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ERC e ICV acusan a CiU de torpedear leyes clave

Le atribuyen el fiasco de la nueva norma electoral catalana

FERRAN CASAS

ERC e ICV, los socios del PSC en el Govern, salieron ayer al unísono a arremeter contra Convergència i Unió por el fiasco de la ponencia parlamentaria de la Ley Electoral catalana prevista en el Estatut. Unos y otros los acusaron de no tener voluntad de aprobar antes de final de legislatura una norma que necesita un consenso reforzado de dos tercios de la cámara.

El más severo fue el secretario general de Esquerra, Joan Ridao, que acusó a CiU de "torpedear" proyectos que responden a una "aspiración mayoritaria" de la sociedad. El presidente del Grupo Parlamentario de ICV-EUiA, Jaume Bosch,consideró "una tomadura de pelo" la pretensión de Artur Mas de aparcarla.

De hecho, el líder de CiU aseguró tras la última reunión de la ponencia que "no sería prudente" aprobar esta ley a menos de un año para las elecciones. Aseguró que retrasar el asunto para la próxima legislatura era la mejor manera de que lo acordado hasta ahora no caiga en saco roto.

Mas admitió que "se había tocado hueso" en la última reunión. En este asunto, "tocar hueso" es abordar el reparto de escaños, lo que provoca más quebraderos de cabeza a los partidos y el asunto en que CiU y PSC tienen posiciones menos antagónicas que antes, pero aún irreconciliables.

Los socialistas siguen defendiendo un sistema tendente a la proporcionalidad y CiU apuesta por primar territorios. Sí hay acuerdo vago en torno a un sistema de doble urna, que combine una lista catalana única y diputados de circunscripción. Pero daría alas al bipartidismo y el resto de formaciones ERC, PP, ICV-EUiA y mixto lo vetaría gracias a la capacidad de bloqueo que les dan sus 50 escaños.

La ponencia se constituyó con propósitos de "regeneración democrática" en plena tormenta política por los casos de corrupción Pretoria y Millet. Los partidos eran conscientes de que el debate del reparto de escaños los abocaba al fracaso pero nadie quería provocarlo formalmente. Mas y el PSC no elevaron el tono tras la última reu-nión pero ERC e ICV no tardaron en buscar culpables.

Bosch consideró "muy significativo" que el jueves CiU presentara una propuesta de reparto y que, tras rechazarla el resto, Mas considerara que no había posibilidad de avanzar más. Parece descartado que el Parlament apruebe una Ley Electoral limitada a temas en los que sí puede haber consenso amplio como la organización electoral o las campañas.

Ridao recordó a Mas que las legislaturas duran "cuatro años y no tres", y apeló a su "responsabilidad". No limitó su voluntad de hacer descarrilar asuntos clave de la legislatura a la Ley Electoral. Citó también sus trabas a la Ley del Cine o la de las veguerías, proyectos de ERC que a priori la federación debería compartir.

A la actitud de la oposición con la Ley del Cine también se refirió el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, que aseguró que deberá escoger entre "erosionar el Govern" criticándola o "apoyar el catalán" exigiendo más doblaje en esta lengua en las salas de cine, donde tiene una presencia testimonial lejos de su realidad social.

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