Las causas que explican el éxito de Vox en Extremadura: la ruptura con el PP, una campaña estatal y la carta del "abandono"
Los expertos consultados por 'Público' creen que la salida de los gobiernos autonómicos "ha sido uno de los mayores aciertos" de la extrema derecha "para legitimarse como alternativa".
"Abascal ha sido el candidato en la sombra. El partido no tiene líderes territoriales ni un programa específico para cada comunidad, por eso tira de su presidente nacional: tiene que hacer de la necesidad, virtud", señala el politólogo Guillermo Fernández Vázquez.

Madrid--Actualizado a
La extrema derecha ha sido la "gran triunfadora" de las elecciones extremeñas de este domingo. "Vox es el partido que más ha crecido, mientras las dos caras del bipartidismo han visto reducidos sus votos", declaraba nada más terminar el recuento Santiago Abascal. El partido ha conseguido 11 escaños y 89.360 papeletas. Y los populares dependen ahora de la voluntad de la formación ultra. "La pelota está en el tejado de la señora Guardiola. (...) Si entramos en cualquiera de las fórmulas, va a ser para [asegurar] un gran cambio en Extremadura", ha insistido este lunes el líder nacional de Vox.
Abascal es quien está llevando la voz cantante en esta fase postelectoral, como también hizo durante la campaña. Las propuestas y un candidato -todavía- desconocido siguen relegados a un tercer o cuarto plano. ¿Cuáles son entonces las claves del éxito de Vox? ¿Cómo ha conseguido duplicar sus votos y escaños? ¿Por qué ha logrado tanto apoyo la extrema derecha una región históricamente socialista? ¿Y cuáles son los efectos de su victoria?
La ruptura con los 'populares'
Vox rompió todos sus gobiernos autonómicos con los populares en el verano de 2024. La excusa fueron las discrepancias en torno a la reubicación de menores migrantes tras su llegada a las costas de Canarias y Ceuta. El Gobierno de María Guardiola fue uno de los ejecutivos afectados por el plantón de Vox, un movimiento que dieciocho meses después parece cobrar sentido. "Este ha sido uno de los mayores aciertos del partido para legitimarse como alternativa, como un actor que está fuera de los gobiernos y hace oposición tanto a un lado como al otro. La estrategia les ha salido rentable", destaca Javier Sánchez González, politólogo y consultor de comunicación política. "Vox ha utilizado esta ruptura de los gobiernos autonómicos para confrontar con los populares tanto a nivel nacional como en clave europea", coincide Guillermo Fernández Vázquez, sociólogo y profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Extremadura tiene capacidad para acoger a 344 menores migrantes, según los cálculos del Gobierno central.
La 'estatalización' de la campaña
Santiago Abascal ha recorrido "todos los confines" de la región durante las dos semanas que ha durado oficialmente la campaña; ha visitado negocios, barrios y pastos en Aliseda, Las Hurdes, Valencia de Alcántara o Don Benito; ha cerrado los mítines de Plasencia, Zafra, Mérida, Badajoz, Cáceres y Almendralejo. El candidato del partido era sin embargo Óscar Fernández Calle, desconocido para tres de cada diez extremeños encuestados en el último CIS. "Este es un factor común a todas las campañas en las que participa Vox. Abascal es el candidato en la sombra, un candidato omnipresente. El partido no tiene líderes territoriales ni un programa específico para cada comunidad, por eso tira de su presidente nacional: tiene que hacer de la necesidad, virtud", continúa Guillermo Fernández Vázquez, también autor de Qué hacer con la extrema derecha en Europa (Lengua de Trapo).
Los expertos consultados por este diario coinciden al definir la hoja de ruta de la extrema derecha como una "plantilla de temas genéricos", en la que cada vez cobran más protagonismo las políticas estatales y los escándalos que salpican al PSOE. "Vox ha conseguido convertir la campaña en un plebiscito no solo contra María Guardiola, sino contra el sanchismo, evitando hablar de gestión autonómica y compensando la falta de un candidato conocido con el liderazgo y la presencia de Santiago Abascal. El mensaje se simplifica hasta simular que no se acude a votar por Extremadura, sino contra Pedro Sánchez. Y esto, en un contexto tan polarizado como el actual, moviliza eficazmente al electorado", desliza Anna López Ortega, politóloga y experta en comportamiento electoral.
La abstención de los socialistas desencantados
El éxito de la formación tampoco se puede abordar sin tener en cuenta el alto porcentaje de abstención registrado este domingo en Extremadura. El 37% de los vecinos y vecinas que estaban llamados a las urnas prefirieron pasar sin votar. "Esta es una de las claves estructurales, hablamos de las autonómicas con más abstención desde 1983. Lo que ocurre cuando la participación cae es que aumenta el peso del voto ideologizado y disciplinado, es decir, aumenta el peso del voto a Vox. La desafección política y la fatiga democrática penalizan siempre al centro y benefician a la derecha radical", insiste Anna López Ortega, también autora de La extrema derecha en Europa (Tirant). Los comicios autonómicos siempre habían coincidido con las elecciones municipales en la comunidad.
