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Memoria Histórica El PP sigue la estela de Vox al llevar al Congreso la equiparación del nazismo y comunismo​

El partido de Pablo Casado, reticente a condenar el franquismo, tergiversa una resolución del Parlamento Europeo en la que condenaba los crímenes perpetrados por el nazismo y el estalinismo. Si bien, la iniciativa debatida este martes será rechazada previsiblemente el próximo jueves.

03/12/2019.- El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del PP, Pablo Casado, hablan durante la sesión de constitución de las Cortes para la XIV Legislatura en el Congreso de los Diputados. Eduardo Parra / Europa Press
Imagen de archivo del presidente de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del PP, Pablo Casado, en el Congreso. Eduardo Parra / Europa Press

El Congreso de los Diputados ha debatido este martes una proposición no de ley (PNL) del PP por la que insta al Gobierno a condenar los "totalitarismos nazi y comunista". La propuesta, que ya fue rechazada en la Comisión Constitucional de la Cámara Baja el pasado mes de noviembre, tampoco saldrá adelante presumiblemente en la votación del próximo jueves. Si bien, el partido conservador, fundado por el ministro de la dictadura Manuel Fraga y que evita condenar el franquismo, demuestra una vez más que camina de la mano de Vox en la estrategia para hacer revisionismo con la memoria histórica.

La proposición no de ley se basa en una resolución que el Parlamento Europeo aprobó el pasado 19 de septiembre de 2019 en la que condenaba los crímenes perpetrados por el nazismo y el estalinismo. Aquella iniciativa ponía de relieve que "la Segunda Guerra Mundial, la guerra más devastadora de la historia de Europa, fue el resultado directo del infame Tratado de no Agresión nazi-soviético de 23 de agosto de 1939, también conocido como Pacto Molotov-Ribbentrop, y sus protocolos secretos, que permitieron a dos regímenes totalitarios, que compartían el objetivo de conquistar el mundo, repartirse Europa en dos zonas de influencia".

"La resolución de la UE es un ejemplo de cómo el posmodernismo ideológico nos ha ganado"

Asimismo, sin mencionar que el Ejército Rojo fue quien liberó a una Europa arrasada por las tropas de Adolf Hitler, la propuesta pide a todos los Estados miembros que conmemoren el 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo a escala tanto nacional como de la Unión, además de afirmar que "Rusia sigue siendo la mayor víctima del totalitarismo comunista y que su evolución hacia un Estado democrático seguirá obstaculizada mientras el Gobierno, la élite política y la propaganda política continúen encubriendo los crímenes comunistas y ensalzando el régimen totalitario soviético".

Juan Fernando López Aguilar, eurodiputado socialista, explica que su grupo apoyó la resolución porque tenía como motivo la "memoria de la ignominia que supuso" el pacto Pacto Molotov-Ribbentrop. Sin embargo, califica de "grotesco y penoso" que el PP "extorsione la realidad" de aquella declaración para atacar a los partidos comunistas que "se han distinguido por la consolidación de la democracia en Europa". "Esta resolución en ningún caso obliga a difamar a los comunistas que han contribuido a la historia de las democracias occidentales", defiende.

La eurodiputada de Unidas Podemos, María Eugenia Rodríguez Palop, cuenta a este medio que su partido votó en contra para mostrar "distancia y desconfianza respecto a cualquier compromiso de la derecha con esta materia". "Son desmemoriados por naturaleza y más aún viendo la política que han llevado en relación a las víctimas del franquismo", añade. 

"El texto del Parlamento Europeo es una basura revisionista y lo que dice es el ejemplo de cómo el posmodernismo ideológico nos ha ganado. Hacer una equiparación del nazismo y comunismo es falso. Quien liberó a Europa de las garras del fascismo y del nazismo fue la URSS", sostiene a este medio Sergio Gálvez, historiador y archivero.

