Entrevista a Arnau Lleonart, periodista y copresidente del Grup Barnils"Es indispensable que el ecosistema mediático sea saludable para hacer frente a la extrema derecha"
El comunicador reflexiona en esta entrevista con 'Público' sobre los riesgos que afronta el periodismo, la responsabilidad de las grandes plataformas digitales en la difusión de mentiras y medias verdades así como las debilidades del sector.

Barcelona-
Los ataques de la extrema derecha contra el periodismo, la desinformación que campa por las redes sociales y la crisis de credibilidad que atraviesan los medios de comunicación han llevado a la asociación de periodistas Grup Barnils a impulsar el manifiesto Sin periodismo no hay democracia, que ya ha recibido el apoyo de más de 200 profesionales y un amplio conjunto de entidades, medios y organizaciones periodísticas de los Països Catalans. El texto reivindica el papel de los medios como herramienta esencial para preservar la democracia y garantizar una ciudadanía bien informada.
En esta entrevista, Arnau Lleonart, periodista y copresidente del Grup Barnils, reflexiona sobre los riesgos que afronta el sector, la responsabilidad de las grandes plataformas digitales en la difusión de mentiras y medias verdades, las debilidades del sector y la necesidad de reforzar un ecosistema mediático plural y saludable ante las estrategias de deslegitimación impulsadas por la extrema derecha.
¿Qué os ha llevado a impulsar el manifiesto 'Sin periodismo no hay democracia'?
Hace ya un tiempo que advertimos que el periodismo está en peligro, y no sólo como oficio por la precariedad que vive el sector, sino como función básica de la democracia, porque es señalado por la extrema derecha y su entorno con unos objetivos políticos. Lo que se quiere es desacreditar a los medios y a los profesionales para dar la sensación de que todo es mentira. Si todo es mentira, nada es verdad, y nada puede valer. Es la fase previa para luego poder difundir sus mensajes y las distorsiones que legitiman sus políticas y acciones electorales.
"Un medio sabe que es responsable de todo lo que publica; en cambio, Elon Musk no es responsable de todo lo que se dice en X, que no tiene un mecanismo de verificación"
Muchos de estos pseudomedios de extrema derecha viven de la mentira. Y hoy, con las redes sociales, es muy difícil pararla o rectificarla. ¿Este es uno de los mayores problemas o peligros?
Siempre se han publicado mentiras en los medios de comunicación. De hecho, el inicio de las redes sociales facilitó que muchas de estas mentiras que estaban instauradas como verdades absolutas se pudieran desmentir. Las fake news no se las inventó Trump. Ahora bien, han pasado dos cosas. Por un lado, que los propietarios de estas redes sociales han priorizado unos discursos sobre otros. El cambio que ha producido en X tras la compra de Elon Musk es muy visual de cómo hay algunos espacios políticos, medios o relatos que se difunden mucho más que otros. Es muy difícil de contener esto.
El otro gran debate es la responsabilidad de estos actores. Si un medio publica una información que no es verdad, la persona afectada tiene un canal jurídico donde puede pedir una rectificación. Un medio sabe que es responsable de todo lo que publica; en cambio, Elon Musk no lo es de todo lo que se dice en X. Podría haber maneras de comprobar y verificar los mensajes que se difunden en esa red social, de hecho, ya los había pero se retiraron. Los propietarios de las redes prefieren que haya manga ancha a las mentiras y a las medias verdades, que toman parte de la verdad para dar una apariencia de verosimilitud a las mentiras.
"Las redes sociales también deben ser responsable de los contenidos que publican"
Esto sobrepasa un poco la capacidad de actuación de los medios. ¿Se debería ir mucho más allá y perseguir a quien promueve estas mentiras?
Cada espacio es responsable de las valoraciones y las informaciones que publica. Un periódico es responsable de los contenidos que publica. Una red social también debe ser responsable de los contenidos que publica. Después hay todo un debate sobre hasta qué punto se debe perseguir con más o menos intensidad, o sobre qué tipo de corrección estamos hablando. Pero la mirada hay que ponerla en este punto. Ahora mismo hay unos espacios o plataformas que están regulados, como son los medios de comunicación estándares, y otros que no.
Antes hablabas de la crisis de los medios. ¿Crees que se deberían distinguir más como un canal de verdad entre tanta mentira?
Representa que ya lo son. Pero justamente es lo que se ataca. Gran parte de estos señalamientos y acosos que hacen directamente líderes políticos, pero también activistas de su entorno, contra los medios, es para minar la credibilidad y el prestigio de una marca para que después puedan erigirse de propias, en las que pueden tener más control.
¿Cómo se combate esto? Primero, haciendo bien el trabajo, y segundo, siendo autocríticos. Todo el mundo se equivoca, y a veces metes la pata, por eso creo que hay que ser autocrítico. Una de las cosas que caracteriza al Grup Barnils es que no es nada corporativista. Mèdia.cat es un observatorio crítico de los medios, que analiza nuestro sistema mediático y señala qué hacen mal y qué hacen bien. Hay que quitarse de la cabeza esta idea del corporativismo. No pasa nada por revisar lo que hemos hecho, pero que sea de una manera ponderada y mirando los hechos, no haciendo una enmienda a la totalidad permanente y a lo bruto, como a menudo nos encontramos.
