Las izquierdas arremeten con dureza contra Moreno por el estado de la sanidad en Andalucía en el debate a cinco en Canal Sur
Montero, Maíllo y García echan el resto y tratan de acorralar al presidente con los fallos en los cribados y el deterioro del sistema. Moreno recurre al narcotráfico y la financiación como temas en los que refugiarse.

Sevilla--Actualizado a
En la recta final, a menos de una semana ya de los próximos y decisivos comicios del 17M en Andalucía, los líderes de PP, Juan Manuel Moreno Bonilla; PSOE, María Jesús Montero; Vox, Manuel Gavira; Por Andalucía, Antonio Maíllo, y Adelante Andalucía, José Ignacio García, confrontaron en el debate a cinco, el último televisado antes de votar, en Canal Sur, la televisión pública andaluza, moderado por los periodistas Blanca Rodríguez y Fernando García.
El tono fue serio y tenso por momentos. Las izquierdas echaron el resto y arremetieron con toda dureza contra el presidente por el estado de la sanidad. Los candidatos hicieron hincapié en el tema de los cribados de cáncer de mama, que reveló con crudeza las costuras del sistema. García, Maíllo y Montero trataron de acorralarlo, sobre todo con este asunto, lo que acabó por provocar la queja del presidente, cuando le hablaba el portavoz de Adelante: "¿Usted no me deja nunca hablar? [Va] al tobillo".
Moreno, a quien las izquierdas apretaron fuerte con este tema, llegó a manifestar lo siguiente, en su última intervención sobre este asunto, mientras replicaba a Montero: "No dice una verdad. Prometió usted [cuando gobernaba el PSOE en Andalucía] en 2010 el cribado de cáncer de colon [que acabó por ponerse en marcha en 2019]. Durante esos nueve años fallecieron por cáncer de colon [muchas personas, entre ellas], mi padre. Me habéis llamado asesino, desde las cuentas del PSOE, ¿qué les podría llamar yo a ustedes?". "Yo sé gestionar la sanidad, usted, no", le replicó Montero, ya sin tiempo.
Antes, Moreno trató de explicar de este modo, mientras le interpelaban García y Maíllo, los fallos en el programa del cribado de cáncer de mama: "Hubo un problema de información con 2.317 mujeres, especialmente en un solo hospital en la provincia de Sevilla. ¿Qué hicimos? Primero, pedimos perdón, lo que no es habitual en política; lo segundo, resolvimos el problema, le hicimos la segunda prueba a todas las mujeres antes del 30 de noviembre pasado. Y en tercer lugar, activamos un plan de choque para que no volviera a pasar. 100 millones de euros y más de 500 contratos. Y lo último y más importante, asumimos responsabilidades, toda la cúpula de la consejería de Sanidad cayó".
Para las izquierdas, no fue suficiente. Montero discutió la asunción de responsabilidades con este argumento: "Si lleva en las listas electorales a los dos consejeros de salud que estaban cuando sucedió la crisis". Maíllo le espetó que el responsable era él, el presidente: "No han perdido perdón porque el responsable es usted". Las izquierdas acusaron también a Moreno de mentir: "Dice que no le constan fallecimientos. Debe ser que las familias mienten. Y si estudiaron el tema ¿Por qué no dan los datos anonimizados?", le preguntó Montero. "Andalucía merece un gobierno que diga la verdad. No va a decir el número de víctimas ni el de quienes sufren un proceso de recuperación más doloroso", agregó Maíllo.
De los cribados, las izquierdas pasaron a la situación general de la sanidad. "Es la punta del iceberg", dijo Montero, quien citó el informe de sobremortalidad en cáncer hecho público en Gaceta Sanitaria la semana pasada: "No habla solo del cáncer de mama. Su política sanitaria está provocando muertes evitables", le dijo. "Su gestión sanitaria ha sido un desastre porque ha colapsado. Un desastre premeditado, porque creen que la mejor sanidad es que se la pague uno. Ahora mismo el sistema sanitario es un desastre y era usted el que tenía que haber dimitido. ¿Faltaba personal? ¿Fue provocado por los recortes? Tiene mala conciencia, se le ve agobiado", afirmó Maíllo. García también le apretó: "Insultaron a Amama".
"Todos contra mí", trató de defenderse Moreno. "Esto es vuestra estrategia de campaña. No lo hagan mintiendo", añadió. "Fíjese, hay razones en la sanidad para ser críticos", admitió Moreno, y, a continuación acusó a las izquierdas de recurrir a "mentiras", lo que, a su juicio, descalifica la crítica. "La izquierda lo hace todo maravillosamente, salvo cuando gobierna", dijo Moreno. "Mucho hablan, pero cuando llegan al poder, recortan", agregó el presidente andaluz.
Esta parte del debate estuvo trufada de interpelaciones directas y de algunos cruces dialécticos con pullas de variado tenor. Maíllo criticó que en el debate se hubiera incluido en un solo bloque —el debate estuvo dividio en tres, economía, política social y financiación autonómica— la sanidad, la vivienda, la igualdad, la educación y la dependencia: "Esto ha salido de San Telmo de su despacho", le espetó al presidente. "Por favor. Estará usted acostumbrado a manipular a los medios", replicó Moreno. "Que pase rápido la semanita, ¿no?", le lanzó García. "A Susana Díaz la echaron del gobierno por la sanidad y a usted lo vamos a echar por la sanidad", afirmó Maíllo.
El arranque del debate estuvo marcado la muerte de dos guardias civiles en acto de servicio, en una operación contra el narcotráfico, hace tres días. Todos recordaron a sus familias. Las izquierdas enmarcaron este tema en el más amplio de la siniestralidad laboral y el de la calidad en el empleo.
