RECONFIGURACIÓN DE LA IZQUIERDA
Entrevista a Candela López"Trabajamos por un espacio confluyente del que Podemos también forme parte"
Hablamos con la coordinadora nacional de los Comuns a raíz de la nueva confluencia de izquierdas que impulsan su formación, Izquierda Unida, Mas Madrid y Movimiento Sumar y que se presenta el sábado.

Barcelona-
Candela López (1985) es la co-coordinadora nacional de los Comuns desde 2018. Actualmente comparte el cargo con la concejal de Barcelona Gemma Tarafa y en el pasado lo había hecho con Ada Colau y Jéssica Albiach. También diputada en el Congreso, ha formado parte de casi todas las negociaciones de los recientes intentos de unión de las izquierdas alternativas.
Nos encontramos con ella antes del acto de este sábado en Madrid, que con el lema Un paso al frente servirá para presentar la nueva confluencia de izquierdas que impulsan Izquierda Unida, Más Madrid y Movimiento Sumar, además de los Comuns.
¿Qué tenemos que esperar del acto del sábado?
En lo que hemos estado trabajando durante mucho tiempo es en poder dar una respuesta y decir a la ciudadanía que, como mínimo para empezar, hay cuatro fuerzas políticas dentro del Gobierno que sabemos la importancia de tener un espacio bien organizado, útil y fiable, y que afrontaremos el reto de presentarnos de nuevo a las próximas elecciones de 2027 con la voluntad de ser más y con más fuerza para poder continuar implementando las políticas que estamos aplicando.
"Estamos trabajando en un horizonte compartido "
Hace aproximadamente un año, cuando Sumar decidió que no haría de paraguas de la coalición y se configuraría como partido, decidimos que nos teníamos que sentar y generar nuevas dinámicas de trabajo más horizontales. Llevamos un año de trabajo, lo estamos haciendo bien y ahora lo queremos consolidar. Después de tanto tiempo queremos demostrar que estamos trabajando en un horizonte compartido.
¿Y cuál es el papel de los Comuns?
Más importante que nunca. Ahora, como no hay una fuerza hegemónica a nivel estatal dentro de la izquierda alternativa, nos hemos visto obligados a trabajar aún más. Y aquí, por supuesto, la diferencia es que los Comuns ahora son una fuerza más prominente en estas dinámicas a nivel estatal, mientras que antes había una parte de delegación.
Ahora mismo la confluencia está formada por menos partidos que en la candidatura del 2023. ¿Qué no ha funcionado?
Al principio decidimos que empezaríamos este proceso con quien formaba parte del Gobierno -Movimiento Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida y nosotras-. Ahora bien, tenemos una mesa de partidos con todos los miembros del grupo parlamentario, y lo que dijimos es que primero trabajemos una propuesta y tengamos claro hacia dónde queremos llegar, porque somos los que estamos en el Gobierno y tenemos esta responsabilidad de la acción gubernamental, y después la compartiremos con ellos.
Y todas estas fuerzas nos dicen que están con nosotros, nos siguen, pero también les respetamos, les dejamos llevar a cabo sus propios procesos. Además, en Aragón es muy evidente porque ha habido elecciones; en el caso de Compromís, con la fuerza que tienen, están muy centrados en la dinámica de ganar en el País Valencià. Cada organización tiene sus propios tiempos, y nuestra voluntad inicial es decir que queremos reeditar lo que conseguimos en 2023, donde también estaba Podemos, y también para situar el tema, porque en realidad creemos que no corresponde a nadie en exclusiva y que todo el mundo debería poder estar.
¿Cuál ha sido el problema de la confluencia?
"No generamos los mecanismos de trabajo compartido para que todo el mundo se sintiera parte del proyecto"
Cuando analizamos estos mecanismos de funcionamiento que tenemos que cambiar se ve la necesidad de generar espacios de trabajo más horizontales, más transversales y también de ir poco a poco. Es decir, que no nos dejemos engañar por cómo se construyó la candidatura del 2023. Es cierto que creamos esa coalición, pero no generamos los mecanismos de trabajo compartido para que todo el mundo se sintiera parte del proyecto. Ahora tenemos una dirección política que se reúne semanalmente, como el grupo parlamentario y el Gobierno: marcamos una estrategia política conjunta, y ahora hemos empezado a trabajar en esta unidad política de manera conjunta.
¿Y cómo está la relación con Podemos? No parece que quieran oír hablar de él.
