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Una marea europea clama contra la austeridad

Ante la sede de la Comisión Europea de Madrid portavoces de las mareas ciudadanas han leído el manifiesto contra las "brutales e injustas" políticas dictadas por la troika. Desde allí, el líder de Syriza, Al

LUIS GIMÉNEZ SAN MIGUEL / AGENCIAS

"Que se lixe a troika" (que se joda la troika). Este es el mensaje que centenares de miles de ciudadanos europeos han lanzado este sábado 1 de junio en más de 100 ciudades de 12 países del viejo continente. Recogiendo de esta forma el lema del movimiento ciudadano portugués, impulsor de las movilizaciones, los movimientos han fijado esta fecha para dar una respuesta unitaria a las instituciones europeas. En España, la Marea Ciudadana, que aúna a la mayoría de movimientos sociales, al 15-M y organizaciones de izquierda, ha salido a la calle en más de 40 ciudades. (ASÍ LO HEMOS CONTADO EN DIRECTO)

Bajo el lema unitario, "Pueblos unidos contra la troika", miles de personas han marchado en Madrid desde el Congreso de los Diputados, recorriendo el Paseo de la Castellana, hasta la sede de la Comisión Europea. Allí ha tenido lugar un mitin en el que han intervenido portavoces de distintos movimientos de varios países de Europa y de América Latina. Delante de las vallas y un despliegue de cientos de agentes de policía que rodeaban la sede de la institución europea, miles de ciudadanos han entonado, puño en alto, Grândola, Vila Morena, el himno de la Revolución de los Claveles Portuguesa.

Mientras, en Barcelona, más de 3.000 personas han marchado bajo el lema "No pagarem el seu deute. Que es foti la troika!" ("No pagaremos su deuda. ¡Que se joda la troika!", recorriendo centro de la ciudad, desde la plaza Universidad hasta la confluencia del Paseo de Gràcia con la calle Provença, que es donde está situada la oficina de representación de la Comisión Europea. En el manifiesto, leído al finalizar el acto, se critica a la troika por "utilizar el arma de la deuda y de la austeridad para desposeer a los pueblos de los bienes comunes y los servicios públicos y sociales, mientras se enriquecen las élites mundiales".

Los movimientos europeos piden una auditoría ciudadana de la deuda y una democracia más participativa

Portavoces del movimiento portugués Que se lixe a Troika desde Lisboa remarcaron que lo importante de la protesta de hoy es su carácter internacional, para demostrar el descontento de los pueblos europeos con las políticas de recortes aplicadas por todo el continente. En todas partes el objetivo era el mismo, pedir el fin de las políticas de austeridad y una salida de la crisis económica socialmente justa, esto es, que no se rescate a la banca con dinero público, que se lleve a cabo una auditoría ciudadana de la deuda, la paralización de los recortes en servicios públicos. Y también por el fin de la corrupción y una democracia más participativa.

Hasta el propio centro del poder europeo, Bruselas, ha llegado la indignación. Allí, un grupo de jóvenes, entre los que había muchos españoles, se han manifestado para llevar el mensaje a la puerta de la troika. Lidia Brun, de 25 años, procedente de Barcelona y que se encuentra en Bruselas para ampliar sus estudios, exclicaba cómo "te das cuenta de que tanto los jóvenes en Grecia, como los de Portugal o los que están delante del Banco Central Europeo (BCE), todos estamos utilizando los mismos argumentos, quejándonos de lo mismo y saliendo a la calle con la misma indignación", señaló. Esa política, sostuvo, "obliga a muchos jóvenes bien preparados a abandonar su país en busca de mejores oportunidades" y además, agregó, "está acabando con el estado del bienestar y la democracia, sobre todo en el sur de Europa, porque se dicta la austeridad desde despachos y capitales sin tener en cuenta a la población". "Nos hemos tenido que ir de nuestro país porque no había trabajo, ni siquiera en condiciones precarias".

En Franckfurt, donde la movilización convocada por la plataforma Blockupy comenzó el viernes rodeando la sede del Banco Central Europea, más de 20.000 personas, según los convocantes, han salido por segundo día consecutivo a la calle. Un grupo de manifestantes se enfrentó a la Policía, que rodeaba la manifestación, lanzando bombas de pintura y bengalas, mientras ésta respondió con bombas de humo.

"He venido a la manifestación porque, desde los pueblos de Europa sometidos al ajuste, hay que plantar cara a la troika", explica Fran Casamayor, estudiante de master de la Universidad Complutense de Madrid. Miguel Bustos, un químico parado de 26 años, ha ido a protestar "porque por culpa de los recortes se ha acabado con la investigación en España y ya no hay trabajo", denuncia. Él lo tiene claro: "Si no luchamos no hay futuro para nadie".

"Los gobiernos europeos sirven a los intereses de la oligarquía financiera"

Cuando la manifestación de Madrid ha pasado por delante de la sede del Partido Popular, en la calle Génova, un centenar de personas se han separado para clamar por la división del Gobierno, aunque no han podido acercarse al edificio, totalmente rodeado por agentes de la Policía Nacional.

En esta manifestación se han unido los profesores de la marea verde, los sanitarios de la marea blanca, los bomberos, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, los yayoflautas y partidos como Izquierda Unida, Equo o Izquierda Anticapitalista. La marcha ha transcurrido en un ambiente tranquilo con música procedente de varios camiones. "Vuestra deuda no la pagamos" han gritado miles de personas al unisono.

Antes de que comenzara el mitin, varios manifestantes se han bajado los pantalones  frente a la sede de la Comisión Europea a modo de "calvo a la troika". A continuación, han tomado la palabra los representantes de distintos colectivos europeos con mensajes de unidad entre los movimientos sociales. El portavoz del colectivo Que se lixe a Troika, Joao Camargo, ha asegurado que salir a la calle sirve para impedir que se impongan los criterios neoliberales con los que "nos quieren hacer retroceder a condiciones sociales y económicas de principios de 1.800 con la excusa de arreglar la deuda o el déficit".

 

 JAIRO VARGAS

En la cabeza del cortejo de Izquierda Unida en la manifestación de Madrid ha marchado sosteniendo la pancarta Alexis Tsipras, el líder de Syrizia, la izquierda radical griega. "En España y en Grecia estamos en una situación parecida. Todo lo que ha pasado en mi país pasará aquí mañana" ha explicado en declaraciones a Público. "Tenemos que entender que la única solución es la resistencia popular contra las políticas de austeridad", afirmaba mientras miles de manifestantes rodeaban la sede de la Comisión Europea.

Respecto a la confluencia entre la izquierda política y los movimientos sociales, cuestión sobre la agenda en España, donde IU trata de seguir el ejemplo de Syiriza, Tsipras ha explicado que "ambos deben adoptar un programa común contra la austeridad". A continuación, se ha mostrado convencido de que "gobiernos de izquierda por el cambio social son posibles en Europa. Esto no es una utopía, tenemos la oportunidad histórica de cambiar esta barbarie".

Mientras, el coordinador general de IU, Cayo Lara, ha manifestado en declaraciones a este diario que han salido a la calle "para protestar contra la aplicación de una doctrina en Europa que aplicaron antes en América Latina. Los trabajadores, la mayoría ciudadana, no nos vamos a resignar a esta política de ajuste duro que se está haciendo a favor de los intereses especulativos del poder financiero y contra los derechos sociales y laborales de la ciudadanía, con la complicidad de los gobiernos, sostenidos por la socialdemocracia y los conservadores de la Unión Europea". En esta línea, ha afirmado convencido que "la troika no va a vencer, los tecnócratas no van a vencer, los que no ha votado nadie no van a vencer".