Opinión
Merkel
Por Eugenio García Gascón
El viernes el diario Haaretz abría su portada dando cuenta de las tensiones que experimentan las relaciones personales entre el primer ministro Netanyahu y la canciller Merkel, unas tensiones que, en opinión del rotativo de Tel Aviv, abundan en el aislamiento internacional de Netanyahu y de Israel.
El lunes pasado los dos matuvieron una agitada conversación telefónica. Merkel le dijo que se sentía decepcionada porque Netanyahu no está haciendo nada por el proceso de paz. Netanyahu le contestó que está preparando una "iniciativa diplomática" y que en el plazo de dos semanas la anunciará públicamente. Los israelíes piensan, y con motivos, que en Occidente están más tranquilos cuando hay negociaciones, aunque las negociaciones no conduzcan a ninguna parte. Así que si los occidentales quieren negociaciones, adelante, tendrán negociaciones, aunque sean unas negociaciones vacías, algo que Israel ha hecho con frecuencia en los veinte años que han transcurrido desde la Conferencia de Madrid.
El lunes fue Netanyahu quien llamó a Merkel para quejarse de que Alemania hubiera votado a favor de la condena de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados en el Consejo de Seguridad, una resolución que Obama vetó. La conversación fue "extremadamente tensa e incluyó acusaciones mututas y manifestaciones rudas", según Haaretz. Merkel incluso habría contestado de mala manera y con insolencia a Netanyahu.
Según el rotativo, en el entorno de Netanyahu están trabajando en una iniciativa similar a la que ha propuesto el extratosférico Lieberman, que consiste en plantear la creación de un Estado palestino temporal en el 50 por ciento de Cisjordania. Pero esto es algo que los palestinos ya han rechazado, y Netanyahu lo sabe. Los palestinos no pueden permitirse nada que no prevea una congelación total de la construcción israelí en Cisjordania, incluida Jerusalén, y esto es algo que no va a ocurrir.
Lo que es lamentable es que a estas alturas los mandatarios occidentales, incluida Merkel, todavía no hayan adoptado una serie de medidas para obligar a Israel a cumplir las resoluciones internacionales. Lo que sea "diálogo" y "negociaciones" con Israel es una pura pérdida de tiempo, como ya se ha visto desde hace tiempo.