Opinión
La operación Iberdrola se enturbia cada vez más
Por Vicente Clavero
El asalto a Iberdrola, todavía en ciernes, ha encontrado un nuevo detractor en la persona del primer ministro escocés, ALEX SALMOND, contrario a que la eléctrica española sea controlada por alguno de los dos gigantes europeos que la pretenden: EdF y E.ON. Iberdrola es propietaria de Scottish Power y, en opinión de Salmond, su absorción por el grupo francés o por el alemán plantearía problemas de competencia. Aunque sus posibilidades de sacarla adelante son escasas, por prematura, el presidente escocés incluso ha presentado en el Parlamento británico una moción para que el Gobierno, en la medida de sus posibilidades impida el cambio de propiedad que se atisba en el horizonte.
Salmond, que en su momento puso serias objeciones a que Iberdrola se hiciera con Socottish Power, está muy satisfecho con el desenlace de aquella operación y por eso no quiere más movimientos. Para persuadirlo fue necesario entonces el concurso de un hombre bien relacionado con los nacionalistas escoceses: JOSU JON IMAZ, expresidente del PNV, que intercedió a favor de Iberdrola por expreso deseo de su presidente, IGNACIO SÁNCHEZ GALÁN. Nada tendría de extraño que Imaz hubiera instigado ahora a Salmond para que contribuya a frenar a EdF y E.ON, pues uno de los riesgos del cambio de manos de Iberdrola es que pierda su carácter original de empresa vasca.
La postura de Salmond, por otra parte, pone una piedra más en el camino de EdF, que de los dos aspirantes es el único que ha expuesto sus intenciones a las claras. El primer ejecutivo de la compañía francesa, PIERRE GADONNEIX, declaró recientemente que no seguiría adelante con sus planes si las autoridades nacionales concernidas o la propia Iberdrola ponían pegas. Sánchez Galán, en la presentación de los resultados de 2007, ya dijo la semana pasada que EdF “no sería bienvenida”. El Gobierno escocés, con sus reticencias, también se ha colocado en contra.
Mientras tanto, las autoridades españoles continúan sin decir esta boca es mía, a la espera de que se celebren las elecciones generales del próximo 9 de marzo. Sólo el vicepresidente económico, PEDRO SOLBES, ha adelantado que no vería con buenos ojos el troceo de Iberdrola que, según todos los indicios, desean los promotores de su compra, con FLORENTINO PÉREZ a la cabeza.