Frente común de PP y Vox para poner trabas en el Congreso a la regularización de migrantes
Las derechas toman medidas para desacreditar la regularización que el Gobierno de Sánchez pretende aprobar.
PP y Vox, inmersos en una competición interna, pelean por encontrar el discurso más radical en materia migratoria.

Madrid-
El Partido Popular intenta frenar la fuga que Vox genera entre su votante más radical y agrava su discurso contra las personas migrantes. Poco importa que José María Aznar llevara a cabo varias regularizaciones similiares durante sus Gobiernos, ahora Alberto Núñez Feijóo dirige sus esfuerzos contra el proyecto que tiene entre manos el Gobierno de Pedro Sánchez.
Este martes, el Partido Popular llevaba a la Comisión Mixta de Seguridad Nacional celebrada en el Congreso de los Diputados una propuesta para crear una Ponencia para el análisis del proceso de regularización extraordinaria de personas extranjeras. La medida, presentada por los populares, pretende identificar problemas en esa regularización e intentar tumbarla, y ha contado con el apoyo de Vox, que en voz de su diputado Alberto Asarta difundía su habitual discurso de odio y pedía "remigración, (...) repatriación de todos los que han entrado de manera ilegal en España y deportación de los que cometan delitos".
Aunque más llamativas eran las palabras de Ester Muñoz, portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, al analizar el éxito de la votación. "Queremos que se analicen las consecuencias que puede tener para españa un proceso de regularización que renuncia a las mínimas garantías de seguridad". La portavoz adoptaba un lenguaje más propio de Vox y alertaba de que la regularización de personas migrantes "será un agujero para la seguridad de la Unión Europea" y que "podrán colarse delincuentes" en el continente a través de España.
El PP jugaba así con la desinformación. Este martes el propio Gobierno dejaba claro de nuevo que la futura regularización solo "afecta a la decisión de trabajar en España" y no a la libre circulación por Europa, tal y como confirmaban tras el Consejo de Ministros. El propio Magnus Brunner, Comisario Europeo de Asuntos de Interior e Inmigración, recordaba que esa tramitación tendrá límites claros, pero el PP ha optado por agitar la alarma sobre la desestabilización que, a sus ojos, traen las personas migrantes.
La campaña de Vox contra los migrantes llega a la sanidad
La regularización de personas extranjeras está limitada a quienes actualmente ya residen en España y busca desatascar una burocracia que dificulta el acceso al trabajo a estas personas. Pero el PP hace oídos sordos y pone el foco en la seguridad y en la supuesta violencia que traen consigo los migrantes. Al discurso antiinmigratorio de Vox y Santiago Abascal, el PP ahora tiene mucho que decir. Hace unos meses presentaban un proyecto para la migración que recibe España y que contaba con varios puntos que la extrema derecha había llevado en el programa electoral de las últimas elecciones generales.
No es la primera vez que el PP carga tan duramente contra la regularización de las personas migrantes, pero esta Ponencia en la Comisión de Seguridad Nacional sí es el primer trámite que lideran para torpedear su aprobación.
Los de Feijóo siguen sin saber frenar el auge de Vox, pero por el momento ha optado por la estrategia de asimilar parte de su discurso más radical con la intención de que el votante no se decante por la formación de Santiago Abascal. Desde que se lleva a cabo esta táctica, Vox ha alcanzado sus máximos históricos mientras y ha alcanzado un mayor poder de negociación en las conversaciones por pactos en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Esta asunción de ideas ultras ha llevado al PP a votar junto a Vox en materias como la prohición del burka en España o para limitar la regularización de personas migrantes a través del concepto del arraigo, una figura existente y reconocida.
Esta Ponencia ha sido instigada por el PP, pero hay ocasiones en la que es Vox quien arrastra a los de Feijóo hacia postulados radicales. La semana pasada, en plenas negociaciones por la gobernabilidad de Extremadura, los de Abascal pusieron encima de la mesa que la sanidad pública debía dar prioridad a los españoles antes que a ningún otro ciudadano, cosa que los populares han querido pasar por encima pero que, según Vox, fue una de las cosas que se habló durante la última reunión entre ambas fuerzas y que acabó con buena sintonía.
En el Acuerdo Marco que presentó el PP para los territorios negociaran con Vox ya tildaba la regularización como una medida que "transforma la irregularidad en un derecho". "Exigimos al Gobierno de España que controle las fronteras, que ejecute las expulsiones y que cuente con las comunidades autónomas antes de imponer decisiones cuyas consecuencias no asume", rezaba el documento.


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