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Lo que Fernández Vara no cuenta del campo extremeño y el SMI

La agricultura de la comunidad tiene un bajo nivel de empleo y unas escuálidas remuneraciones mientras los beneficios brutos del sector multiplican por seis el gasto en salarios

24-05-2017 - El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en una imagen de archivo. / EFE
El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, sorprendió al país con su catastrofista análisis de la subida del SMI. / EFE

El sector agrario extremeño gana seis veces más de lo que dedica a pagar salarios, una magnitud de rendimiento que parece chocar frontalmente con el polémico análisis del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, sobre los supuestamente nocivos efectos que la subida del SMI (Salario Mínimo Interprofesional) podría estar teniendo para la ocupación en ese ramo en su comunidad.

Lo cierto, según indican los datos oficiales del PIB (Producto Interior Bruto) que el INE (Instituto Nacional de Estadística) ofrece sobre esa comunidad indican que la agricultura tiene un peso pequeño, una elevada rentabilidad y una magnífica salud en términos macroeconómicos en Extremadura: supone menos del 10% del PIB, con 1.829 millones de euros de 20.027 en 2018, último año con datos disponibles, y lleva dos años creciendo por encima del 15% y el 4%.

Junto con esto, la remuneración en salarios únicamente suma 295,7 millones de euros mientras el excedente bruto de explotación, que son los beneficios brutos que obtienen los empresarios ascendieron a 1.686 en 2018.

Salarios de menos de 10.000 euros

Sí es cierto que los primeros están subiendo (fueron 252 y 279 millones en los años anteriores) y los segundos bajando (1.844 y 2.037), lo que pone sobre la mesa otra realidad: la relación ganancia/salario está pasando de superar el siete a uno a quedar ligeramente por encima del seis a uno, algo que no parece relacionado con la evolución del SMI.

Por otro lado, el peso de la agricultura en el empleo se queda ligeramente por encima del 10%, con 41.400 ocupados de un total de 380.900 en la comunidad, según la EPA (Encuesta de Población Activa), que revela una pérdida de 9.000 puestos a lo largo de 2019 que, en cualquier caso, choca con un aumento de solo 1.200 parados en ese mismo periodo.

Según la Contabilidad Regional, el campo ocupaba en 2018 en Extremadura a 45.700 personas, tras dos años de aumento, de las que solo 30.400 eran asalariados. La división de la masa salarial por los asalariados da una media de 9.700 euros, que sería el sueldo bruto teórico de un trabajador extremeño del campo.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, mostró su "sorpresa" ante las palabras del presidente extremeño.