Opinión
Nuevas tendencias en la historiografía
Por Eugenio García Gascón
Tom Segev es uno de los historiadores israelíes más conocidos. Mantiene unas posiciones moderadamente críticas con el la historia oficial de Israel y cada viernes escribe una columna en el Haaretz sobre temas relacionados con la historia israelí. En su última columna, recuerda que los primeros libros de historia de Israel los escribieron "veteranos de la Haganah y líderes del movimiento laborista", y que más que historia era "mitología". Segev afirma que esos historiadores pertenecían a lo que él llama la "Escuela de Jerusalén".
En 1978, tres décadas después del establecimiento del Estado, se inició la "nueva historiografía", continúa Segev, que cuestionaba la historia sionista inicial, revelando que no era tan "maravillosa y heróica" como se contaba en los colegios. Los nuevos historiadores descubrieron al mundo acontecimientos muy desagradables que se habían ocultado y enterrado, aunque la mayoría de los israelíes decidieron mantener la mitología de los primeros historiadores de la Escuela de Jerusalén e ignorar a los nuevos historiadores, una tendencia que se ha mantenido firme hasta el día de hoy. A esos nuevos historiadores se les llamó "post-sionistas". El más célebre es Ilan Pappe, que se ha tenido que exilar porque la comunidad universitaria le ha hecho la vida imposible.
Segev certifica que el post-sionismo ha llegado al final de su trayecto y ahora existe una nueva tendencia. La define como la "Escuela de Tel Aviv", por oposición a la mitológica "Escuela de Jerusalén". Estos historiadores modernos "están hartos de la historia" y prefieren escribir sobre cuestiones que hasta ahora habían pasado desapercibidas porque no se consideraban importantes. Los historiadores de la Escuela de Tel Aviv se distancian del conflicto con los árabes, ignoran los sistemas de poder que los controlan, y en su lugar, centran sus esfuerzos en "la mentalidad de los israelíes, sus sentimientos, creencias y estilos de vida". Para confirmar esta visión tan postmoderna, Segev menciona dos trabajos recientes de "historiadores israelíes" que reúnen esos requisitos: el primero es un estudio del hummus en la sociedad israelí y el segundo una historia del peinado local.