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Coronavirus El expresidente de la CE Romano Prodi: "Tenía la esperanza de que el coronavirus supusiera un cambio en la UE"

El expresidente de la Comisión asegura que "los europeos aman Europa cuando esta actúa y hace algo a favor de sus ciudadanos". Para el exmandatario italiano, la actual crisis del coronavirus podría haber sido la "ocasión perfecta" para retomar el espíritu que vio nacer el euro. 

El exprimer ministro italiano Romano Prodi. EFE/Alessandro Di Meo/Archivo
El exprimer ministro italiano Romano Prodi. EFE/Alessandro Di Meo/Archivo

Si alguien, en Italia, habla de il Professore, todo el mundo sabe quién es. Romano Prodi, ex jefe del Gobierno transalpino, todavía tiene mucho que decir acerca Viejo Continente, ya que entre 1999 y 2004 fue el presidente de la Comisión Europea; institución que hoy lidera la alemana Ursula Von Der Leyen en plena crisis del coronavirus, en la que la Unión Europea (UE) se juega su espíritu de solidaridad. Prodi, en una rueda de prensa para los corresponsales extranjeros, asegura que con el coronavirus había "esperanzas para que hubiera cambios en la UE" y "no estamos aprovechando la crisis para dar un gran salto adelante".

Cuando Prodi presidía la Comisión Europea, hace 20 años, había un mayor sentimiento europeo, al menos entre los ciudadanos de la Unión. ¿Por qué hoy no? Preguntado por Público, Romano Prodi asegura que "los europeos aman Europa cuando esta actúa, cuando hace algo a favor de sus ciudadanos". Hoy el sentimiento europeo ha venido a menos porque, en los últimos años, "la Unión Europea ha sido un juego entre los Estados, que competían para ser el más fuerte". Pero Prodi advierte: "Si la Unión Europea no se dispone a trabajar para sus ciudadanos, será simplemente la voz de sus naciones".

Esto se traduce, por ejemplo, en que antes "la Comisión Europea hacía cosas concretas: el euro, la ampliación de los Estados miembros, la Constitución Europea". Pero tras el rechazo a esta última, el protagonismo cambió de manos, pasando de un órgano supranacional como la Comisión; al Consejo, que defiende los intereses nacionales de los países miembros de la Unión. Resultado: "Estamos pendientes de si Francia y Alemania se alían o no, los países del Norte contra los del Sur, Este contra Este…". Romano Prodi, firme defensor del sueño europeo, lanza una pregunta para la reflexión: "¿Se puede amar a la Unión Europea sin saber cuál es el interés común?". Según Prodi, "no es de extrañar si hoy Europa está dividida y tiene dificultad de decisión".

Prodi asegura que con el coronavirus había "esperanzas para que hubiera cambios en la UE"

¿Quién manda, entonces, en Europa? "La Europa con margen de acción, hoy en día, está en el Banco Central Europeo (BCE), que por cierto es la institución menos democrática en términos de participación ciudadana. Esto, de por sí, no es normal", explica el ex presidente de la Comisión Europea. De hecho, el BCE es el "único que defiende el euro, lo cual no tiene sentido". En coincidencia con la crisis sanitaria del coronavirus donde, asegura Prodi, "nadie tiene la culpa", el ex premier transalpino cree firmemente que "sería la ocasión perfecta para volver al espíritu original con el que nació la moneda única".

La cuestión de los eurobonos –o coronabonos–, en los últimos tiempos, ha puesto en el centro del debate si, efectivamente, hay lugar para una solidaridad europea, entre los países del Norte y el Sur de la UE. Por el momento el proyecto no ha salido adelante, pero Prodi aclara que "cuando se creó el euro, se hizo pensando también en los eurobonos y en un sistema de deuda unificado". Y añade: "Era obvio". En todo este tiempo, sin embargo, ha sido "la política europea la que ha cambiado".

