Sumar se opone dentro del Gobierno a una partida de Defensa destinada en parte a armas americanas
Los de Yolanda Díaz presentan objeciones a esta partida en el Consejo de Ministros y defienden que esta decisión ni genera consenso en el Gobierno ni persigue la autonomía estratégica de la Unión Europea.

Madrid-
Hace unos días se conoció que el Gobierno tenía previsto aprobar una partida de más de 2.000 millones de euros para defensa. En concreto, se trata de una transferencia de crédito desde el Ministerio de Hacienda al de Defensa para atender "necesidades ineludibles" y garantizar partidas comprometidas en un momento en el que los Presupuestos Generales del Estado se encuentran prorrogados.
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes dicha transferencia y Sumar, a través del Ministerio de Trabajo y Economía Social, ha presentado una serie de objeciones. No es la primera vez que los de Yolanda Díaz presentan observaciones a un incremento del gasto militar aprobado en el seno del Ejecutivo, del que forman parte.
Hace un año, los de Díaz ya mostraron formalmente su rechazo a través de un escrito de observaciones presentado en el Consejo de Ministros respecto a la compra de armamento por un valor de más de mil millones.
En esta ocasión, Sumar ha vuelto a presentar un escrito ante el Consejo, al que ha tenido acceso Público, en el que recoge su rechazo a la última transferencia destinada a gasto militar. En el documento, Trabajo expone que una parte de la cuantía, "según la información facilitada", se destinará a adquirir armamento militar cuya fabricación o distribución está directamente ligada con proveedores estadounidenses.
Para los de Yolanda Díaz, destinar recursos a comprar armas a empresas norteamericanas en este momento va en contra de perseguir el objetivo de lograr la autonomía estratégica de la Unión Europea, una necesidad que nace, precisamente, del vuelco geopolítico provocado por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y la actitud del presidente de Estados Unidos con la UE. "La vinculación a proveedores estadounidenses para defender intereses nacionales es una contradicción", advierten.
Sin consenso en el seno del Gobierno
Además, Trabajo lamenta la falta de información y de detalles específicos sobre a dónde van a ir destinados los recursos de la partida aprobada, más allá de las cuestiones que sí han podido conocer: "Disponer de mayor información es también relevante para conocer el grado de cumplimiento con los compromisos de autonomía estratégica que este Gobierno y la Unión Europea quieren perseguir", reza el texto.
"Entre las razones que fundamentan esta oposición", prosigue el documento, "se encuentran el hecho de que no se conocen con la necesaria precisión los gastos concretos a los que se van a destinar las cantidades transferidas, ni si estos se ajustan a las necesidades identificadas en términos de capacidades a reforzar y garantía de la autonomía estratégica".
En las objeciones, Sumar también lamenta que, más allá de la ausencia de información y de detalles concretos sobre esta partida, el Consejo de Ministros la ha aprobado sin que se haya logrado un consenso en el seno del Ejecutivo: "Estas cuestiones requieren de un debate en profundidad y acuerdo en el seno del Gobierno de coalición".
Otra de las objeciones, en línea con la posición política de Sumar respecto al rearme planteado por la UE (los de Díaz se han posicionado en contra), radica en que, a su juicio, "la seguridad del siglo XXI no se garantiza con más despliegue de armamento, teniendo en cuenta que, además, la OTAN tiene clara superioridad convencional en material militar con respecto a Rusia, y los países de la UE sin Estados Unidos, Reino Unido o Turquía, superan en carros de combate y obuses a Rusia".
"En definitiva", concluye el documento, "se trata de una ingente inversión de recursos públicos en defensa que no responde a una visión que suscite consenso en el interior del Gobierno y que, incluso en su dimensión puramente de gasto en defensa, no cumple desde ningún punto de vista con los objetivos de procurar una política europea basada en la autonomía estratégica y que dé a la UE y a España en particular una capacidad de respuesta adecuada ante los retos que plantea la actual situación geopolítica".
"Se trata de una ingente inversión de recursos públicos en defensa que no responde a una visión que suscite consenso en el Gobierno"
Cuando se conoció la intención de los países de la OTAN (incluido España) de acelerar el cumplimiento del compromiso para llegar al 2% del PIB en gasto militar, Díaz advirtió de que, en el caso de España, este incremento no podría "ejecutarse", y que la única acción posible sería la de comprarle material militar a Estados Unidos, una acción contraria a esa búsqueda de la autonomía estratégica y de defensa que persigue la UE.
"Si España llega al 2% del PIB no hay capacidad productiva para acometer esto. El diseño de una fragata son años. Esto no se puede hacer en un ejercicio presupuestario, solo se podría hacer si la intención (de esa subida) es la de comprar armas a Estados Unidos", aseguró hace unos meses durante una entrevista.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes, la ministra de Sanidad y miembro de la coalición Sumar, Mónica García, reconoció que esta partida responde a "compromisos en defensa adquiridos desde hace años", pero se refirió a las observaciones presentadas: "Necesitamos una autonomía estratégica que vaya más allá del gasto militar y que incluya también autonomía estratégica contra las amenazas que tienen que ver con la salud", manifestó.
La ministra Portavoz, Pilar Alegría, defendió que la partida va destinada a "programas y contratos que ya estaban en marcha; es lo mismo que se usó en 2024 cuando tienes presupuesto prorrogado", zanjó.
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