La guerra entre Abascal y Ortega Smith explota a Vox en el inicio de campaña de Castilla y León
El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid se aferra al cargo y la solución al conflicto se vislumbra ya en los tribunales.

Madrid--Actualizado a
Santiago Abascal no quiere hablar de ello y sus silencios son aún más llamativos que si diera explicaciones. Vox está en auge electoral y ha anunciado nuevas negociaciones por la gobernabilidad de Aragón y Extremadura, así que el líder intenta pasar por alto la división interna de su partido. "Estoy aquí para hablar de los intereses de la gente, no de los ombligos de los partidos", respondía este lunes desde Arévalo (Ávila) para regatear las preguntas sobre la guerra que hay en el seno de Vox. La semana pasada, Vox anunciaba la suspensión de militancia de Javier Ortega Smith y hacía pública su intención de sustituirle como portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid. Lejos de aceptar el mandado impuesto por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de su partido a través de una resolución, Ortega Smith ya anunció que iría con todo en defensa de su "honor".
Tras Macarena Olona, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros, Ortega Smith es la última gran figura fundadora que se enfrenta a Abascal. Su permanencia en la formación está en el aire, así como la de otros dos concejales (Carla Toscano e Ignacio Ansaldo) que, en el Ayuntamiento de Madrid, han hecho oídos sordos a los jefes del partido al solicitar un cambio en la portavocía del partido. Vox no ha dado explicaciones que justifiquen la decisión de apartar a Ortega Smith, aunque hace unos meses ya se hizo sintomático su aislamiento al ser retirado de las labores de portavoz adjunto en el Congreso de los Diputados, cargo que fue a parar a Carlos H. Quero. Ahora Vox pretende que su puesto en el Ayuntamiento lo ocupe Arantxa Cabello.
En cambio, Smith tiene sus teorías, basadas en el ego de Abascal: "Yo creo que hay personas que llevan tiempo obsesionadas con eliminar del partido a todos aquellos que hayan podido tener notoriedad, que hayan podido tener personalidad en sus opiniones", se justificaba este lunes con el carnet de socio número seis en la mano. Durante la rueda de prensa, Smith insistía en que no va a renunciar al cargo de portavoz en el Ayuntamiento de Madrid. Los dirigentes autonómicos de Vox en la actualidad se caracterizan por su acatamiento total a la figura de Abascal y Ortega Smith no brilla por eso al ser una persona con voz propia dentro del partido.
Intentos por vía judicial
Este lunes, Ignacio Garriga aseguraba que la resolución al conflicto de la portavocía de Vox en el Ayuntamiento de Madrid vendrá desde los servicios jurídicos de la cámara municipal. La polémica ha afectado incluso a José Luis Martínez-Almeida, alcalde de la capital, que ha dejado claro a Vox que, a pesar de su insistencia, la única fuente de autoridad para designar o nombrar portavoces de Vox depende de los concejales del grupo. Garriga ha sostenido que ya tendrán respuesta del "responsable jurídico del ayuntamiento", mientras que fuentes del equipo de Almeida aseguran a Público que esa no es la vía de solución del conflicto.
En el partido dan por hecho que, al haber suspendido de militancia a los tres concejales opositores, los dos que aún quedan son los tienen la autoridad de designar a la nueva portavoza. "La portavocía es una cuestión que tiene que decidir el Grupo Municipal y no el partido Vox", ha replicado el alcalde, aunque ha pedido al presidente del Pleno, Borja Fanjul, que estudie qué pasaría si hubiera concejales no adscritos.
Los gestos de Ortega Smith que le han alejado de Vox
El dirigente defenstrado era en sus orígenes una de las voces más conocidas de la formación ultra, pero sus últimos movimientos le han colocado en el lado de los opositores internos. Más allá de las luchas por el poder y control político de la formación, en la que cada vez tienen más peso hombres como Jorge Buxadé o Ignacio Garriga, mientras Ortega Smith ha quedado apartado. El portavoz en Madrid ya quedó marcado (si bien ya arrastraba una mala relación) tras acudir a la presentación del think tank de Espinosa de los Monteros, donde dijo acudir para "apoyar a un amigo". Ese amigo había retado en el pasado a Abascal.
Esa alianza con Espinosa de los Monteros también tenía un fondo político. Ortega Smith ha defendido en público "una coalición de salvación nacional" formada por PP y Vox. Esa alianza choca de lleno con la estrategia que tienen ahora los de Abascal, que busca desgastar al máximo a los populares para ganarles porcentaje de voto. Las elecciones de Extremadura y Aragón han dejado a los ultras en torno al 17% de los votos, números parecidos a los que dan las encuestas sobre Castilla y León, próximos comicios que se celebrarán el 15 de marzo.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.