lo ha destrozado de forma que parezca un puré, para horror de la cocinera.