Público
Público

PENSIONISTAS La marea pensionista vasca cumple dos años en la calle: "No daremos cheques en blanco al nuevo Gobierno"

El movimiento acumula ya 104 lunes de concentraciones, y promete que seguirá adelante con las protestas. Sus portavoces califican la subida del 0,9% como insuficiente y advierten al Ejecutivo que no habrá "treguas".

Publicidad
Media: 5
Votos: 8

Imagen de archivo de una de las movilizaciones realizadas por el movimiento de pensionistas en Bilbao. EFE

A simple vista no era más que una carta. Sin embargo, aquella nota se convirtió en pura dinamita. Hace hoy dos años, algunas decenas de pensionistas vascos salían por primera vez a la calle para denunciar la subida del 0,25% que la entonces ministra del PP Fátima Báñez les había anunciado mediante una misiva. Hoy son miles los que lunes tras lunes, bajo sol o lluvia, se concentran en ciudades y pueblos de Euskadi para pedir unas pensiones dignas.

“Es una pena no tener guardado aquel mensaje”, se lamenta Andrea Uña. Esta mujer fue una de las pensionistas que aquel enero recibió un mensaje en su teléfono, vía Whatsapp. “El texto ponía algo así como ‘Si estás en contra de la subida del 0,25%, ven al ayuntamiento’, así que fuimos a ver qué pasaba. Aquel 15 de enero de 2018 estuvimos unas cincuenta personas en las escalinatas del ayuntamiento de Bilbao”, recuerda.

Entonces se encendió la llama, una llama que acumula ya 104 lunes sin apagarse. “Hemos creado esta gran marea social, plural y trasversal, y a día de hoy estamos con las mismas ganas y la misma fuerza”, reivindica Uña poco después de una de las tantas asambleas que ocupan a diario su agenda personal.

Jon Fano, un veterano militante del movimiento obrero vasco, tampoco anda sobrado de tiempo. “Hoy imposible. Mejor mañana, de ser posible a partir de las 13.00”, responde por teléfono. Está atareado, y más lo estará a medida que se acerca el 30 de enero: ese día, el movimiento de pensionistas acompañará a la mayoría de los sindicatos vascos –a excepción de CCOO y UGT– en una huelga general por unas pensiones dignas.

“El primer día no fue una expresión de masas, pero los lunes siguientes percibimos que iba tomando una dimensión enorme”, relata Fano a Público. No en vano, la marea vasca se convirtió en la más potente del Estado. “Debo reconocer que ni el mayor de los optimistas hubiera pensado nunca que llegaríamos a esto”, confiesa.

Solo en Bizkaia, cuna de las mayores movilizaciones obreras de la historia del País Vasco, ya son 55 los pueblos que cada lunes se convierten en escenario de protestas. Al igual que Fano, muchos de los participantes estuvieron vinculados a aquellas luchas del movimiento sindical y ahora, ya retirados, vuelven a movilizarse por unas pensiones dignas.

Aumento "insuficiente"

¿La decisión del nuevo Gobierno de subir un 0,9% las pensiones les quita las ganas de movilizarse? Tanto Uña como Fano subrayan que se trata de un aumento insuficiente, sobre todo para quienes perciben retribuciones inferiores a los mil euros mensuales.

“Nuestro movimiento defiende una pensión mínima de 1080 euros para vivir con un mínimo de dignidad, y eso ni siquiera está en el acuerdo programático del nuevo gobierno”, sostiene Fano.

En esa línea, el portavoz del Movimiento de Pensionistas de Bizkaia subrayó que no habrá “cheques en blanco” al Ejecutivo. “Por un lado le decimos que aplique ya las promesas, pero también que sea consciente que así no resuelve las demandas urgentes de los pensionistas. Vamos a seguir en la pelea todos los lunes y haremos una huelga general el 30 de enero. En otras palabras, no vamos a dar treguas ni esperaremos ilusamente”, remarcó.

“Cuando hay un gobierno progresista todo lo vemos con ilusión y esperanza, pero esto del 0,9% queda muy lejos de nuestras expectativas y de nuestra tabla reivindicativa”, añade por su parte Andrea Uña. El próximo lunes, llueva o truene, volverá a estar en las escalinatas del ayuntamiento.

Más noticias en Política y Sociedad