Opinión
Todo vale en Egipto
Por Eugenio García Gascón
Las nuevas imputaciones que se han presentado esta semana contra la cúpula de los Hermanos Musulmanes confirman lo que ya sabía todo el mundo, es decir que el régimen del general Abdel Fattah al Sisi quiere acabar el trabajo que empezó con la deposición del presidente Mohammed Morsi el 3 de julio.
A Morsi y a otros 35 altos cargos islamistas, incluido el guía general de la organización, Mohammed Badia, se les imputa la participación en atentados terroristas y la conspiración con organizaciones extranjeras (Hamas, Hizbola y la Guardia Revolucionaria iraní) para desesbabilizar Egipto y provocar el caos.
Estos cargos se suman a las imputaciones anteriores de que Morsi y otros líderes de los Hermanos Musulmanes incitaron a sus seguidores a matar a activistas que protestaban contra el gobierno de los Hermanos Musulmanes.
Esta última acusación tiene su gracia puesto que el número de islamistas que ha muerto a manos de las fuerzas de seguridad desde el golpe de estado es muchísimo más elevado y en cambio nadie está buscando a los responsables.
Y lo cierto es que los Hermanos Musulmanes se están comportanto con gran moderación desde el golpe, rechazando el uso de las armas. No obstante, los jueces también les acusan de estar involucrados en los ataques y atentados que cometen los yihadistas, especialmente en la península del Sinaí.
Egipto se prepara para celebrar a mediados de enero el referéndum constitucional. La nueva Carta Magna excluye de la participación electoral de los partidos políticos que defiendan un ideario religioso, o sea que se ha confeccionado específicamente para apartar de las urnas a los Hermanos Musulmanes.
El general Sisi, que todavía no ha desvelado si aspira a convertirse en el futuro presidente del país, está acorralando a los Hermanos Musulmanes desde todos los frentes, y en esta lucha sin cuartel está utilizando todos los medios a su alcance.
Lo más sorprendente es que los Hermanos Musulmanes insistan en que solo aspiran a combatir a los golpistas por medios pacíficos, aunque es muy difícil pronosticar si esto seguirá así durante mucho tiempo.