Opinión
Luzón, Roldán, Ábalos y la pista del dinero

Directora corporativa y de Relaciones institucionales.
-Actualizado a
"No sé decir cómo podríamos haberlo hecho mejor", confesaba el actual jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón, durante una entrevista del periodista José María Irujo (El País) en 2010. Hablaba de los diez millones de euros y dos propiedades que se estimaba había ocultado Luis Roldán, exdirector general de la Guardia Civil con el Gobierno de Felipe González y que murió en 2022 sin que ni Luzón ni los investigadores descubrieran nunca dónde estaba el dinero robado. Trasiego entre paraísos fiscales a la velocidad de la luz, testaferros muertos en extrañas circunstancias, el infalible Francisco Paesa… Todo y nada ha aclarado nunca qué pasó con la fortuna amasada ilegalmente por Roldán a golpe de comisiones, que él negó siempre pese a las pruebas contundentes de la investigación, y que casi 33 años después de su detención y cuatro de su muerte en Zaragoza, sigue desaparecida.
Las tramas Roldán y Koldo tienen en común, de momento, ese punto de cutrerío, puterío, juerga y sustancias ilegales que tras casos como el del propio exdirector de la Guardia Civil, pensábamos que no se volverían a repetir. ¿Cómo olvidar aquellas fotos del susodicho delincuente vestido con un bóxer de corazoncitos, escoltando rayas de cocaína; abrazando a un gorila, o así, de plástico, o a mujeres semidesnudas? Las imágenes de Ábalos y Koldo las tenemos sobre todo en la imaginación, gracias a un compendio nada estimulante de mensajes de WhatsApp, como las tuvimos con Francisco Granados en la Púnica o con Francisco Correa en la Gürtel. Las reuniones corruptas en locales de prostitución o los "volquetes de putas" ya están en el ADN de la corrupción española, todo era que no se transmitieran a generaciones venideras de responsables públicos. Pero lo hicieron, como el GAL de González -salvando la enorme distancia con los torturados y asesinados- se reencarnó en la Kitchen de Mariano Rajoy.
Ninguno de los dos expresidentes estuvo ni está en los procesos que juzgaron y juzgan esas mafias de Estado, las cuales tendrían al excomisario José Manuel Villarejo de nexo común, tal y como se desprende de sus grabaciones en amigable charla con Dolores de Cospedal, la exsecretaria general del PP que pedía favores en los audios y que tampoco está imputada, porque en esta España nuestra, "La Justicia es igual para todos", según un rey emérito que oculta asimismo una fortuna desconocida -e ilícita a todas luces- en Emiratos Árabes mientras se pasea alegremente por esa España que no lo juzga e, incluso, en su parte más rancia y sumisa (o connivente), lo jalea.
La pregunta con estos antecedentes probados, incluso en el caso de Juan Carlos de Borbón es ahora inevitable. ¿Podrá Luzón hacer frente de nuevo a la sensación de impotencia que subyacía en su entrevista de 2010 si no aparece la fortuna presuntamente criminal y millonaria de José Luis Ábalos, aparte de unos miles de euros que no encajarían con la dimensión del macrocaso de corrupción retratado por la UCO en todas sus vertientes (mascarillas, contratos de obras públicas o Cerdán)? Quizás el riesgo está en haber llegado a juicio en el Supremo sin trazas de tanto dinero en ninguna parte, pero qué vamos a decir aquí…
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.