Los Comuns hablamos con todo el mundo y siempre hemos intentado cuidar las relaciones con todas las fuerzas políticas. Y, en el caso de Podemos, trabajamos para que el nuestro sea ese espacio confluyente del que también Podemos forme parte. Aun así, hemos respetado su decisión de romper el grupo parlamentario y de trazar esta estrategia en paralelo, pero eso no nos ha impedido mantener y cuidar las relaciones con ellos. Siempre hemos mantenido una actitud de diálogo.
¿Cree que si Podemos no se suma la gente lo entenderá?
"Siempre hemos mantenido una actitud de diálogo con Podemos"
Estoy liderando las negociaciones de todo ello y deseo que sea posible que se sumen, ya lo hemos conseguido en otras ocasiones. Es verdad que la situación es aún peor que en otros momentos, pero también creo que hemos demostrado que juntos tenemos mucha más fuerza para condicionar las políticas del Partido Socialista.
Hemos conseguido aumentar el salario mínimo un 66%, cosa que, de hecho, nunca había sido planteada por el Partido Socialista. Tenemos las tasas de paro más bajas de la historia. Todas estas políticas que hemos conseguido impulsar para mejorar las condiciones de vida de la gente deben ser prioritarias y necesitamos mucha más fuerza. Creo que todos estamos de acuerdo en que debemos poder condicionarlo. Coincidimos en que debemos revalidar gobiernos progresistas y ser más fuertes. Ahora tenemos que trabajar las fórmulas para conseguirlo.
Intuyo que no hay negociaciones concretas abiertas con ellos.
"Los debates sobre liderazgos no están encima de la mesa"
No. Una cosa es decir que esperamos que sea posible y que estamos en conversaciones o compartimos una visión de la realidad política, y otra es que haya negociaciones claras y abiertas sobre si estos elementos están sobre la mesa. Podemos ha tomado algunas decisiones y tendrá que celebrar debates intensos para ver cómo nos podemos volver a encontrar. Probablemente más adelante me preguntarán sobre liderazgos o nombres de candidaturas. Estos debates no están sobre la mesa porque creemos que debemos hacerlo poco a poco y contando con todo el mundo para poder abordarlos. Las listas llegarán, los nombres llegarán... Pero ahora mismo estamos más inmersos en el marco político y en el gran reto que tenemos.
Yolanda Díaz ha anunciado que no participará en el acto. ¿Dará un paso al lado?
En primer lugar, Yolanda Díaz, además de vicepresidenta, es uno de los grandes valores políticos de nuestro espacio en este momento, si no el más grande. Ha conseguido cosas que nunca habríamos imaginado. Pero ahora hemos abierto un camino paralelo que se proyecta hacia el futuro pensando en las próximas elecciones. Y pensamos que la mejor manera de abordarlo es centrarnos en las organizaciones políticas, no tanto en el liderazgo, creemos que así es mejor para consolidar un espacio sólido y fiable con garantías de futuro, que no genere ruido y que pueda funcionar bien. Después ya vendrán los debates del quién. Y, obviamente, necesitaremos caras que representen el espacio y tenemos que contar con todas estas figuras visibles y con este potencial político de gobierno y de acción que tenemos.
Uno de los hechos que generó más tensiones internas en 2023 fue que no se hicieran primarias para escoger a la candidato. ¿Ahora se harán?
Te puedo garantizar que dentro de los espacios donde estamos trabajando todavía no hemos abordado cómo lo haremos. Es cierto que, al mismo tiempo, hay diferentes fuerzas políticas que han hablado de primarias, como Izquierda Unida. Al final, los métodos de primarias son los mismos que usamos en todos los partidos, es nuestra manera de escoger los liderazgos. Es cierto que cuando se agrupan muchas fuerzas políticas no es tan fácil organizar primarias cuando éstas tienen diferentes dimensiones, pero creo que es positivo que propongamos un sistema democrático para escoger los futuros liderazgos.
"Es positivo que propongamos un sistema democrático para escoger los futuros liderazgos"
Aun así, quizás también debemos contemplar la idea de por qué no pensamos en liderazgos más plurales, con personas potentes al frente de los territorios, y no sólo en Madrid. ¿Por qué no creamos una nueva concepción? Evidentemente habrá una persona presidenta, porque funciona así y la tenemos que encontrar, pero también podemos pensar en liderazgos más plurales.
¿En el momento político que vivimos los liderazgos corales son operativos?
Por ejemplo, en esta nueva dinámica de trabajo entre estas cuatro fuerzas políticas hay un elemento importante: que queremos un espacio con un fuerte componente territorial y que se construya realmente en la plurinacionalidad del Estado. Ahora mismo tenemos un grupo parlamentario con esta concepción, pero quizás no se genera la dinámica necesaria para aprovechar la plurinacionalidad de este espacio.