El PP condena el comunismo, pero no el franquismo

Y es que, en la proposición no de ley debatida este martes en el Pleno, el PP va más allá y propone reprobar también al comunismo español. De esta manera, apostilla que la resolución europea es "histórica porque corrige definitivamente la diferenciación que algunas instituciones y líderes europeos han realizado tradicionalmente entre unos totalitarismos y otros, condenando en muchos casos solo a una parte de ellos, los totalitarismos fascistas, pero justificando u olvidando a otros, los totalitarismos comunistas".

Asimismo, afirma que se trata de un problema que "afecta igualmente" a España, "en el que hemos condenado reiteradamente la dictadura franquista y los totalitarismos fascistas, pero, sin embargo, no hemos condenado desde las instituciones los totalitarismos comunistas y los crímenes cometidos por
los comunistas tanto en la República como en la Guerra Civil
". Tanto es así, añade, que "miembros del actual Gobierno aún siguen reivindicando el comunismo y su memoria".

Cabe recordar que tuvieron que pasar 27 años desde la muerte del dictador Francisco Franco para que el PP condenara el golpe militar del 18 de julio de 1936. El Congreso aprobó por unanimidad en 2002 una resolución en la que se hacía un "reconocimiento moral a quienes padecieron la represión de la dictadura franquista". Desde ese momento hasta ahora, el PP ha eludido en multitud de ocasiones, tanto en esta Cámara como en otras cámaras parlamentarias, condenar los crímenes del franquismo. Y, en la retina, las recientes palabras de Isabel Díaz Ayuso, quien dijo que "ser fascista es estar en el lado bueno de la Historia".

"El comunismo no es antónimo a la democracia en España"

"El afán de destrucción de la derecha y la extrema derecha es eliminar los consensos históricos. Son falsedades frente a hechos historiográficos y si es así, estamos perdidos", apostilla Sergio Gálvez. En esta línea, este historiador destaca que tanto PP como Vox quieren resquebrajar el consenso historiográfico en torno la memoria histórica. "En este país las libertades no se entienden sin las Comisiones Obreras ni el Partido Comunista", aclara. Y, negar esta evidencia histórica es "cuestionar derechos no rebatibles".

Además, Galván destaca el papel del PCE durante la dictadura franquista: "Este partido se enfrentó al franquismo y sin entender lo que fue la lucha de los comunistas, no se puede entender la Transición. El PCE fue el que más colaboró para traer la democracia. Si cuestionamos esto, nos cuestionamos todo y, si eso es así, volveríamos a un peligroso punto de partida", expone para después apostillar: "El comunismo no es antónimo a la democracia en España".

También en Madrid

El PP, que ha traído al Congreso esta proposición en plena precampaña de las elecciones autonómicas madrileñas, sigue de esta forma la estela impulsada por Vox en el Ayuntamiento de Madrid. La formación de extrema derecha también tergiversó la resolución del Parlamento Europeo para registrar en la capital una proposición similar. La iniciativa, apoyada por PP y Cs, no condenaba la dictadura y obviaba que Franco recibiera ayuda de los nazis y fascistas italianos, sin embargo, atacaba a las víctimas de la Guerra Civil y represaliados del franquismo. 

Con esa moción, "Vox denigraba a luchadores de la izquierda y es injusto unir la crítica al estalinismo con la historia del PCE, que luchó en defensa de la República, contra el franquismo y a favor de los derechos", sostiene a Público Ramón Silva, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid. En este sentido, el también portavoz de Memoria Histórica apunta que "PP y Vox coinciden en ese revisionismo de la historia y en ese engaño para arremeter en la lucha por la libertad y la lucha contra el franquismo".

Esta iniciativa fue el preludio de la proposición "llena de errores" que el consistorio de la capital aprobó más tarde, a propuesta de Vox y con el apoyo del PP y Cs, para eliminar las calles, estatuas y placas en honor al expresidente del Consejo de Ministros de la II República Francisco Largo Caballero y del exministro y expresidente del PSOE Indalecio Prieto.

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