La extrema derecha usa la IA para fabricar una estrella del rap al servicio del odio
Danny Bones, un personaje británico creado con inteligencia artificial, ha logrado millones de visitas con sus canciones donde critica la migración y denuncia la supuesta pérdida de identidad nacional.
El partido de extrema derecha Advance UK utilizó contenido de Bones para su campaña. Expertos apuntan a 'Público' que este tipo de estrategias con IA son propias de la ultraderecha a nivel mundial.

-Actualizado a
Un joven rapero recorre una calle británica con la bandera del Reino Unido sobre los hombros. Mira a cámara y lanza un mensaje desafiante: "Estoy viendo cómo la cultura y la demografía de mi país cambian rápidamente. ¿Y se supone que tengo que aceptarlo con tranquilidad? Que se joda eso. Esto es Inglaterra. Yo soy Inglaterra".
La escena corresponde al anuncio del videoclip de This Is England, la canción más popular de Danny Bones. Su perfil de Instagram está saturado de banderas británicas, estética militar, referencias al antiguo imperio, llamados al orgullo nacional y mensajes contra la migración y el multiculturalismo, a menudo envuelto en símbolos cristianos. A primera vista podría parecer un ultra o skinhead más, pero Danny Bones no existe. Es un personaje completamente creado por inteligencia artificial. Su música, su voz, su imagen y sus vídeos forman parte de un experimento de The Node Project, un colectivo anónimo del que apenas se conocen detalles.
Aun así, Danny Bones ha logrado millones de visualizaciones en TikTok, Instagram y YouTube, con canciones que critican la migración, la globalización y denuncian la supuesta pérdida de identidad nacional. Según The Bureau of Investigative Journalism, el partido de extrema derecha Advance UK -situado a la derecha de Reform UK y defensor de abandonar el Convenio Europeo de Derechos Humanos- pagó a The Node Project para producir el vídeo principal de su campaña electoral. Además, según afirma el medio anteriormente citado, parte del contenido de Bones se reutilizó como parte de la campaña del partido en las elecciones locales en Gorton y Denton, convirtiendo al rapero digital en una herramienta de propaganda política.
Para Frederic Guerrero-Solé, catedrático de teorías de la comunicación de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y co-editor junto a Laura Pérez-Altable del libro La democracia en riesgo ¿Internet e IA al servicio de los populismos?, este tipo de estrategias son típicas de la extrema derecha. "Esta corriente política es mucho menos escrupulosa en el uso del lenguaje y de los medios. Utiliza todo tipo de recursos para alcanzar sus objetivos, desde la desinformación hasta la difusión de discursos de odio contra colectivos que considera enemigos de su idea de pueblo o nación", afirma.
Anna Pujadas, profesora de Comunicación en la Universitat Pompeu Fabra, advierte de que la eficacia de estos contenidos no es casual. "Se ha demostrado que las técnicas de IA que más aumentan la capacidad persuasiva de un mensaje suelen ser también las que más reducen su precisión factual. Para lograr su objetivo de convencer, estos influencers sintéticos tienden a sacrificar la verdad, utilizando datos sesgados o directamente falsos que resultan más efectivos para movilizar a la audiencia", explica.
A ello se añade que cada vez es más difícil diferenciar un contenido generado por IA de uno real. "Los modelos actuales han superado el umbral en el que el público puede diferenciar un contenido sintético de uno humano, llegando incluso a ser percibidos como más creíbles que los usuarios reales", señala Pujadas. Esta sofisticación permite que estos perfiles se integren en las redes como un usuario más, simulando pertenecer a un grupo social concreto y generando vínculos de confianza. El resultado, advierte, es una forma de manipulación a gran escala que opera "sin que la audiencia sea consciente de que está interactuando con una identidad artificial".
Guerrero-Solé coincide en que la capacidad actual de la IA generativa hace cada vez más complicada esta distinción. "Ya han quedado atrás las manos de seis dedos o los rostros deformes como elementos de detección, y los modelos actuales anuncian una evidente indistinguibilidad de contenidos. Eso no quita que no deban hacerse esfuerzos de alfabetización, de verificación de informaciones y fuentes y de alerta sobre contenidos con una clara vocación de desinformación malévola", señala el experto.
Los límites de las plataformas
En Reino Unido, la Online Safety Act 2023 obliga a las plataformas digitales a limitar la difusión de contenido ilegal, desde el discurso de odio hasta la incitación a la violencia. Esta limitación ha hecho posible que, según Daily Mail, TikTok suspendiese la cuenta de Node Project por violar sus normas sobre contenido de odio, mientras que Instagram eliminó varias de las publicaciones donde aparecía Danny Bones. Spotify, en cambio, sostiene que las canciones del rapero no vulneran sus políticas.
