Sánchez y Feijóo firman una tregua tras el accidente pero Vox lo aprovecha para alimentar su antipolítica
Tanto Pedro Sánchez como Juanma Moreno Bonilla destacan la colaboración institucional. "Cuando pasan cosas graves hay que unir fuerzas", señalan desde Moncloa.
Feijóo aplazó por un día el desencuentro permanente que tiene con el Gobierno y se desmarcó del tono bronco de Vox: "Cuando tenemos un problema, España se une. Adif y Renfe están haciendo su trabajo".

Madrid--Actualizado a
La imagen de unidad que Pedro Sánchez y Juan Manuel Moreno Bonilla escenificaron este lunes desde Adamuz (Córdoba), zona cero del trágico choque de trenes, daba señales de que PSOE y PP firmaban una tregua política en respecto a las víctimas. En la escena también estaban María Jesús Montero, vicepresidenta del Gobierno y en unos meses, candidata y adversaria de Moreno en las elecciones de Andalucía. Esa bandera blanca que agarraron las dos formaciones fue rechazada por Vox, que al calor del accidente, escogió sostener su discurso incendiario con soflamas antipolíticas contra el Ejecutivo.
Fuentes de Moncloa destacan a Público que lo visto entre este domingo y el lunes es lo que debería ser siempre. "Cuando pasan cosas graves a nivel internacional o nacional hay que unir fuerzas", afirman. Sánchez canceló toda su agenda, incluida la visita a la ciudad suiza de Davos para participar en el Foro Económico Mundial prevista para este martes.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, compareció ante los medios de comunicación ya pasada la medianoche del domingo al lunes. A primera hora de la mañana se desplazó a Adamuz. Allí recibió al presidente del Gobierno a media mañana. Tras una visita al entorno del accidente, Sánchez compareció ante los medios.
"El Estado ha actuado como tenía que actuar: unido, coordinado y con lealtad", fue una de las frases que transmitió Sánchez. "Las comunidades autónomas son Estado", indican las fuentes consultadas en Moncloa. Desde el equipo de Sánchez ponen en valor la gran "profesionalidad" mantenida por la Junta de Andalucía, para la que solo tienen "buenas palabras". "Actuaron de manera muy profesional en sus competencia, pusieron hospitales de campaña muy rápido, desalojaron espacio en los hospitales y movilizaron a todo el mundo. Solo podemos destacar que todo ha funcionado bien", apuntan.
"Unidos es la manera de afrontar un accidente de estas características", insisten en Moncloa, donde reiteran, tal y como destacó el propio Sánchez, que se procederá a una investigación para averiguar lo que ha pasado y que no vuelva a suceder. "Estamos seguros que encontraremos la causa", añaden al tiempo que reconocen, tal y como destacó Puente el domingo, que los técnicos todavía no encuentran explicación.
El PSOE y varios ministerios limitaron su acción política este lunes al máximo. Solo realizaron diferentes minutos de silencio en sus lugares de trabajo. En Moncloa confían en que todo el mundo tenga "altura de miras" por primera vez y que el PP "no cambie el relato". Algo que, recuerdan, ya sucedió con los incendios del pasado verano en Castilla y León tras las primeras horas. Pero estas mismas fuentes consideran que no creen que Moreno Bonilla "se deje imponer una estrategia de comunicación" desde Génova.
Otro de los mensajes que quiso destacar Sánchez durante su comparecencia en Adamuz fue una advertencia sobre la expansión de los "bulos y la desinformación". Algo que ya ocurrió en otras tragedias como la DANA en el País Valencià y que generan mucho "daño". El presidente del Gobierno hizo un llamamiento a que la ciudadanía se informe por los canales oficiales y por medios de comunicación "contrastados".
En este sentido, Puente llamó, durante una intervención en RTVE, a no "especular" con las causas del accidente. "Todo son incógnitas y se despejarán con la investigación", dijo al respecto. Al ministro se le preguntó sobre el papel de Vox pero Puente evitó el choque y puso en valor precisamente la actuación de Moreno Bonilla. "Tengo cero ganas de polemizar con nadie. Me quedo con lo que he visto hoy a pie de vía al presidente de Andalucía trabajando con nosotros. A cada uno tratando de aportar. Y sobre lo otro que cada uno saque las conclusiones que quiera. No tengo ganas de polemizar con nadie y menos con Santiago Abascal", afirmó.
