Opinión
San Fermín español
Por Javier Vizcaíno
Llevaba un tiempo el vetusto ABC de siesta canicular, pero el séptimo día de julio despertó y trajo la buena nueva patriótica. “San Fermín, Fiesta de España”, hiperventilaba en primera sobre una foto del único trozo de la pamplonica Plaza del Ayuntamiento donde no se atisbaba ni media ikurriña. Como certificación de la proeza, este subtítulo: “Vuelve a fracasar en Pamplona el intento de los independentistas de politizar lo sanfermines”. Por supuesto, la portada cañí y su lema no son en modo alguno un intento de politización.
Eso tan feo lo hacen siempre los otros, como los malvados parlamentarios catalanes que rechazaron la petición del PP de dejar sin valor la abolición de las corridas de toros en aquellas tierras. Menudo globo se agarró el editorialista a cuenta de la negativa: “Es una más de las versiones intolerantes de ese eufemismo llamado 'hecho diferencial', que no se aplica para destacar las virtudes innumerables de la cultura catalana, sino para ahondar en una crispación gratuita y en el desapego de Cataluña hacia su historia común con los demás pueblos de España”. Ea.
Toros... y hienas
De estreno en la pomposa página dos de El Mundo, Rubén Amón encontraba inspiración en lo mismo: “La prohibición no obedece a la piedad franciscana del hermano toro, es una excusa política que proporciona veneno al desafío identitario en el contexto del soborno institucional”. Sin necesidad de mentar los cuernos, su vecino de la derecha, Luis María Anson, señalaba con el dedo a los disolventes del orden: “El paro, el déficit y la deuda se resolverán antes o después. Sin embargo, ¿quién le pone el cascabel a la hiena del secesionismo vasco, del secesionismo catalán, atizados por las ocurrencias y la inepcia de Zapatero?”
En La Razón, sorpresas por todo lo alto. Para empezar, cero menciones a Bildu en la primera. Ni los más viejos del lugar recuerdan algo similar. Pero donde se cae el campo es en el editorial, que podría haber escrito el más rabioso de los indignados. “Agencias de derribo”, llevaba por título y contenía fragmentos como este: “Se diría que estas tres agencias americanas quieren hacerse perdonar su desastrosa, y tal vez delictiva, gestión previa a la crisis mundial generada en Wall Street, especialmente con la quiebra de Lehman Brothers, a la que mantuvieron una alta calificación hasta el mismo día de su quiebra.”. Como lo leen.