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Una huella en un coche lleva al comando "más activo" de ETA

Nueve detenidos, entre ellos el jefe del grupo, Arkaitz Goikoetxea. Dos etarras fueron apresados en Andalucía y Galicia, pero Interior descarta que la banda tenga infraestructura en esas comunidades. 

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La mayoría de los integrantes del comando Vizcaya, el autor de gran parte de los atentados de ETA desde que ésta rompiera formalmente el “alto el fuego permanente”, están ya entre rejas. La Guardia Civil, bajo la supervisión del juez Baltasar Garzón, detuvo ayer a nueve de los presuntos terroristas que lo formaban, entre ellos al considerado jefe del grupo, Arkaitz Goikoetxea Besabe, un joven de 28 años de edad fogueado desde hace una década en la kale borroka y cuyo rostro aparecía en los carteles de los terroristas más buscados.

Los otros ocho detenidos son legales –sin fichar– a los que éste “dirigía y dinamizaba”, en expresión de un experto antiterrorista. Todos menos uno tienen edades comprendidas entre los 23 y los 25 años. Fuentes de la Guardia Civil reconocían ayer la existencia de un décimo integrante legal, que habría huido.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, destacó ayer en rueda de prensa la importancia de la desarticulación del que insistió en llamar “complejo Vizcaya” para destacar su intrincada organización. Rubalcaba lo calificó como el grupo de la banda armada “más activo, dinámico y buscado”. De hecho, adjudicó a sus integrantes cinco de los más graves atentados cometidos tras el fin de la tregua, entre ellos el cometido el pasado 14 de mayo contra la casa cuartel de Legutiano (Álava), en el que murió el guardia civil Juan Manuel Piñuel.

Sin embargo, el ministro evitó considerarles los autores del asesinato del ex concejal socialista Isaías Carrasco o de la colocación de las bombas que estallaron el pasado domingo en dos localidades de Cantabria. Rubalcaba se mostró cauto y dijo que era necesario esperar a las declaraciones de los detenidos y al análisis de la documentación y las armas intervenidas para adjudicarles más atentados. “No podemos asegurar que se trate del único comando”, reconoció.

De hecho, fuentes de la lucha antiterrorista daban por hecho ayer a Público que ETA aún dispone de un talde –grupo– en Vizcaya: el dirigido por el otro etarra identificado desde hace tiempo, Jurdan Martitegi, un joven de casi dos metros que ha participado en otros atentados junto a Goikoetxea Basabe.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, la Guardia Civil inició la fase final de la operación hace aproximadamente dos semanas después de que las huellas localizadas en el coche utilizado por los terroristas para huir tras colocar el coche bomba de Legutiano –y que no fue destruido por un error en el artefacto con el que los etarras pretendían que ardiese– les llevase hasta un piso situado en el número 68 de la calle Iturribide, del barrio bilbaíno de Santutxu. Según Europa Press, esta huella correspondía a Maialen Zuazo Arruekoetxea, compañera sentimental del jefe del comando, también detenida.

Los agentes controlaron la vivienda durante las últimas semanas, lo que permitió la identificación de Goikoetxea –pese a que éste se había teñido el pelo y dejado barba–, así como de las otras personas con las que se relacionaba y le visitaban. Sin embargo, la vigilancia no llevó hasta el segundo gran objetivo, Jurdan Martitegi, a quien los investigadores situaban ayer al otro lado de la frontera.

Finalmente, a las tres de la madrugada de ayer, el juez Garzón, que se desplazó hasta la capital vizcaína para dirigir el operativo, ordenó las detenciones. Arkaitz Goikoetxea fue capturado en el piso de Bilbao. Cuando los agentes entraron en la vivienda, éste dormía junto a su compañera sentimental. En otra habitación de la vivienda, la Guardia Civil detuvo a Ana Isabel Prieto Furundarena.

En Elorrio (Vizcaya) fueron detenidos Adur Aristegi Aragón y Gaizka Jareño Agurriza. En Getxo, también en esta provincia, eran capturados Iñigo Gutierrez Carrillo y Mikel Saratxo Moro. Los otros dos detenidos lo fueron fuera del País Vasco. Aitor Cotano Sinde en Nigrán (Pontevedra) y Libe Agirre Mazaga, en Fuengirola (Mälaga). Interior descartó que éstos estuviera organizando una infraestructura de ETA ni en Galicia ni en Andalucía, y recalcaba que simplemente se habían desplazado allí para pasar sus vacaciones.

En el transcurso de los diversos registros realizados, la Guardia Civil se ha incautado de, al menos, cuatro armas de fuego. En concreto, en poder del jefe del comando se encontró una pistola y un revólver, al parecer de los sutraídos en octubre de 2006 en una armería francesa. También se encontró en su poder planos de varias ciudades andaluzas, tres carnés falsificados de la Guardia Civil con su fotografía, así como un ordenador portatil y diverso material informático.Las otras dos pistolas fueron encontradas en poder de uno de los detenidos en Elorrio, Gaizka Jareño, al que los investigadores otorgan un peso relevante dentro del grupo ahora desarticulado.

Las detenciones de ayer provocaron la unánime felicitación de los partidos democráticos, incluido el PP. Su líder, Mariano Rajoy, dio lectura a una corta declaración en la que calificó de “éxito indiscutible” la operación de la Guardia Civil y mostró su disposición a dar el apoyo “incondicional” de su partido al Gobierno en la lucha contra ETA. De este modo, el partido conservador parece arrumbar de modo definitivo el terrorismo como arma política contra el Ejecutivo de Zapatero, en un cambio de política ya apuntado tras el atentado de Legutiano.

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