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Los bancos se ponen de perfil en la presunta trama de extorsión de Ausbanc y Manos Limpias

El número dos de La Caixa reconoce “cinco o seis” encuentros con el secretario general de Manos Limpias, pero este testigo rechaza ante el juez que trataran de dinero para salvar a la infanta del banquillo.

El , y el secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard, durante su detención, el pasado 15 de abril. EFE

JULIA PÉREZ

MADRID.- En la Audiencia Nacional se detecta decepción y malestar porque los bancos “se están poniendo de perfil” en la supuesta trama de extorsión tejida por Luis Pineda, presidente de Ausbanc, y su amigo Miguel Bernad, secretario general de Manos Limpias, y donde incluso se investiga un presunto chantaje para salvar a la infanta Cristina del banquillo de los acusados.

El sistema judicial se ha puesto en marcha para acabar con las estructuras de chantaje y corrupción que llevan casi dos décadas operando entre los directivos y los bancos, pero las entidades financieras son renuentes a desvelar los manejos, según reconocen fuentes jurídicas.

“¿Acaso prefieren seguir con sanguijuelas y esta corrupción que salta ya a todas partes?”, se pregunta con desazón una fuente conocedora de estas investigaciones, centradas en desvelar una supuesta trama donde se llegaba a interponer querellas a las entidades que rechazaban pagar elevadas facturas de publicidad y patrocinios varios; se agitaban juntas de accionistas, y se recurría a chantajes y amenazas.

Ausbanc incluso contrataba a jueces y fiscales como ponentes, a los que pagaba directamente para "ganar sus simpatías", como reconoce el propio Pineda en una de las grabaciones registradas por la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (Udef) de la Guardia Civil y que consta en el sumario.

Tanto Pineda como Bernard se encuentran en prisión provisional mientras se investiga un sumario abierto por presunta estafa, extorsión, amenazas, fraude en las subvenciones, administración desleal y organización criminal.

Tan sólo el BBVA se ha personado como acusación particular en el sumario abierto en el juzgado central de instrucción 1. Reclama un resarcimiento por la “feroz” campaña de acoso y desprestigio que sufrió “durante años” por parte de Ausbanc.

La acusación popular en esta causa la ejerce Podemos, que aspira a desentrañar las estructuras corruptas instaladas entre las entidades financieras.

¿Existió un chantaje para salvar a la infanta del baquillo, de tal manera de que Manos Limpias iba a retirar la acusación popular contra ella por dos delitos fiscales cometidos junto a su marido, Iñaki Urdangarin, en el caso Nóos?

El número dos de La Caixa, Jaume Giró, ha comparecido como testigo este lunes ante la Audiencia Nacional y ha rechazado que Bernad le pidiera dinero alguno a cambio de exculpar a Cristina de Borbón.

Mantuvo cinco o seis reuniones con Bernad

Giró ha reconocido este lunes que mantuvo “cinco o seis reuniones” con Miguel Bernard entre julio de 2015 y marzo de 2016. En uno de ellos incluso le invitó a cenar en un restaurante de Madrid. Pero Bernad nunca le “pidió nada” para retirar la acusación contra Cristina de Borbón, como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales cometidos en 2007 y 2008 por la sociedad matrimonial Aizoon.

Entre los asuntos que trataron en esos ocho meses de encuentros fueron un elevado crédito para la constructora LCM cuyo principal directivo, Lorenzo González, era amigo de Bernad. En un momento dado, Bernad sacó a relucir de forma velada la situación de la infanta. Y Giró habló de ella como “empleada de la casa” (Cristina de Borbón trabaja para La Caixa). Pero no le pidió dinero.

Poco después, en febrero de 2016, intervino Luis Pineda y, al sentir su presión, Giró decidió denunciar este hecho el pasado 29 de marzo: Conocía a Pineda, y sabía que siempre sacaba algo en sus gestiones, según ha relatado ante el juez Pedraz. Pineda también habló del crédito de dos millones de euros para LCM.

En cuanto a los convenios publicitarios firmados con Ausbanc, Giró ha respondido que los pagaron voluntariamente.

El número dos de La Caixa fue el primero en denunciar una supuesta sospecha de extorsión. Al día siguiente también lo denunció el director de la asesoría jurídica del Sabadell, Gonzalo Barettino, otro testigo que ha comparecido este lunes en la Audiencia Nacional.

Barettino ha expuesto que actuó como intermediario entre uno de los abogados de la hermana del rey Felipe VI, Miquel Roca, y Pineda, quien propuso un pago de tres millones de euros para que Manos Limpias cubriera las "costas y gastos" del caso 'Nóos'.

La versión que aporta el secretario general de Manos Limpias es diferente: sostiene que Roca, a través de dos testaferros, le hizo llegar una oferta de entre dos y tres millones de euros.

Existe un borrador de desestimiento

Barettino ha indicado al juez Santiago Pedraz que tuvo conocimiento de un borrador de desestimiento, con el que Manos Limpias retiraría la acusación contra la Infanta.
Desconoce qué abogado iba a firmar el documento.

Miquel Roca, defensor de la infanta Cristina, declara este martes como testigo sobre este supuesto intento de extorsión.

Además, el juez ha citado como testigos a Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid, quien testifica el jueves para ser preguntado por el caso de la compra del Banco de Florida, donde Manos Limpias ejerció la acusación popular.

También han sido citados por el juez altos directivos de BBVA como Ignacio Moliner y Javier Ayuso, el exresponsable de Comunicación de Caja Madrid Juan Manuel Astorqui; el expresidente de Novacaixagalicia Banco José María Castellano Ríos, el directivo de Caixa Catalunya Joan Rafols Llach y los abogados Ramón Luis García Torre y Monserrat Trinidad Suárez Abad.

Al menos dos de los testigos han reconocido en público supuestas extorsiones y amenazas, por lo que es previsible que se ratifiquen ante la Audiencia Nacional. Es el caso del portavoz de la asociación de consumidores Facua, Rubén Sánchez García, y el de Francisco Javier López, presidente de Credit Services.

Javier López sostiene que en el año 2006 se negó a pagar 300.000 euros anuales a Luis Pineda, por lo que sufrió una campaña de acoso desde Mercado de Dinero y Ausbanc. La justicia archivó la denuncia de López y Pineda consiguió que lo condenaran por tildarlo extorsionador.

El Tribunal Supremo confirmó la condena de Javier López por intromisión al honor de Pineda y Ausbanc, y estableció una indemnización de 48.000 euros con multa de 600 euros por cada día de retraso.