Opinión
'La mejor opción'
Por Eugenio García Gascón
Michael Hayden es un general retirado del ejército del aire de Estados Unidos que fue director de la CIA hasta 2009, es decir durante el mandato del presidente George Bush.
Hayden ha hecho unas declaraciones en las que valora la situación en Siria, sugiriendo que la guerra civil puede resolverse de tres maneras distintas. La tercera opción consiste en que el presidente Bashar al Assad gane y permanezca en el poder. Otra posibilidad, la que le parece más probable a Hayden, es directamente la disolución de Siria.
En mi opinión esa tercera opción (la victoria de Assad) parece muy remota a medio plazo, entre otras razones porque el país terminaría sufriendo un boicot occidental y árabe todavía más tremendo del que venía sufriendo desde hace muchos años, y difícilmente podría mantenerse en el poder el actual régimen.
"Tengo que decirle que en este momento, y por más horrible que parezca, me inclino por la tercera como la mejor de las tres opciones tan terribles", ha dicho el ex jefe de la CIA.
Es curioso, cuando tuvieron en su poder a Assad lo machacaron sin piedad, y ahora dicen que es la mejor opción.
Con estas declaraciones Hayden entra con pleno derecho en el grupo cada vez más nutrido de políticos y altos funcionarios occidentales relacionados con Oriente Próximo que solamente hacen declaraciones sensatas una vez que han abandonado sus cargos, unos cargos con mucho poder desde donde podrían haber llevado a cabo las políticas que luego defienden.
Esta es una situación que se da particularmente en Israel, donde a menudo sus dirigentes son grandes pacifistas cuando ya no tienen poder. Baste recordar el caso emblemático de Shimon Peres, o la reciente película-documental The Gatekeepers, donde cinco exjefes de los servicios secretos critican abiertamente las políticas del gobierno con respecto a los palestinos que ellos mismos aplicaron con tenacidad cuando tenían responsabilidad.
En esa misma línea, algunos responsables americanos de la invasión de Irak han entonado recientemente el mea culpa por lo que en su momento hicieron con tanto ahínco, pero lo han hecho después de haber destruido Irak.