Opinión
Un nuevo ejemplo de entereza
Por Antonio Avendaño
La profesionalidad de la derecha para administrar las acusaciones de corrupción en sus filas debiera ser motivo de reflexión para la izquierda. La indiferencia y el desahogo con que los dirigentes andaluces del PP reciben las noticias sobre la vinculación del partido con la trama Gürtel debieran servir de ejemplo para todas las personas en apuros. Ese ejemplar comportamiento indica bien a las claras que son gente con madera de estadistas. Caiga quien caiga es su lema. Y no es raro que lo sea teniendo en cuenta que quienes caen nunca son de los suyos.
El número tres de Javier Arenas, Ricardo Tarno, aparece en una anotación de la agenda de Pablo Crespo, mano derecha del capitán de la trama, Francisco Correa. La nota manuscrita dice: “Tarno, 36.697 euros+IVA”. La agenda está en el sumario del caso y del hilo de sus anotaciones ha tirado la Policía para seguir algunas pistas. Con una frase como esa en una agenda como esa y escrita por un tipo como ese a los socialistas les estarían temblando las piernas como inermes cervatillos bajo una tormenta de nieve una noche de invierno. Con esos mismos mimbres a la derecha no se le ha movido un músculo. ¿Una agenda? ¿Qué agenda? ¿Una frase? ¿Qué frase? ¿Pablo? ¿Qué Pablo?
Si en la agenda del ex director general de Empleo, Javier Guerrero, apareciera una anotación como esa referida a un dirigente socialista de confianza del presidente Griñán, medio Partido Socialista estaría amarillo de vergüenza y el otro medio estaría blanco de ira. No aprenderán nunca. Deberían tomar lecciones del PP. Eso sí, pagando. Un profesional nunca trabaja gratis.