Opinión
La votación
Por Ciencias
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LAS 30 Y UNA NOCHES // CARLO FRABETTI
* Escritor y matemático
La más famosa de las paradojas, la del mentiroso, en realidad no es tal.
La afirmación “Todos los cretenses son mentirosos”, en boca de un cretense, y aun entendida en el sentido abusivo de que los mentirosos mienten siempre, no es una paradoja: es, sencillamente, una afirmación falsa (que hasta sobre su índole paradójica nos miente). Solo se vuelve paradoja
si la consideramos verdadera, como hace san Pablo en su epístola a Tito: “Cierto es el testimonio de uno de ellos que dijo que los cretenses mienten siempre”.
Si la afirmación es verdadera, al menos un cretense dijo una verdad, luego la afirmación es falsa.
Propongo, pues, sustituir la falsa paradoja del mentiroso por la verdadera paradoja del veraz: le preguntaron a un sabio si en alguna ocasión había mentido y, por modestia, contestó que sí.
Y al hacerlo mintió por primera vez, con lo que su falsa afirmación se volvió verdadera.