Opinión
La música sí se vende
Por Ciencias
Un verano 2.0 por PIXEL Y DIXEL
El negocio de la música ha cambiado de manera radical en los últimos años gracias a Internet. Antes los grupos mandaban sus maquetas a las discográficas o esperaban la visita de un productor a sus conciertos para firmar su primer contrato. Ahora las cosas son muy distintas. Los aspirantes a estrellas de la canción abren sus páginas en YouTube o MySpace y comienzan a tener fans por todo el mundo. Gracias a esta popularidad reciben la llamada de una empresa discográfica, que en muchos casos no necesitan porque ya venden su música a través de Internet.
Es el caso de los Boyce Avenue, un grupo de Florida formado por los hermanos Alejandro, Fabián, y Daniel Manzano, y su amigo Stephen Hat-ker. El año pasado eran unos desconocidos, abrieron su canal en YouTube y en la actualidad acumulan más de 40 millones de visitas a sus vídeos. El pasado 25 de marzo lanzaron su primer álbum y en un mes vendieron 30.000 canciones a través de iTunes, Amazon o Rhapsody.
Se habla mucho del intercambio de archivos musicales (calificado de forma malintencionada como descargas ilegales), de que Internet está matando a la música… Pero se habla poco de que Apple se ha convertido en el mayor vendedor de música en los EEUU tras vender 5.000 millones de canciones en todo el mundo. Además, los grupos venden ya sus discos directamente a través de sus páginas web, sin intermediarios. Y el nuevo modelo de negocio funciona.