Opinión
Mariano lo negó tres veces antes del canto del gallo
Por Manolo Saco
Pobre rica Iglesia católica, todo el día predicando, a las escasas beatas que acuden a sus iglesias, que el redentor ya no es Cristo (eso era antes) sino el Partido Popular, y cuando los obispos necesitan en pago a los servicios prestados una ayudita para llenar la plaza de Colón resulta que la extrema derecha que gobierna el partido conservador le niega su apoyo. La clerigalla se vio en la necesidad de acarrear ultras cristianos de todas partes de Europa para completar el atrezzo, ultras que a su vez obligaron a los niños de sus familias numerosas (que no a sus numerosas familias) a hacer bulto para que la foto del helicóptero reflejara el poder de sus tres dioses.
Y es que lo que mal empieza mal acaba. Si Pedro negó a Cristo tres veces, los miembros del Opus Dei, Legionarios de Cristo, y demás sectas cristianas que pastan en Génova 13 se sienten autorizados a hacer lo propio, más aún si es por un bien mayor, como ganar las elecciones generales para convertir nuestra democracia en una futura teocracia.
Recordemos la historieta. Pedro acompaña a Cristo en su arresto a la casa de Caifás, el sumo sacerdote, y mientras le espera en el patio, varias criadas creen reconocerlo como uno de los discípulos de aquel que se proclama rey de los judíos. Pero Pedro lo niega tres veces antes de que el gallo cante por segunda vez.
Hace cuatro días, a Mariano Rajoy, seguidor incondicional de los talibanes de la Conferencia Episcopal que montaron la mascarada de la manifestación en favor de la familia cristiana y en contra de la ley que permite a los homosexuales casarse entre sí, piedra sobre la piensan continuar edificando sus iglesias, le preguntaron si derogaría esa ley en el caso (dios no lo quiera) de que llegase a gobernar a partir de marzo.
¿Y qué hizo san Mariano cuando los periodistas le descubrieron como uno de los galileos que seguían ciegamente a Rouco Varela y García-Gasco? Pues “ya saben ustedes mi postura”. ¿Y cual es su postura? “Es de sobra conocida”. Y lo repitió tres veces. Y cuando se lo iban a preguntar una cuarta vez, cantó el gallo y la rueda de prensa se fue al carajo.