Es posible que la crisis sanitaria por coronavirus conlleve una nueva crisis económica en el Viejo Continente. En este contexto: ¿Emitir moneda podría ser una solución alternativa? Anteponiendo el hecho de que él no es muy "favorable a los grandes déficits", el ex presidente de la Comisión Europea asegura: "¿Por qué no? Estados Unidos lo hace y Europa podría hacerlo si estuviera unida con el objetivo de superar, también económicamente, la crisis del coronavirus". Y añade: "La Unión Europea es una fuerza económica que todavía tiene margen para un mayor déficit. No veo problemas en relación a la inflación si los mercados siguen abiertos".

La cuestión de los eurobonos, en los últimos tiempos, ha puesto en el centro del debate si hay lugar para una solidaridad europea, entre los países del Norte y el Sur de la UE

El endeudamiento y la inflación son los dos conceptos que, a lo largo de la historia del siglo XX, más teme la economía alemana. Por esta razón es difícil de plantear a nivel europeo y más teniendo en cuenta que el país germano es el motor económico del Viejo Continente. Sin embargo, para el ex jefe del Gobierno italiano, Romano Prodi, hay que hacer una lectura a largo plazo: "El mensaje tendría que ser endeudarnos ahora, para endeudarnos menos después. Así lo han hecho los Estados Unidos. En la actual emergencia sanitaria, esto podría relanzar la economía a medio plazo".

Prodi es un buen conocedor de la política de su país, entre otras cosas porque en dos ocasiones, en 1996 y en 2006, fue su primer ministro. El ex premier transalpino, asegura que "Italia siempre ha sido un país europeísta" y que el actual presidente del Gobierno, Giuseppe Conte, "tiene una postura correcta" de cara a la Unión Europea. Pero uno de los históricos defectos del país con forma de bota, sin embargo, es "el constante cambio de Ejecutivos", lo cual influye mucho a la hora de establecer alianzas en el continente.

Unas alianzas que, en buena medida, dependen también de las afinidades interpersonales. "Una vez tuve un encuentro muy agradable con el canciller alemán Helmut Kohl, quien me dijo: ¡Qué conversación más entrañable, Romano! Por suerte fueron dos horas. Pero ¿quién vendrá la próxima vez?". El problema derivado, para Prodi, es que "Italia ha pasado a ser cada vez más periférica". Aunque subraya que "Italia nunca ha sido un líder del continente, siempre ha sido indispensable en la historia de Europa". "Francia, como unificador europeo", sostiene Prodi, "tiene que ser consciente de ello".

Para el exmandatario si Italia, España, Francia, Portugal y otros se unieran, "lograrían avances importantes"

¿Qué futuro le espera al Viejo Continente? "Una Europa a dos velocidades se podría hacer, pero no sería Europa", admite el ex presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, quien está convencido de que "no es posible una Unión Europea sin su parte latina". Por esto, según el ex premier transalpino, hay que encontrar "buenos amigos o aliados" y "si Italia, España, Francia, Portugal y otros se unieran, lograrían avances importantes". Y añade: "Claro que tiene que haber un motor franco-alemán, pero no con sólo un pistón cada uno, donde Francia es la política exterior y Alemania la económica". Para Romano Prodi, "Europa tiene el gran desafío de seguir promoviendo la democracia". Pero no hay que dar nada por descontado: "Italia, en el Renacimiento, era la primera en todo. Nuestras divisiones, sin embargo, nos hizo desaparecer de la geografía de Europa".

Romano Prodi (Scandiano, 1939) ha sido ministro de Industria en su país entre 1978 y 1979. A mediados de los años noventa fue el promotor de la coalición que reuniría el centro-izquierda transalpino bajo el nombre de El Olivo en oposición a la derecha liberal del magnate Silvio Berlusconi. Prodi fue presidente del Gobierno italiano dos veces: entre 1996 y 1998, y –ganando nuevamente en unas elecciones generales frente al Cavaliere– entre 2006 y 2008. Justo entre sus dos Ejecutivos, entre 1999 y 2004 recubrió el cargo de presidente de la Comisión Europea.

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