En los países de la Unión Europea, el marco legal se sustenta en el Reglamento de Inteligencia Artificial de la UE (AI Act), que regula la IA según el riesgo que supone para derechos y seguridad. Sin embargo, como explica el académico Guerrero-Solé, su aplicación a nivel estatal aún "no está completamente desarrollada". "Las plataformas sí que pueden actuar y tomar medidas si las cuentas incumplen algunas de sus normas, pero me temo que para algunas esta forma de proceder no hace más que alimentar su propio negocio, por lo que es improbable que tomen medidas a no ser que se trate de una actividad claramente delictiva o punible de la que también deban asumir su parte de responsabilidad". En otras palabras, intervenir demasiado puede suponer perder tráfico y con ello, ingresos económicos.
Amelia, la musa de la extrema derecha
Danny Bones no está solo. La extrema derecha británica también ha adoptado a Amelia, un personaje originalmente creado para Pathways, un videojuego educativo desarrollado por Shout Out UK y financiado por el Ministerio del Interior británico para prevenir la radicalización juvenil. Pese a su propósito original, los grupos ultras han terminado por apropiarse del personaje a modo de reacción ante lo que consideraban una crítica a sus ideales.
Su giro político se produjo cuando una cuenta anónima en la plataforma X comenzó a difundir distintas versiones del personaje, transformándolo de una figura educativa en un icono de supuesta "resistencia" frente a la migración masiva y las élites. Su estética gótica y el pelo morado, tradicionalmente vinculados a subculturas de izquierda, fueron reapropiados para construir una figura sexualizada diseñada para atraer a un público masculino.
Ahora, Amelia se ha convertido en una musa entre los perfiles ultras británicos que emplean el personaje para crear sus propios memes con los que compartir mensajes xenófobos y conspirativos. En algunos de los vídeos difundidos en X se puede ver a la joven animando a los residentes del Reino Unido a "recuperar su país" en medio de una migración musulmana "descontrolada" y un "gobierno incompetente".
Más perfiles en diferentes países
El fenómeno ha escalado de tal forma que ya hay otras "Amelias" en diferentes puntos de Europa. En Alemania, la IA que utilizan los movimientos ultras se llama María, quien considera que su gobierno ya no la protege y llama a "valientes caballeros" para que defiendan su patria de los migrantes musulmanes. En los Países Bajos, el personaje de Emma insiste en que la Navidad debe celebrarse "de la manera tradicional" mientras que en Irlanda una Amelia pelirroja critica las políticas de acogida de migrantes impuestas desde Bruselas.
También en Estados Unidos ha ganado popularidad Jessica Foster, conocida como la "influencer patriota", que debutó en Instagram a finales de 2025 y en cuestión de semanas alcanzó casi un millón de seguidores. Sus imágenes, hiperrealistas y generadas por IA, la muestran como una joven militar que abraza el discurso de Donald Trump. De hecho, en su perfil se pueden ver algunas imágenes de ella en actos oficiales con el presidente de EEUU. Su contenido también actúa como ‘cebo’ para atraer audiencia masculina a su página de Only Fans, donde vende contenido fetichista también creado con IA.
En España ya existen influencers creados con IA como Aitana López (@fit_aitana), que ya supera los 390.000 seguidores, aunque su contenido se centra en colaborar con marcas. Sin embargo, los expertos apuntan a que la llegada de personajes como Danny o Amelia están cada vez más cerca. "La implementación de este tipo de estrategias en el contexto español es totalmente factible, porque estas creaciones ya pueden ejecutarse de forma integral utilizando hardware convencional de bajo coste", señala Pujadas.
La rentabilidad de este proceso ha abierto la puerta a lo que algunos investigadores llaman ‘fábricas de propaganda de IA’, sistemas capaces de generar y mantener una voz política estable y creíble a lo largo de miles de interacciones simultáneas. De forma que, según explica la académica, incluso individuos o pequeñas organizaciones pueden ahora operar con capacidades de influencia que antes requerían equipos humanos enormes.
"Se recomienda a los ciudadanos que, ante mensajes con una carga emocional o polarizadora extrema, desconfíen de la inmediatez y recurran a fuentes oficiales o periodistas de confianza para contrastar la información, rompiendo así el ciclo de persuasión industrializada que estos influencers sintéticos intentan establecer", recomienda la experta.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.