Feijóo se 'olvida' de la idea de que gobierne la lista más votada
En la última campaña electoral, el líder del PP sostenía que debía gobernar el partido que obtuviera más diputados en el Congreso pero tras, el adelanto electoral, esa propuesta ha desaparecido de sus intervenciones.

Madrid--Actualizado a
A falta de un mes y medio para las elecciones generales del 29N, el discurso de Alberto Núñez Feijóo se ha adaptado a las necesidades actuales de su campaña electoral. En 2023, antes y después de las elecciones del 23J, en las que los números no le dieron al PP para gobernar, el expresidente de la Xunta hizo una petición: que España fuera gobernada por la lista más votada. El líder popular se encontró con que su formación era la que más escaños tenía, pero la imposibilidad de tejer alianzas hizo inviable la investidura de Feijóo. Una legislatura después, esa petición ha desaparecido de su ideario político.
"He venido aquí a renovar mi compromiso democrático de que gobierne la lista más votada en España y que la investidura se facilite al que gana las elecciones. Esto queda aquí grabado", sostenía Feijóo durante la precampaña en una entrevista en junio de 2023. Y una vez pasados los comicios, al día siguiente, aseguró que sería una "anomalía" que en España "no pudiese gobernar el partido más votado". Durante toda la legislatura, el presidente del PP ha sacado pecho de que él no había perdido las elecciones de 2023, una forma de reivindicarse dentro de su propio partido en momentos críticos. El Partido Popular llegó a defender esta idea incluso a nivel autonómico y regional, cuando había logrado más de 200 alcaldías sin ser primera fuerza.
La propuesta de Feijóo fue mutando con el tiempo, pero siempre tuvo presente que el PP sería el partido más votado. A juzgar por sus palabras y su moderación actual, esa certeza se ha diluido. Hace tan solo cuatro meses, Feijóo abogaba por equiparar el modelo electoral al de países como Grecia para que la lista más votada tuviera un "plus" de diputados y así "facilitar la estabilidad" y aumentar las opciones de gobernabilidad. Sin embargo, esos debates ahora no están encima de la mesa. La postura del Partido Popular ahora es mucho más conservadora y no parece interesado en jugárselo todo a la carta de la lista más votada. Feijóo incluso propuso exportar el modelo de gobierno municipal a las comunidades autónomas y al Ejecutivo central con una reforma constitucional que permitiera a los presidentes no tener que estar buscando "siempre la mayoría absoluta" para poder gobernar.
El Partido Popular no ha respondido a Público, que ha preguntado al equipo de Feijóo el motivo de que esta propuesta haya desaparecido de su programa político a pesar de que, según varias encuestas, todo está encaminado a una victoria de su formación.
Encuestas favorables a Feijóo
Casi cuatro años después, en sus primeros mítines de campaña y en entrevistas en las que ya ha comenzado a catapultar su candidatura, la idea de que gobierne el partido más votado ha desaparecido de sus discursos. Al menos por ahora, esa idea central de su discurso en 2023 ha caído al ostracismo en 2026. Aunque las encuestas vuelven a predecir una amplia victoria del bloque de las derechas —como hicieron en 2023—, son varios los politólogos que dan opciones reales de que el PSOE sea la lista más votada.
Uno de ellos es Iván Redondo, exjefe de Gabinete de Pedro Sánchez, que sostiene que "los últimos pronósticos apuntan a una diferencia prácticamente nula entre los dos bloques" y que no se puede "dar nada por hecho". El politólogo Juanjo Domínguez también ha manfiestado que "el Partido Popular tiene motivos para estar preocupado". El ministro Óscar Puente ha sostenido en declaraciones recientes que las encuestas internas del PSOE les colocan como primera fuerza.
La transformación en el PP
El PP ha pasado por varias fases en su estrategia. Tras ver cómo PSOE y Sumar formaban gobierno, sus planes mutaron gradualmente al ir percatándose de que el crecimiento de Vox era irreversible e incluso podía suponer un problema más grave aún para su partido. Durante gran parte de la legislatura, se optó por competir y batallar el ideario de la extrema derecha. Fue entonces cuando llegó otra fase de su discurso: su objetivo no era otro que alcanzar los 10 millones de votos, sin plantearse pactos con Vox, a los que acusaban de querer que "arda todo".
Esos diez millones de votos eran una quimera que tardó poco en desaparecer del argumentario del Partido Popular, más aún tras percatarse tras crisis como la de Torre-Pachecho que Vox podía romper su techo electoral y alcanzar cuotas más altas. Toda esa guerra verbal entre ambas formaciones finalizó tras el ciclo de elecciones autonómicas en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. Los pactos de gobierno apaciguaron la relación entre ellos.
Desde entonces, cada vez ha sido más evidente la buena sintonía entre las dos formaciones, hasta el punto reciente de hablar de "lealtad" hacia Vox y de sostener que quieren un "cambio" en España. Ya en precampaña, Feijóo se ha deshecho en elogios hacia la extrema derecha: "Vox no es nuestro enemigo, no es nuestro adversario. Nuestro adversario son las políticas de Sánchez y sus socios", aseveraba este martes Feijóo en una entrevista en EsRadio.
La propuesta de que gobernase la lista más votada la hizo suya recientemente un candidato socialista, Carlos Martínez, que intentó retar a Alfonso Fernández Mañueco durante la campaña de Castilla y León para que gobernase la lista más votada. Mañueco, con todo a favor, rehuyó esa propuesta, ganó las elecciones sin lograr la mayoría absoluta y formó gobierno con Vox.

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