"El PSOE está hablando de la abstención como si fuera un ente abstracto. La desmovilización del electorado no es un problema del electorado, sino de quien no lo consigue movilizar. El PSOE ha presentado una candidatura desastrosa, ha perdido catorce puntos en poco más de dos años", recuerda el politólogo Javier Sánchez González. Los socialistas se han quedado con 18 escaños en la Asamblea de Mérida. Miguel Ángel Gallardo, procesado por supuestos delitos de prevaricación y tráfico de influencias en el caso que implica al hermano de Pedro Sánchez, ha dimitido este lunes como secretario general del partido en Extremadura.
Las regiones olvidadas y las "mimadas"
La carta del olvido también ha sido fundamental para crecer en las urnas y penetrar en las zonas rurales. "Vox ha sido el único partido que ha puesto el dedo en la llaga señalando el abandono de Extremadura". La cita es de Santiago Abascal. La pronunció este domingo, mientras celebraba los buenos resultados de sus listas en Cáceres y Badajoz. Abascal ha presumido de conocer "pueblo a pueblo" la comunidad. El líder del partido ha visitado una veintena de localidades en las dos últimas semanas, ha realizado un centenar de publicaciones en su cuenta de Instagram relacionadas con las elecciones de Extremadura. "La imagen de Abascal subido a un caballo ha tenido más impacto que cualquier rueda de prensa del Consejo de Ministros. Lo que funciona son los mensajes simplistas: la bandera, los símbolos tradicionales, lo que tiene que ver con el campo", recalca Javier Sánchez González.
Extremadura no es la única comunidad en la que la extrema derecha utiliza el argumento del "abandono". La estrategia vuelve a ser de nuevo en clave nacional. El discurso es el mismo para el grueso de los territorios. Lo único que cambia es el nombre de la comunidad que acude a las urnas en cada ocasión. "La traición al campo es uno de los pilares de su relato. Abascal sale a recorrer y defender una región supuestamente olvidada por los organismos estatales. El Gobierno abandona Extremadura mientras mima Catalunya y Euskadi. Esto es lo que vende Vox. Lo volveremos a ver en unos meses en Aragón, también en Castilla y León", vaticina Guillermo Fernández Vázquez. "El campo es el olvido dentro del olvido", continúa el sociólogo, por eso ha tenido un papel protagonista durante toda la campaña: "Vox presupone que los habitantes del campo tienen una visión más tradicional de la vida y actúan como guardianes de la cultura y los valores que ellos defienden".
El uso de la "seguridad" y del drama migratorio tampoco es casual en este contexto de "preservar la identidad española", pero resulta aquí especialmente llamativo. Y vuelve a evidenciar que los mensajes se replican sin demasiada precisión por todo el país. "La comunidad solo tiene un 4,41% de personas migrantes censadas, diez puntos por debajo de la media española. La inmigración es por tanto un problema construido que no responde a ninguna realidad demográfica, sino que conecta con los miedos culturales importados del debate estatal. Lo que pasa es que, de momento, les ha funcionado", continúa Anna López Ortega.
El voto de los jóvenes ¿antisistema?
Vox asegura desde la pasada noche que "estamos asistiendo al hundimiento paulatino del bipartidismo". El PSOE es una "mafia" y los populares, una "estafa". Abascal se presenta como el único garante de la regeneración política en España. Y esta es precisamente la última de las claves que -a grandes rasgos- puede estar detrás del éxito de su estrategia en Extremadura. "Vox tiene mucho éxito entre los menores de cuarenta años. Los jóvenes se decantan por la extrema derecha porque se sienten rebeldes y encuentran en el partido una respuesta a su descontento con el sistema", considera Javier Sánchez González.
Este es un diagnóstico que comparten también el resto de personas consultadas por Público. "Los jóvenes han sido fundamentales como voto desalineado y enfadado, forman parte del grupo que más se decide en el último momento. Las nuevas generaciones están muy polarizadas y tienen como principal fuente de información las redes sociales, donde la extrema derecha es quien mejor se mueve", apunta Anna López Ortega. Y Guillermo Fernández Vázquez, para terminar, compara este escenario con el que en su día impulsó a toda la izquierda alternativa: "Abascal confronta tanto con el PSOE como con el PP. Lo hace además utilizando la misma retórica de ruptura con el bipartidismo que se utilizó en el 15M. Esto le funciona y los resultados de este domingo harán que siga endureciendo el tono durante los próximos meses, sobre todo contra los populares".

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