Vox y PP chocaron por este asunto, a ver quién los defendía más y mejor. Al PP, este tema le sirve tanto para sujetar a Vox, que percute una y otra vez con ello, como para confrontar con el Gobierno de España. El PP interrumpió su campaña el pasado sábado por el fallecimiento de los agentes. Montero defendió las inversiones de Interior en Andalucía y sobre la plantilla.
Cada uno de los candidatos trató de situar el marco de estas elecciones allí donde más le interesaba. Así, Montero, quien habló en primer lugar, trató de ubicar la cuestión en la sanidad y en la vivienda y en la defensa de lo público. Moreno arrancó con el tema del narcotráfico, un asunto del que el PP cree que puede sacar rédito. Y también colocó la idea principal con la que viene jugando en esta campaña, en la que las encuestas le dejan al borde de la mayoría absoluta. "Nos jugamos el Gobierno o el desgobierno, la estabilidad". Moreno también le sacó, a lo largo del debate en varias ocasiones, el tema del accidente de tren en Adamuz (Córdoba) a Montero, a quien también acusó de estar en la campaña andaluza "de trámite". "Por eso no ha dejado el Congreso y va a volver a Madrid", le dijo. La candidata del PSOE lo ha negado.
El primer ataque duro a Moreno Bonilla lo lanzó José Ignacio García, quien acusó al presidente de "chantajear" a los andaluces con algunos argumentos, como el de que si no se le vota, habría problemas, por ejemplo, dijo el candidato de Adelante, para "convocar las oposiciones". "Empieza con el fango y no voy a participar", intentó despejar el presidente. Luego, se dirigió a Vox con el tema del narcotráfico para acusar a la ultraderecha de no tener la sensibilidad de parar la campaña y estar en el funeral. Y, a continuación pasó a cargar contra el Gobierno de España y de Sánchez. Quien le replicó fue Maíllo: "No se puede hacer electoralismo con esas muertes ", le reprochó el candidato de Por Andalucía. Vox defendió: "Son asesinatos, no son accidentes laborales".
En temas económicos, cada uno fue a su libro. Adelante cargó también contra Vox, con el que se disputan cierto voto del desencanto. García le dijo a Gavira: "Mucho lirili y poco lerele en el campo. En cuanto Trump habla, con él. Su jefe estaba con Trump". El portavoz de Vox sacó de nuevo, como en el primer debate en RTVE, el argumento de la mejora en la asignación parlamentaria a Adelante, pero esta vez, García estaba preparado: "A usted le paga cinco veces más el Parlamento".
García también cargó contra Gavira cuando este sacó el argumentario xenófobo de Vox. "Usted está aquí para hacer parecer moderado a Moreno Bonilla", le dijo. "[Usa] una verborrea racista, [cuando] su prioridad es forrarse. Es el representante de los explotadores de los migrantes, vaya al Ejido a echar a los migrantes. Quieren meterle miedo a los migrantes para que no levante la voz y defiendan sus derechos".
El último bloque fue el de financiación autonómica. Moreno sacó el argumentario contra Montero y el sistema de financiaciación pactado con partidos independentistas en Catalunya. "Tiene que pagar las letras a ERC y Junts para que su jefe [en referencia a Pedro Sánchez] pueda seguir en La Moncloa. Ha hecho una traición a Andalucía. Recibimos menos dinero que un catalán". Montero aseguró que el sistema permitía más dinero en términos absolutos: "No tiene derecho a rechazar ese dinero por un simple interés partidista. Es más genovés que andaluz. No se esconda detrás de Catalunya y detrás de Pedro Sánchez". "No nos da ningún dinero. Ninguno", rechazó Moreno. "Es el que se recauda con el trabajo de toda la sociedad andaluza. No nos regala nada. Sería una magnífica candidata en Catalunya. Ha hecho grandes favores a un pueblo que admiro como el catalán", agregó el presidente. "Naciste allí, ¿no?," le dijo Maíllo, en un momento. Luego, Moreno confirmó que sí. El presidente andaluz es hijo de emigrantes malagueños, que se fueron a Catalunya en busca de oportunidades. Regresó siendo muy pequeño a Andalucía, donde se crió.
Maíllo defendió que la nueva propuesta de financiación era una "base, que está perfectamente actualizada", y luego acusó a Moreno de bajar impuestos a quien más gana y más tiene para luego reclamar más dinero al Estado. Este tema, el de la financiación, produjo el único momento de discrepancia entre Por Andalucía y Adelante. Maíllo consideró que García mantenía una cierta "equidistancia", mientras el candidato de Adelante habló de agravios hacia la Comunidad desde el Estado central y reivindicó las competencias sobre los trenes ante la falta de inversiones e infraestructuras ferroviarias en Andalucía.
Hubo tiempo también para que las izquierdas defendieran la universidad pública. "Va a quedar como el killer de las universidades públicas", le dijo Maíllo a Moreno a quien acuso de tener un "desprecio" al "conocimiento", debido a "la proliferación de chiringuitos privados", en referencia la creación de universidades privadas, criticadas por los expertos por falta de calidad. "Asfixia a las universidades publicas", le dijo García. La corrupción estuvo prácticamente ausente del debate, salvo por algunas referencias en el tramo final, sobre todo de Vox hacia el PSOE.
A la llegada a Canal Sur los candidatos se encontraron con una concentración reivindicativa que aglutinó a diferentes colectivos. El Comité Intercentros de la RTVA había convocado a trabajadores y ciudadanía en general este lunes a "sumarse a las protestas para reivindicar la continuidad de Canal Sur y la prestación de un servicio público de calidad", según indicaba en un comunicado. Los representantes sindicales han convocado tres jornadas de paros parciales este lunes, este martes y el próximo jueves, 14 de mayo.


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