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¿Existe el "fiscal de confianza" de Alicia Sánchez Camacho?

Fuentes judiciales subrayan que su contacto con los fiscales nunca ha ido más allá de los actos públicos e incluso deslizan que la presidenta del PP catalán no está bien vista

AITOR LAGUNAS

La conversación mantenida entre la presidenta del PP de Catalunya, Alicia Sánchez Camacho, y la expareja de Jordi Pujol Ferrusola, María Álvarez, grabada por la agencia de detectives Método 3 y cuyo contenido ha sido difundido a través de varios enlaces en Internet, sigue alimentando sospechas y sumando nuevas reacciones. "Yo tengo un fiscal de confianza que es el que está llevando todo este tema de lo del Palau", aseguraba el 7 de julio de 2010 la presidenta conservadora en el restaurante Camarga, sin conocer que en un jarrón de la mesa se ocultaba un micrófono que lo estaba registrando todo.

Si el jueves era la Federación de Convergència i Unió quien aseguró sentirse "víctima de una guerra sucia institucionalizada" y exigió a la líder del PP catalán que aclarara la existencia de esta presunta relación con un fiscal, ayer fue el turno de la Fiscalía de Barcelona, que, a través de un comunicado dirigido expresamente a la formación nacionalista, ha rechazado "de modo claro y terminante" que se cuestione su "imparcialidad" y que se le atribuya "la realización de actuaciones contrarias al principio de legalidad".

Fuentes cercanas a la Fiscalía aseguraron a Público que esta aclaración se produce como reacción al "ataque de CIU al Ministerio Fiscal". En cambio, "los comentarios que se producen en una comida privada no pueden considerarse como tales". De hecho, estas mismas fuentes también aclaran que "si tuviéramos que estar negando a todos los que presumen de una amistad con un fiscal no daríamos abasto" y prefieren no pronunciarse sobre unas escuchas "cortadas y cuyo contenido íntegro solo conocen los actuales fiscales".

Justo en este punto es cuando uno podría especular sobre la identidad del presunto "fiscal de confianza" al que alude Sánchez Camacho en la grabación. Emilio Sánchez Ulled, fiscal anticorrupción encargado del caso Palau, ha sido vinculado por algunos medios como principal candidato. Sin embargo, Ulled no asumió el caso Palau hasta febrero de 2011, cuando sustituyó a los entonces encargados del caso, Pedro Ariche y Francisco Bañeres, especializados ambos en delitos económicos.

La aseveración de Camacho se produjo en verano de 2010, medio año antes de la adjudicación del caso por parte de Sánchez Ulled, que desde septiembre de 2009 hasta enero de de 2011 lidió con el caso Hacienda, en el que estuvieron implicados varios miembros de la familia Nuñez i Navarro. Sí se da la circunstancia de que fue Sánchez Ulled quien firmó la querella que inició todo el proceso policial y que provocó la intervención de los Mossos d'Esquadra en el Palau de la Música el 23 de julio de 2009. De ahí que no genere demasiada simpatía entre la cúpula convergente.

A Emilio Sánchez Ulled le acompaña en el caso Palau otro fiscal anticorrupción, Fernando Bermejo Monje. Ambos fueron nombrados a finales de febrero fiscales especiales para el caso de espionajes en Catalunya, una decisión observada nuevamente con recelo por parte de CIU pero que sí fue aplaudida por la misma Alicia Sánchez Camacho.

Que la líder del Partido Popular en Catalunya conoce a los cuatro fiscales no es ningún secreto. Otra cosa es que exista una relación directa con alguno de ellos. De hecho, fuentes próximas a estos procuradores subrayan que este contacto nunca ha ido más allá de los actos públicos, políticos y judiciales e incluso deslizan que la imagen de la política no está demasiado bien vista.

Protocolo al margen, los cuatro fiscales difieren, además, en cuanto a posiciones políticas. Mientras Bañeres no está vinculado directamente con ningún sector -aunque está considerado un fiscal muy conservador-, Sánchez Ulled sí está asociado a la Unión Progresista de Fiscales -de la que fue presidente- y algunos le adjudican simpatías por Iniciativa per Catalunya. Por su parte, Ariche es miembro de la Asociación de Fiscales, que agrupa al sector judicial más conservador, en el que también se identifica Bermejo.

Ambas asociaciones se han manifestado sobre el revuelo desatado por la contundente afirmación de Alicia Sánchez Camacho. La presidenta y portavoz de la Asociación de Fiscales, Concepción Talón Navarro, ha asegurado a Público desconocer "a quién puede referirse la líder del PP" y pone la mano en el fuego por sus compañeros, a quienes aprovecha para excusar por no haberse pronunciado ayer ante la prensa -muchos de ellos tenían un acto en la Audiencia Provincial-.

En el otro lado de la balanza, Álvaro García Ortiz, presidente de la Unión Progresista de Fiscales y fiscal del caso Prestige, tilda de "infamia" cualquier vinculación de algún fiscal anticorrupción con Sánchez Camacho y pone en duda la credibilidad de sus palabras: "Una cosa es lo que dice y otra cosa es que sea verdad". No es la única voz que insinúa esta posibilidad. En los pasillos de la Ciudad de la Justicia de Barcelona ayer sólo existía una palabra para definir las palabras de Sánchez Camacho: "Fantasmada".

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