Público
Público

La manifestación de Barcelona en apoyo a Pablo Hasél concluye con incidentes y al menos 14 detenidos

La comisaría de la Guardia Urbana en la Rambla y una furgoneta del cuerpo ha sufrido ataques de artefactos incendiarios.

Un mosso detiene a un manifestante en la manifestación del día 27 de febrero de Barcelona contra la encarcelación de Pablo Hasél.
Un mosso detiene a un manifestante en la manifestación del día 27 de febrero de Barcelona contra la encarcelación de Pablo Hasél. Nacho Doce / REUTERS

Al menos 14 personas, de las cuales dos son menores de edad, han sido detenidas en Barcelona en los graves disturbios registrados la noche del sábado al término de la manifestación a favor del rapero Pablo Hasél, con tiendas saqueadas, oficinas bancarias vandalizadas, daños en un hotel e incluso un ataque a una comisaria de la Guardia Urbana en la Rambla.

Unas 4.000 personas, según la Guardia Urbana, se han manifestado en la capital catalana para pedir la libertad del rapero Pablo Hasél y para reivindicar la regulación de los precios del alquiler, la derogación de la ley mordaza, de los antidisturbios de los Mossos, la reforma laboral o la excarcelación de los líderes del procés, entre otras demandas.

La protesta ha sido convocada por fuerzas como Arran, la CUP, Endavant, el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC) y los CDR, y la han apoyado, entre otros, el Sindicat de Llogaters y Podem Catalunya.

La manifestación ha transcurrido desde la Plaza Universitat hasta el final de la Rambla, por calles del barrio del Raval, y se ha desarrollado en su mayor parte de forma pacífica, pero al término de la misma pequeños grupos violentos se han dispersado por diferentes zonas del centro de la capital catalana provocando de nuevo graves incidentes.

Un grupo reducido de violentos, al terminar la marcha, ha roto escaparates y ha saqueado algunas tiendas del centro de Barcelona, entre ellas el Decathlon ubicado en la calle Canuda, que ya fue vandalizado la semana pasada, o el Zara de plaza Catalunya. Además, han provocado un incendio en uno de los edificios más emblemático de la ciudad, la Casa de los Paraguas, en la Rambla de Barcelona.

Otros establecimientos atacados han sido el hotel NH de la Rambla Catalunya con la calle Diputación, al que han rociado con líquido inflamable, al igual que ha sucedido en un concesionario adyacente a este establecimiento hotelero, y también ha provocado daños en un restaurante del centro de la ciudad.

También se ha registrado escenas de violencia contra la Policía, a la que han lanzado todo tipo de objetos. También se han lanzado cosas contra la comisaría de la Guardia Urbana situada en la Rambla y han quemado una furgoneta del cuerpo aparcada frente a su sede y han dañado otra, lo que ha llevado a la detención de al menos una persona relacionada con estos actos vandálicos.

Durante los incidentes, los grupúsculos violentos han cruzado contenedores en la vía pública para formar barricadas, han incendiado algunos de ellos y han lanzado botellas, petardos y otros objetos incendiarios a las líneas policiales. Algunos han causado daños en las cámaras fotográficas y de televisión de varios reporteros gráficos, entre ellos un colaborador de Efe, que ha recibido un martillazo en la suya.

Durante los incidentes, el Sistema de Emergencias Médicas ha atendido a cuatro personas, tres de carácter leve que han sido dadas de alta in situ y otra que ha sido trasladada a un centro sanitario en estado menos grave. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha condenado "de forma rotunda" la violencia y los actos vandálicos y ha expresado su apoyo a los agentes de la comisaria de la Guardia Urbana de la Rambla.

La concentración de este sábado empezaba con más de 400 personas en la plaza Universitat de Barcelona, donde han confluido distintas columnas llegadas de diversos barrios, y hay diversas concentraciones simultáneas en las principales ciudades catalanas y otras localidades.

Bajo el lema "Lluitar, crear poder popular" (Luchar, crear poder popular), las columnas han salido de las plazas de Sants, Lesseps y de la confluencia de Gran Via con Marina, siguiendo el llamamiento de Arran, la CUP, Endavant y el Sindicats d'Estudiants dels Països Catalans y la Coordinadora Obrera Sindical.

Miles de personas salen a la calle el sábado 27 de febrero para protestar contra la detención de Pablo Hasél. Albert Gea / REUTERS

Las organizaciones estudiantiles y de la izquierda independentista clamaban, en el cartel de convocatoria de la manifestación, por "la amnistía total", la disolución de los policías antidisturbios y la autodeterminación, al tiempo que piden "pan, techo y trabajo".

La manifestación venía precedida por una mañana de movilizaciones también en Barcelona y en otras ciudades de Catalunya en apoyo de Hasél y de un joven de Sants detenido y encarcelado por las protestas a favor del rapero y en defensa de la libertad de expresión.

En Girona, unas 500 personas se manifestaron bajo el lema "Sin libertad no hay futuro", sin que se produjeran incidentes, mientras a primera hora de la mañana unas 60 personas cortaron durante unas dos horas la AP-7 en las inmediaciones de la ciudad.

Además, tuvo lugar una concentración ante la comisaría de los Mossos d'Esquadra en Terrassa (Barcelona), donde permanecen cuatro personas detenidas el viernes por la noche tras los disturbios que siguieron a una manifestación contra el encarcelamiento de Hasél.

Más noticias de Política y Sociedad