"Algunos grupos políticos progresistas, cuando han tenido la oportunidad, no han promovido un ecosistema de medios plural y equilibrado"
En el manifiesto también se hace referencia a carencias del periodismo. ¿Cuáles dirías que son estas debilidades?
La extrema derecha mezcla cosas inventadas y cosas que generan sentido y razón. Si la gente los sigue es porque ha habido periodistas o cabeceras que no han estado a la altura y que han traicionado el compromiso con la honestidad y el rigor. Del mismo modo, grupos políticos que han estado en el poder y que se les presupone que son humanistas y progresistas y que están comprometidos con el valor social del periodismo para la democracia, cuando han tenido la oportunidad, no han promovido un ecosistema de medios plural y equilibrado, sino que han preferido jugar al mismo juego que sus antecesores. Han priorizado unos medios por delante de otros a la hora de dar entrevistas o compartir información, como si esto fuera algo discrecional y no una obligación de transparencia; o regando discrecionalmente algunos medios y no otros por motivos de conveniencia o afinidad. Todo ello también ha provocado el enfado a de la ciudadanía, que sigue y se cree todas estas campañas orquestadas por la extrema derecha.
Por lo tanto, ¿se debería empezar por reconfigurar o reordenar el ecosistema de medios?
Es indispensable que el ecosistema mediático sea saludable para poder hacer frente a las amenazas de la extrema derecha. El manifiesto señala un problema y alerta a los periodistas, asociaciones periodísticas y del mundo civil para decir: "Basta ya". El texto también es una llamada de atención a las instituciones para que hagan de cortafuegos como responsables que son de promover un ecosistema de medios saludable.
¿Crees que los medios deberían adaptarse más al lenguaje de las redes sociales para hacer frente a estas campañas de deslegitimación?
Los medios deben estar en las redes sociales y deben participar de manera activa, independientemente de la extrema derecha. Y tienen que estarlo porque el público lo está. Un medio tiene sentido si tiene un lector, un espectador o un oyente. La atención mediática se ha desplazado del periódico en papel y la televisión hacia el teléfono móvil y muchas otras cosas. Un medio debe hacer lo mismo. Debe estar allí donde está la sociedad.
Si la extrema derecha ha aprovechado un vacío, pues este vacío se tiene que llenar. Pero este tema tiene que ver con cómo están configuradas estas plataformas para favorecer ciertos relatos y discursos, y como de fácil es decir una mentira y como de difícil desmentirla. La mentira se tira y ya está; en cambio, para desmentirla la tienes que trabajar, se tiene que contrastar, te tienes que informar con varias fuentes y, obviamente, es más lento. Tiene más que ver con esto que con el lenguaje propio de los medios.
"Hay una batalla de fondo entre la ciudadanía y los tecno-oligarcas, que consideran que ahora toca extrema derecha"
Entonces el problema es directamente qué relatos y discursos favorecen las grandes plataformas y cuáles no.
Volvamos atrás y mirémoslo desde otra perspectiva. ¿Por qué lo hacen? ¿Con qué intereses? Los propietarios de las redes consideran en un momento dado que unos partidos, progresistas o conservadores, les estaban imponiendo unas regulaciones que no les beneficiaban. Por lo tanto, favorecen otras fuerzas políticas. Es una batalla de fondo entre la ciudadanía y estos tecno-oligarcasque pretenden pasar página y han considerado que ahora toca extrema derecha.
Si estas mentiras se propagan es por el algoritmo y porque hay una parte de la ciudadanía que quiere que le digas lo que quiere oír. Y si ellos han decidido, o les han hecho decidir, y han llegado a la conclusión de que el mundo es de una determinada manera, prefieren todo aquello que les refuerce la idea que ya tienen preestablecida. Evidentemente hay mucha gente y muchos grises y matices, pero si esto funciona es porque hay un público dispuesto y con ganas de escucharlo.
¿Crees que los medios deberían empezar a prepararse para un escenario en el que gane/gobierne la extrema derecha, en Catalunya y en el Estado?
Ahora mismo es más una cuestión sociopolítica que no de políticas públicas. Este clima y esta hostilidad del desprestigio de las cabeceras para luego formar otras es diferente de la política pública que puede hacer un hipotético gobierno del PP y Vox, que lo que hará será regar de dinero público sus medios afines y cortarlo a los que no lo son. Pero eso ya lo han estado haciendo gobiernos que no eran de extrema derecha. Entonces aquí seguramente sufrirán muchas empresas editoras de medios de comunicación y habrá recortes, y esto tensará la situación.
Son dos cosas que van en paralelo y que están relacionadas, pero que deben abordarse desde diferentes perspectivas. Aquí sobre todo estamos hablando de la sociopolítica, de la opinión pública de la gente. Por eso el manifiesto, aparte del mismo sector, también interpela a los ciudadanos en general. La extrema derecha tiene una estrategia muy clara y nos la tienen jurada.



Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.