Opinión
Sexo femenino
Por Ciencias
INCREÍBLE, PERO CIENCIA // MIGUEL ÁNGEL SABADELL
En todo el occidente civilizado nos horrorizamos cuando leemos noticias sobre una horrorosa y denigrante operación quirúrgica: la ablación del clítoris, o clitoridectomía. Curiosamente, la ablación no es algo que no hayamos practicado en nuestra propia cultura. De hecho, el autor de uno de los primeros libros de cirugía ginecológica, un médico famoso a mediados del siglo XIX de nombre Isaac Baker Brown, apostaba por la ablación en la lucha contra múltiples enfermedades físicas y mentales.
En su libro Curabilidad de ciertas formas de insania, epilepsia, catalepsia e histeria en mujeres proponía que el remedio universal para estos males era la ablación del clítoris. En su clínica privada, que abrió sus puertas en 1858, la operación más habitual era precisamente esta.
Por supuesto, entre esas ciertas formas de insania estaba incluida la masturbación femenina, que los médicos, muy pudorosos ellos, denominaban “excitación periférica”. Duramente perseguida, una mujer que se masturbara podía acabar en un manicomio o sufrir la ablación. La revista médica British Medical Journal criticó la poco ética publicidad de Brown y su escaso decoro por escribir libros de dudoso gusto, pero no criticó la ablación en sí.
En los medios escritos comenzó una batalla contra Brown y una comisión se dispuso a estudiar las actividades del ginecólogo. El Consejo de la Sociedad de Obstetricia y el Real Colegio de Cirujanos le amenazaron con expulsarlo y Brown aseguró que dejaría de realizar ablaciones. Poco después se pudo demostrar que aún seguía haciéndolas en su clínica. Ambas sociedades médicas cumplieron sus amenazas y Brown tuvo que abandonar la medicina.