Opinión
Al Qaeda contra Irán
Por Eugenio García Gascón
El doble atentado de ayer en las inmediaciones de la embajada de Irán en Beirut, que se cobró la vida de al menos 23 personas y dejó más de 140 heridos, fue reivindicado poco después en Twiter por las Brigadas Abdullah Azzam, un grupo vinculado a Al Qaeda.
El grupo afirma que este tipo de acciones continuarán hasta que se cumplan dos condiciones: que los hombres de Hizbola que luchan contra los rebeldes en Siria abandonen este país y que se ponga en libertad a "los héroes sunníes" detenidos en Líbano.
La embajada de Irán se encuentra en los suburbios del sur de Beirut, que están habitados en su mayor parte por chiíes, y es conocida la aversión, más bien el odio, que muchos sunníes, especialmente los más islamistas, sienten hacia los chiíes.
De hecho, las Brigadas Abdullah Azzam y otros grupos similares reciben ayuda financiera y militar de distintos países sunníes de la región, principalmente de Arabia Saudí, Kuwait y Catar, y los donantes a menudo tienen nombre y apellidos, aparecen en los periódicos y son conocidos, y hasta populares, por su odio africano hacia los chiíes.
La ayuda financiera y militar a Al Qaeda, y en este caso a las Brigadas Abdullah Azzam, no es ningún secreto para nadie y cuenta con el apoyo tácito de Israel y Estados Unidos que ven ahí la posibilidad de servirse de Al Qaeda para acabar con el eje chií Teherán-Damasco-Beirut. No es de extrañar, por tanto, que una parte de los medios de comunicación árabes vinculen a Al Qaeda con las potencias occidentales.
El atentado se ha producido unas horas antes de que hoy se reanuden en Ginebra las negociaciones entre las potencias occidentales e Irán sobre el programa nuclear de este país, unas negociaciones a las que se opone frontalmente Israel, y unas horas antes de que el primer ministro Netanyahu llegue a Moscú con una agenda en la que se destaca precisamente Irán.
La sensación que se tiene es que estos grupos están tan infiltrados por los servicios secretos de los países del Golfo, Estados Unidos e Israel que es muy difícil saber quién da las órdenes de los atentados.
Por supuesto, a veces se detiene a los autores materiales, y hasta se les puede juzgar y condenar, pero eso no aclara de dónde ha partido la orden.
Es la misma sensación que se tenía y se tiene a menudo con las milicias palestinas.