Opinión
Algo para recordar
Por Ciencias
CIENCIA DE PEGA // MIGUEL ÁNGEL SABADELL
Podría haber titulado esta columna como el original de la película de Tom Hanks y Meg Ryan Sleepless in Zaragoza, sustituyendo hábilmente Seattle por la capital del Ebro pero... Y todo por una noche de casi insomnio. Yo ya iba un pelín mosqueado porque esa tarde mi amigo Alberto me largó un recorte de El Periódico con la siguiente perla: “El Consejo de Seguridad Nuclear informó ayer de la detección de una partícula radiactiva en la central de Vandellòs 2 apenas dos días después de que, sin un origen claro, apareciera otra en una zona cercana”. El titular es de premio Nobel: “Hallan una partícula impura en Vandellòs 2”. Teniendo en cuenta que en nuestro organismo se desintegran 10.000 átomos entre dos latidos del corazón, detectar UNA sola partícula radiactiva es de nota.
Así que ya tenía el cuerpo preparado para lo que estaba por llegar en las primeras horas de la madrugada: primero, un anuncio de pijadas para móviles donde se afirmaba que bastaba con pasar la voz de tu novio-amiga-pareja por el programa que te ofertaban para saber si mentía.
Lo mejor fue el programa de Antena 3 El arca secreta, presentado por el vendedor de misterios Javier Sierra. El chico ha sabido desembarazarse del sambenito de cadáveres de extraterrestres recuperados por los EEUU -que es con lo que se ganaba la vida hace unos años- y volcarse con la moda de los pseudomisterios históricos. Como buen conspiranoico ha cambiado la CIA por el Vaticano y los ET por la sábana santa. Su autorizada fuente son unos peculiares ingleses, Picknett y Prince; baste con saber que defienden que la CIA y el MI5 están usando técnicas de control mental para iniciar una nueva religión relacionada con extraterrestres que hacían de dioses egipcios. Según ellos, el bajorrelieve medieval es una foto de Da Vinci (¡cómo no!).
¿Y las pruebas? El supuesto documental nos lo desvela: hay un cuaderno del genio italiano que desapareció y, como dice Picknett sin despeinarse, “nadie sabe qué había escrito pero, con toda certeza, era sobre la sábana santa”. La incompetencia quedó demostrada cuando para probar que no se trata de un bajorrelieve –la hipótesis científicamente más probable– sustituyeron los pigmentos y colorantes usados en la Edad Media -encontrados en las muestras obtenidas de la sábana santa- por ácido sulfúrico. Semejante caradura demuestra el escaso apego por la honestidad intelectual de este producto de El Mundo TV.