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Causa del 'Procés' El próximo paso de Junqueras: la condena a España por violación de derechos fundamentales

El Supremo no prevé la liberación del exvicepresidente de la Generalitat y líder de ERC debido a que su caso quedó visto para sentencia la vispera de la proclamación de los eurodiputados. Su abogado cree que la inmunidad reconocida por el TJUE conlleva la nulidad de su condena y su excarcelación.

El líder de ERC, Oriol Junqueras, en el Congreso de los Diputados el pasado mes de mayo. / Europa Press

JULIA PÉREZ

El próximo 2 de enero se cumplen los cinco días de plazo para que la defensa y las acusaciones de Oriol Junqueras presenten sus escritos ante el Supremo sobre el alcance de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que este jueves concluyó que el exvicepresidente catalán gozaba de inmunidad desde que fue elegido eurodiputado el pasado 26 de mayo y más en concreto desde que el 13 de junio pasado cuando se proclamaron los resultados de las elecciones al Europarlamento.

Será entonces, el 2 de enero, cuando se conozcan las posiciones de la defensa y de las acusaciones ante una histórica sentencia de la justicia europea que reconoce que Junqueras tenía inmunidad para acudir a tomar posesión de su escaño de eurodiputado cuando fue elegido el pasado 26 de mayo.

El 13 de junio de 2019 fue la proclamación de los europarlamentarios. Y la víspera, el 12 de junio, quedó visto para sentencia el juicio sobre el ‘procés’ que sentó en el banquillo a Junqueras. Esta fecha es la causa de la discrepancia entre la posición de la defensa y las acusaciones.

El próximo paso de Junqueras es lograr la condena a España por violación de derechos fundamentales: violación de sus derechos a la participación política, y de los derechos de  quienes le eligieron eurodiputado, cargo que no ha podido tomar posesión ni ejercer.

Cada día que pasa que el Tribunal Supremo no excarcela a Junqueras, su defensa considera que aumenta de manera proporcional el varapalo que se llevará el alto tribunal español ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por la presunta violación de sus derechos fundamentales y de los más de dos millones de personas que lo eligieron.

Mientras, la acusación que ejerce la Fiscalía considera que ese 13 junio es una frontera: la inmunidad que reconoce el TJUE para Junqueras con el fin de desplazarse a tomar posesión de su cargo no hubiera impedido la continuación del procedimiento abierto contra él porque el caso ya había quedado visto para sentencia para esa fecha, según opina el ministerio público.

Los juristas no se ponen de acuerdo sobre las consecuencias de la sentencia del TJUE que debe ser ahora interpretado por el Supremo.

Es un terreno desconocido. Las opiniones jurídicas abarcan desde los que consideran que Junqueras debe ser excarcelado y que el Supremo debe retrotraer las actuaciones al momento en que fue proclamado eurodiputado, hasta los que opinan que no cabe este trámite y que el líder de ERC debe continuar en prisión como penado.

También se descarta volver las actuaciones a la situación de prisión provisional de Junqueras, porque su condena es firme y sólo cabe dictar la nulidad de la causa.

El derecho nacional establecía hasta ahora que no cabe pedir el suplicatorio en el caso de que un político resulte elegido y que ya esté sentado en el banquillo. En suma, si se había atravesado la frontera del auto de apertura de juicio oral. Fue el caso de Junqueras. Pero esta jurisprudencia emana del propio Manuel Marchena, el presidente del tribunal que lo condenó y de la Sala de lo Penal del Supremo.

El debate aparenta ser procesal, pero el terremoto de la sentencia del TJUE puede abarcar incluso a la anulación de toda la causa del ‘procés’. La sentencia, dictada el pasado 14 de octubre, condenó a penas de entre 9 y 13 años de cárcel a los 12 líderes independentistas catalanes (cuatro por sedición y malversación; cinco por sedición y tres por desobediencia).

El tiempo corre en contra de la Sala que preside Marchena y que condenó al exvicepresidente catalán a 13 años de cárcel por sedición y malversación de caudales públicos. Mientras, Carles Puigdemont, el presidente catalán que escapó de España, y su exconsejero Toni Comín han visto que se ha levantado contra ellos los vetos del Parlamento Europeo a sus escaño de eurodiputados... Todo gracias a la sentencia del TJUE sobre Junqueras, el vicepresidente que se quedó en España para afrontar las consecuencias penales del proceso unilateral independentista de 2017.