Para nosotros es importante escapar de esta visión más centralista y que realmente se contemplen y se generen dinámicas de trabajo donde esta plurinacionalidad tenga más peso en las políticas, en la manera de entender cada territorio y en que se puede aprovechar de cada uno. De hecho, eso es lo que queremos transmitir en el acto.
Si no se hicieran primarias, ¿qué otro proceso democrático se podría llevar a cabo para escoger el número uno?
El consenso, el acuerdo... Es decir, también puede ser democrático llegar a un acuerdo entre las fuerzas políticas y buscar equilibrios.
¿Y se ha hablado sobre cómo se constituirá el órgano ejecutivo de esta confluencia política?
Una de las tareas en las que estamos trabajando en paralelo, y que tenemos que aterrizar después del sábado, es cómo configuramos esta nueva gobernanza y con qué dinámica.
Parece que si este proceso lo están planificando con calma es porque deben tener una mínima certeza de que Pedro Sánchez no anticipará elecciones.
Depende de Pedro Sánchez, pero tenemos la percepción de que este mandato acabará o se acercará al final. Es decir, que tendremos este margen para poder llevar a cabo esta tarea. Además, creo que el momento político es uno de los más importantes para el Gobierno y se demuestra con las políticas que estamos aplicando y aplicaremos, como continuar subiendo el salario mínimo, luchar con medidas en el ámbito de la vivienda, la prestación universal por hijo... Tenemos muchas políticas que creemos que son necesarias y que se están implementando a corto plazo para poder dar más confianza a la ciudadanía de que este Gobierno está defendiendo sus intereses, y que esto también nos ayuda a frenar a la ultraderecha.
Estos días ha tenido mucho eco la propuesta de Gabriel Rufián, que el miércoles planteó que en cada provincia solo se presente la fuerza de izquierdas con más capacidad de aglutinar el voto. ¿Cómo lo ven?
Los Comuns siempre hemos liderado las fórmulas que nos permitían ganar o conseguir los mejores resultados, fórmulas que nos permitieran tener más fuerza para poderla utilizar para tener gobiernos progresistas. Por lo tanto, tenemos experiencia, lo hemos conseguido con la confluencia de los Comuns y hemos tenido experiencias exitosas. He estado en el proceso de creación de los Comuns y en muchas negociaciones de las confluencias y candidaturas que hemos elaborado y eso es algo que hay que hacer poco a poco. Hay que analizar todos los escenarios y hay que verlo, y no hablar tanto.
"La propuesta de Rufián la hemos recibido con mucha sinceridad y muy positivamente"
Creo que él hablaba de ciencia. Seguramente todo requiere datos y análisis de este tipo, pero requiere mucho diálogo, mucha predisposición y mucha generosidad. Al final, no se trata de tener la gran idea, sino de cómo llevar a cabo una propuesta creíble, votable y que interpele a la ciudadanía. La propuesta de Rufián la hemos recibido con mucha sinceridad y muy positivamente.
Uno de los elementos más destacados del acto en Madrid fue la voluntad de Emilio Delgado y Rufián de invocar nuevos marcos de discusión para la izquierda, como la seguridad o el burka. ¿Están de acuerdo en que se debe hablar y cómo proponen hacerlo?
También lo hemos compartido muchas veces: tenemos que conectar con lo que preocupa a la gente, y eso es muy importante. En el debate de la seguridad, que muchas veces cuando lo analizamos desde los datos decimos que no hay más inseguridad ni más problemas, y los que venimos de la política municipal lo tenemos muy claro. Pero es cierto que si a la ciudadanía esto le preocupa, es importante que tengamos respuestas que no sean decir lo mismo. Tenemos que empezar a conectar con estas personas para compartir estas inquietudes y después ir proponiendo soluciones, y quizás también teniendo en cuenta este mar de sentimientos.
Aquí después surgen otros debates sobre porqué se generan estos marcos y qué fuerza tiene la ultraderecha en las redes, que muchas veces contribuyen a ello. Con el tema de la inmigración creo que tenemos que ser muy contundentes con el país que defendemos. Al final, Catalunya es diversa, y es importante situarlo en el marco de cómo la diversidad enriquece nuestro país. No podemos salir de estos debates ni dejar de dar nuestra opinión, pero lo tenemos que hacer cambiando el marco del discurso de odio, racista u homófobo.



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