Feijóo viaja a Córdoba y cede el protagonismo a Moreno
El Partido Popular tenía una agenda prevista que ha cancelado tras conocerse más detalles de la gravedad del accidente. Ya por la noche, Alberto Núñez Feijóo y su equipo se ponían en contacto con Pedro Sánchez para posponer la reunión que este lunes se iba a celebrar para hablar de un posible envío de tropas a Ucrania. El presidente del PP aplazó por un día el desencuentro permanente que tiene con el Gobierno y, a diferencia de Vox, puso todo su aliento en el accidente de Córdoba, incluido un minuto de silencio en la puerta de la sede nacional.
Según pasaban las horas, Feijóo quiso proyectar una imagen presidencial y a primera hora de la mañana anunciaba una reunión con el expresidente de Renfe, Pablo Vázquez, y la ex directora general de Operaciones de la compañía, Berta Barrero, para estar pendiente de la evolución tras el choque de trenes. En ella también estaban Juan Bravo, su vicesecretario encargado de Transportes, y Carmen Fúnez, su homóloga en Sanidad. Una suerte de gabinete de crisis espejo del que pudiera transmitir la idea de alternativa a Pedro Sánchez. Estas escenificaciones son habituales en Feijóo, que también las ha llevado a cabo en otros momentos de crisis como la DANA o el apagón nacional del 28 de abril.
A la vista del discurso incendiario de Vox, Feijóo esquivaba las declaraciones públicas, que Moreno Bonilla lideraba casi en exclusiva para mantener una postura de entendimiento con el Ejecutivo socialista. "Agradecer la coordinación absolutamente necesaria que se necesita en una catástrofe de esta naturaleza. Hemos estado trabajando conjuntamente con el ayuntamiento, la diputación y el Gobierno de España", afirmaba el presidente andaluz en su comparecencia conjunta con Pedro Sánchez. El único reproche venía desde la falta de comunicación, dado que el jefe de la oposición respondía a una pregunta que no ha recibo por parte del Ejecutivo ninguna llamada para conocer detalles sobre el accidente.
La única intervención de Feijóo fue al final de la jornada desde Adamuz y el presidente del PP no entró en el juego de Vox. "Cuando tenemos un problema, España se une. Adif y Renfe están haciendo su trabajo. Esto me ha hecho revivir el accidente de Alvia que tuvimos en Santiago. No lo olvidaré jamás y sé que lo que ustedes han visto no lo olvidarán nunca", explicaba sin entrar en más detalles o hacer valoraciones políticas. Las pocas declaraciones a medios del PP fueron las imprescindibles. El silencio popular fue interrumpido únicamente por una breve valoración durante la mañana de Miguel Tellado, secretario general del PP, el anuncio de elecciones en Castilla y León o un comunicado del PP de Extremadura en el que actualizaba el estado de las negociaciones con Vox para la investidura de María Guardiola.
Vox mantiene su pulso al sistema
Y mientras PP y PSOE daban síntomas de calma y tregua con las víctimas, la extrema derecha aprovechaba la pista libre que todos los partidos dejaban para intentar acaparar foco y Vox se convertía en el único partido nacional que no cancelaba su agenda de actos. Mientras en Aragón todas las formaciones posponían sus actos y declaraciones de precampaña a la vista de las elecciones del 8 de febrero e incluso acordaban retrasar un día el inicio de la campaña electoral para respetar el luto nacional, los de Abascal aclaraban que mantendrían su agenda intacta.
Y no solo la mantenían, incluso aprovechaban esos espacios para atacar al Gobierno. Como hiciera su líder, Santiago Abascal, a través de las redes sociales ("como en tantas catástrofes que nos han golpeado estos años, no puedo confiar en la acción de este Gobierno"), José Antonio Fúster, portavoz nacional de la formación, aprovechaba el accidente para vincular la tragedia al Ministerio de Transportes, José Luis Ábalos y el mismo Pedro Sánchez: "Exigimos una auditoria de la red ferroviaria. No aceptaremos que la ruina del Gobierno de Sánchez sea la ruina del Estado. España no necesita más propaganda, necesita buenas infraestructuras". El portavoz ultra denunciaba que el supuesto "abandono" de las infraestructuras "coincide con la decisión de este gobierno de destinar parte del bolsillo de los españoles a financiar redes ferroviarias en otros países" y que era el día para "exigir responsabilidades".
A media tarde, Abascal volvía a la carga y hacía caso omiso a las críticas por mantener su discurso en busca de la polarización cuando aún no se habían retirado siquiera los escombros de las vías. "Nos gobierna el crimen, la mentira y la traición a los intereses del pueblo. El colapso de un gobierno mafioso está amenazando de colapso a todo el Estado tanto a nivel nacional como internacional. Punto", insistía a través de sus redes sociales.


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