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La izquierda arremete contra el "caduco" modelo de golf y ladrillo que impulsa el Gobierno andaluz

En paralelo al impulso de Moreno al macroproyecto de Barbate (Cádiz), el PP negocia con el PSOE la Ley del Suelo que que agiliza plazos, permite un uso laxo de los suelos rústicos y privatizaciones indirectas del patrimonio público inmobiliario.

Edificio en construcción. Foto de archivo.
Edificio en construcción. Foto de archivo. Marta Fernández / Europa Press

El Gobierno andaluz, formado por una coalición de PP y Ciudadanos, tiene muy claro que la construcción, el ladrillo, es uno de los elementos clave en su modelo de desarrollo económico. Además de redactar una nueva Ley del Suelo que agiliza plazos, permite un uso laxo de los suelos rústicos y privatizaciones indirectas del patrimonio público inmobiliario y recurre a gateras legales –un decreto-ley que excluye con carácter general los proyectos residenciales– para impulsar macroproyectos urbanísticos que implican recalificaciones de centenares de hectáreas como el que tiene proyectado la empresa Bogaris en Barbate (Cádiz).

En paralelo a estos movimientos del Gobierno, negociadores de PP y de PSOE, de Juanma Moreno y de Juan Espadas, buscan puntos en común que permitan sacar adelante la Ley del Suelo –muy esperada por promotores y constructores– que el Gobierno considera estratégica y que, hace tan solo unas semanas, Vox, en pleno arranque xenófobo, facilitó, al abstenerse, que la izquierda tumbase.

Al PSOE un acuerdo le permitiría influir en las decisiones del Gobierno, abrir una nueva etapa en que la ultraderecha no tenga el monopolio en el Parlamento. De momento, los socialistas han hecho hincapié en la protección del litoral y hay escollos en los que tiene que ver con los suelos rústicos, según dijo este miércoles el portavoz del PP, José Antonio Nieto.

Mientras, para la izquierda –Unidas Podemos por Andalucía y Adelante Andalucía–, el proyecto de Barbate –municipio que tiene una tasa de paro por encima del 40%– y la decisión del gabinete de Moreno de impulsarlo de manera decidida supone el regreso a "un modelo que no funciona", "caduco, que ha llevado al desastre a la economía andaluza".

Especulación y burbuja

Ángela Aguilera, diputada no adscrita, perteneciente a Adelante Andalucía, considera que el macroproyecto de Barbate supone "especulación urbanística y burbuja inmobiliaria, claramente insostenible por el despilfarro de un bien limitado como es el agua y supone además la esquilmación de suelo en beneficio de las constructoras".

"Este es el urbanismo a la carta que defiende el decretazo y la Ley del Suelo. Ahora son los promotores los que determinan los planes urbanos, como es el caso. Es la privatización del urbanismo de facto. La Junta además puede obligar a cambiar los planes urbanos a los ayuntamientos, aunque en esta ocasión hay una connivencia con el consistorio barbateño", agrega.

"Y es nuevamente –argumenta Aguilera– la confirmación de la falta de proyecto de la derecha para Andalucía, es más de lo mismo, el mismo modelo del PSOE pero en unas condiciones medioambientales más graves, aún más desregulatorio. Profundiza el papel subalterno de la economía andaluza con el turismo de sol y playa y bajos salarios, a costa de nuestros recursos naturales y basado en la precariedad laboral. Nada de desarrollo endógeno, ni diversificación industrial, nada de transición ecológica. Es un suicidio ecológico y económico, y por tanto social; y además es un ejemplo del papel asignado para Andalucía dentro del Estado español en el modelo económico capitalista".

Calidad ambiental

Por su parte, Inma Nieto, portavoz parlamentaria de Unidas Podemos por Andalucía, afirma en conversación telefónica con Público que el plan de Bogaris en Barbate implica un "turismo vinculado a la construcción y a la especulación". "Esto es la antesala de lo que nos trae el Gobierno con la Ley del Suelo", agrega.

"Es una excusa –prosigue Nieto– para volver a poner de moda el modelo constructivo. Si fuese verdad que este modelo da empleo…, pero está demostrado que no funciona. Así que vamos a consumir suelo, recursos hídricos, cubrir a las arcas municipales con cargas. ¿Para qué? Ya hay pleno empleo en estos municipios en verano. Eso no es futuro para un municipio. Eso es un problema, le generas a un municipio una presión y le quitas la calidad ambiental que paradójicamente le permite vivir".

"Además, toda esa zona cuando termina la época de afluencia turística se queda vacía y eso genera costes a los ayuntamientos: necesitan servicios, alumbrado, vigilancia. Ese modelo que ya se ha explorado y en el que ya descansa buena parte de la economía local, no les ha sacado de sus problemas", añade la portavoz de Unidas Podemos.

Nieto remacha: "Y hay planes B para esos municipios. O diversificamos la oferta o, al final, va a ser usted camarero o guarda de una urbanización cerrada en invierno. Llevamos mucho tiempo pidiendo diversificación económica, que generemos actividades productivas y económicas, un horizonte de estabilidad laboral, que en estos municipios es muy necesario, porque termina la temporada y estamos a verlas venir. Este modelo no genera valor añadido y ya sabemos a dónde nos lleva. Hay posibilidad real de diversificar, incluyendo un enfoque turístico que te permita alargar la temporada. Hay reclamos musicales, culturales, etnográficos. También hay que recuperar la industria de transformación agroalimentaria que se ha deslocalizado. Barbate tuvo un pasado vinculado al atún que se fue en parte a Marruecos. Barbate tiene un potencial extraordinario y no tiene vetado el paso a otro modelo".

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