Opinión
Matemáticas
Por Ciencias
INCREÍBLE, PERO CIENCIA // MIGUEL ÁNGEL SABADELL
En 1948 moría el matemático G. H. Hardy y su necrológica apareció en la prestigiosa revista científica Nature. Lo cierto es que este suceso no sería motivo para hablar de él si no fuera porque en la década de 1950 un joven matemático de la antigua Unión Soviética descubrió que todo un párrafo al final había sido eliminado. Algo llamativo, pues Hardy siempre se había mantenido alejado de la política. La censura comunista, que eliminaba de las pocas revistas occidentales permitidas cualquier mención desfavorable a la historia de ese país o de sus líderes, había hecho su papel. Pero no podía imaginar por qué.
En la década de 1990 se le permitió salir del país rumbo a Inglaterra. Allí recordó la necrológica y corrió a la biblioteca para desvelar el misterio. En el número 4.099 del 22 de mayo de 1948, en la página 798, descubrió lo que movió la tijera del censor. El párrafo decía así: “Hardy tuvo una pasión, las matemáticas. Aparte de eso, su mayor interés se centraba en los juegos de pelota, en los que era un experto. La siguiente lista de seis deseos para el nuevo año que envió por carta a un amigo nos muestra sus aficiones y aversiones principales: 1) Probar la hipótesis de Riemann; 2) No llegar a 211 en la cuarta entrada del último partido de las series en el Oval; 3) Encontrar un argumento que pruebe la no existencia de Dios y que convenza a la opinión pública; 4) Ser el primer hombre en llegar a la cima del Everest; 5) Ser proclamado el primer presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas de Gran Bretaña y Alemania; 6) Asesinar a Mussolini”.
Al parecer del censor, los chistes de Hardy eran peligrosos para la pureza del pensamiento soviético. Patético.