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Elecciones gallegas 12-J Feijóo revalida su cuarta mayoría absoluta y el BNG pasa a ser líder de la oposición

Alberto Núñez Feijóo se mantiene en la presidencia de la Xunta de Galicia por cuarta vez consecutiva. El BNG pasa a ser segunda fuerza política y logra convertirse en líder de la oposición por delante del PSdeG-PSOE.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, junto a los directivos, Pedro Puy (i) y Miguel Tellado, tras revalidar su cuarta mayoría absoluta, esta noche en un hotel de Santiago de Compostela. EFE/Lavandeira jr
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras revalidar su cuarta mayoría absoluta, la noche del 12-J en un hotel de Santiago de Compostela. EFE/Lavandeira jr

Alberto Núñez Feijóo ha renovado su mayoría absoluta en Galicia, la cuarta consecutiva desde 2009 del PPdeG, algo que solo había conseguido su predecesor, Manuel Fraga. El Bloque Nacionalista Galego (BNG) dobla los escaños de las elecciones autonómicas de 2016, donde había conseguido seis diputados, y el escrutinio coloca a Ana Pontón como principal líder de la oposición. Por detrás de los nacionalistas, el PSdeG-PSOE, con Gonzalo Caballero, que sube un diputado.

De esta manera, con casi el total del escrutinio, y con variables mínimas que pueden influir por los resultados del voto por correo, el PPdG consigue un diputado más en el Parlamento gallego, en total 42; el BNG crece 13 escaños, situándose en los 19 y el PSdeG-PSOE sube hasta los 15, una cifra que la formación esperaba mucho mayor. El Grupo Mixto y el Grupo en Común formado por 14 integrantes de Podemos, Esquerda Unida, Anova y Mareas desaparece de la Cámara gallega. 

Los gallegos no han perdonado las guerras internas en los partidos de la izquierda, y el gran batacazo del 12 de julio se lo han llevado las mareas por la fragmentación en la comunidad, cuando se habían convertido en 2016 en una referencia, rompiendo con el bipartidismo y colocándose al lado del PSdeG-PSOE como principal fuerza de la oposición. Galicia en Común Anova Mareas, la formación que encabeza Antón Gómez Reino, no entra así en el Parlamento gallego, alejándose considerablemente de los resultados que alcanzaron en las pasadas elecciones autonómicas. En 2016 habían concurrido bajo la marca En Marea logrando los 14 diputados, pero por discrepancias internas con su líder rompieron la alianza y se disgregaron.

De los restos se formó también la coalición Marea Galeguista, que no obtiene ni un escaño en la Cámara gallega con su nueva propuesta. La confusión en la izquierda benefició y aupó a un BNG que logra la misma subida energética que el grupo de Podemos hace cuatro años.

Ciudadanos sigue sin entrar en el Parlamento gallego. La formación naranja intentó concurrir con el PP en su momento bajo la marca Mejor Unidos, pero Feijóo no quiso renunciar a las siglas que tantas alegrías le han dado (aunque las haya mantenido prácticamente ocultas durante su campaña). Tampoco irrumpe la ultraderecha, Vox, que no presentó candidato a la Xunta y cuyos integrantes han sido abucheados en múltiples actos por la población gallega.

Estas elecciones del 12-J fueron resultado de los comicios cancelados de abril por el estado de alarma y que Feijóo decidió convocar junto con Urkullu en verano, ya que el presidente de la Xunta suele hacer coincidir la misma data para acortar el escenario electoral, según el barón gallego. Al coincidir en época estival, la participación era una de las grandes incógnitas; sin embargo, los datos en Galicia se han mantenido similares a los de 2016.

La influencia de la covid-19 en las elecciones

El presidente de la Xunta ha salido beneficiado de la gestión de la pandemia en la comunidad. Antes de las elecciones canceladas del 5 de abril, los estudios demoscópicos le auguraban unos resultados muy dispares a los de estas últimas semanas. La maquinaria de propaganda del PPdeG se mucho en marcha desde el inicio del estado de alarma y el barón gallego se distanció de la crispación madrileña, reduciendo las siglas en la cartelería del PP y evitando polémicas que pudiesen contagiar su espacio político.

El líder del PPdeG ha cultivado su estrategia electoral a lo largo de la covid-19 y ha evitado rendir cuentas ante la Diputación Permanente, el órgano de control a su gobierno, eludiendo el diálogo con la oposición sin aceptar alguna propuesta que no partiese de su grupo para combatir el coronavirus. El mando único se evidenció cuando los populares gallegos convocaron elecciones en contra de la opinión de las fuerzas políticas progresistas, que mantenían que no se daban las condiciones sanitarias por la incertidumbre derivada del virus, algo que se hizo palpable la última semana con el rebrote de A Mariña con más de 180 infectados.

Sin embargo, aunque el repunte enturbiase el final de campaña del PPdeG no influyó en sus resultados, una cifra muy positiva que ya auguraban los últimos estudios demoscópicos. El presidente tiene afirmado que, de no conseguir los 38 diputados necesarios para gobernar en solitario, se iría de la Xunta de Galicia por la dificultad de pactar. Y es que el PPdeG agrupa a toda la derecha en Galicia, a diferencia de la izquierda, que además del BNG y del PSdeG-PSOE, concurría a estas elecciones en cuatro coaliciones distintas.

Los partidos, también el BNG, querían más

El candidato por Galicia en Común Anova Mareas, Antón Gómez Reino, ha sido el primero en comparecer. "Los resultados no son buenos y es un fracaso para nuestro espacio político". Aseguró también que son "inesperados" ya que algunos sondeos le daban seis escaños, y el aún diputado en el Congreso aseguró en varias ocasiones que a Galicia le esperaba un gobierno de coalición de su grupo con el BNG y el PSdeG-PSOE. La caída del grupo de Podemos se hizo evidente también en el País Vasco, pero a diferencia del grupo gallego se mantienen en la Cámara, con seis escaños.

Gonzalo Caballero comunicó que el resultado para los socialistas es "insatisfactorio"

Después de su intervención, el candidato del PSdeG-PSOE, Gonzalo Caballero, comunicó que el resultado para los socialistas es "insatisfactorio" porque el PP se mantiene al frente de la Xunta de Galicia, aunque hayan conseguido dos puntos más de apoyos que en 2016. Caballero se ha arrimado a Pedro Sánchez durante la campaña y le ha venido en contra en las urnas por ser uno de los peores momentos para el presidente, el encargado de gestionar la pandemia desde el Gobierno central.

También pedía más la candidata a la Xunta de Galicia, Ana Pontón, que manifestaba minutos después que su intención era "subir al pico de la montaña". Añadió también que el BNG está cada vez "más cerca" de que en la próxima legislatura gobierne una mujer al frente del Ejecutivo autonómico gallego. Aún así, Pontón ya ha hecho historia al conseguir el máximo número de diputados en el Parlamento.

"Por cuarta vez, Galicia"

Alberto Núñez Feijóo fue el último en salir y comunicó que "cuando se trata de Galicia, los gallegos siempre están ahí". Ha agradecido el apoyo a su compañero Pablo Casado y le dedicó el triunfo a "todo el Partido Popular de España". Aunque el presidente haya asegurado que su sitio está en Galicia, muchos son los que piensan que no terminará estos cuatro años al frente de la Xunta y que se irá a Madrid para ocupar la presidencia del Partido Popular.

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