Entrevista a Mohamed Salem Laabeid"La posición de Sánchez sobre el Sáhara no es nueva, España ahora se ha quitado la careta"
Hablamos con el nuevo delegado en Catalunya del Frente Polisario en el marco del 50 aniversario de la proclamación de la RASD

Barcelona--Actualizado a
El Frente Polisario, la organización política saharaui fundada en 1973 para defender la liberación del Sáhara Occidental, ha luchado de manera incansable desde su creación para conseguir un referéndum de autodeterminación para el territorio. El Sáhara Occidental estuvo colonizado por el Estado español desde finales del siglo XIX y ocupado por Marruecos desde 1975.
Durante décadas, el Frente Polisario ha denunciado el abandono por parte del Gobierno como expotencia administradora, la inacción de las Naciones Unidas y los agravios que sufre la población saharaui a manos del ejército marroquí, especialmente desde que el conflicto bélico revivió en 2020.
La organización tiene un nuevo delegado en Catalunya, Mohamed Salem Laabeid, que asumió el cargo a finales de 2025. Salem Laabeid es periodista y estuvo al frente de la televisión saharaui RASD-TV durante más de 20 años. En el 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), entrevistamos a Salem Laabeid para saber en qué situación se encuentra el Sáhara Occidental y qué perspectivas de futuro tiene el territorio, tras el giro político que tomó el ejecutivo de Sánchez en 2022 ―cuando apoyó el plan de autonomía marroquí― y que reiteró en la cumbre bilateral del pasado diciembre.
¿Cuál es la situación actual en el Sáhara Occidental, 50 años después de la constitución de la RASD?
El año pasado se cumplieron 50 años de la Marcha Verde y de los Acuerdos de Madrid. Este 2026 se conmemora el aniversario del Estado saharaui. El 27 de febrero de 1976 marcó el fin de la presencia administrativa de España en el territorio, hecho que dio paso a la ocupación por parte de nuevos actores: Marruecos al norte y Mauritania al sur. Ante el vacío administrativo que se produjo entonces, tuvimos que proclamar la República Árabe Saharaui Democrática.
Pero la situación, ahora, después de 50 años, sigue igual. El territorio está ocupado, el pueblo saharaui está repartido y nos siguen robando las riquezas. Los actores de 1975 son los mismos de hoy: Estados Unidos, França y España. Y Marruecos sigue haciendo lo que le da la gana. Lo único que hemos ganado es este Estado que hemos formado, un estado moderno, democrático, donde hay separación de poderes. Tenemos nuestro sistema educativo completo, de los mejores de África. Ahora estamos en guerra desde el 3 de noviembre de 2020. Hay un blackout total informativo y la ONU sigue igual.
Los actores de 1975 son los mismos de hoy: Estados Unidos, França y España. Y Marruecos sigue haciendo lo que le da la gana
¿Qué piensa sobre la posición de las Naciones Unidas?
Si hablamos de la Asamblea General, que representa a la comunidad internacional de todos los países, la decisión sigue igual desde 1975 hasta hoy. Es un tema de descolonización que debe resolverse vía referéndum. Tienen una responsabilidad. En cuanto al Consejo de Seguridad, allí juegan los poderes y los intereses. La última resolución es la 2797 y es un poco confusa. Esta resolución ha pasado por cuatro borradores. Al principio apoyaban claramente la autonomía marroquí, legalizando la ocupación.
Pero los aliados del Sáhara, los defensores del derecho internacional, han conseguido que esta resolución salga diciendo que se puede negociar con la propuesta marroquí, que puede ser una solución, no la única, pero a condición de que se garantice el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y que sea aceptada por ambas partes. Ahora se habla de encuentros preparatorios al respecto, sobre cómo podemos hacer viable la resolución. Pero nosotros lo tenemos claro: no participaremos ni apoyaremos ninguna propuesta que no incluya la descolonización del Sáhara.
No apoyaremos ninguna propuesta que no incluya la descolonización del Sáhara
¿Cómo vive el pueblo saharaui la ocupación marroquí durante 50 años?
No es fácil porque son 50 años de exilio, de separación de familias y de vivir de la ayuda humanitaria. Pero la resistencia tiene una sola explicación: el pueblo saharaui sabe lo que quiere y resistirá hasta conseguir su objetivo, que es la independencia del Sáhara. Han intentado por todas las vías tocar la unidad nacional, pero deben entender que no van a ganar nada, que lo único que puede determinar el futuro del Sáhara es el pueblo saharaui. Lo han intentado con fuerza, juego sucio político, guerra psicológica, medios de comunicación... pero el pueblo saharaui sigue luchando en los campamentos, en la diáspora, en los territorios ocupados. La declaración de Trump, la carta de Sánchez, la de Macron... todo esto es para destruir la unión nacional saharaui, destruir la fuerza moral y convencernos de que no hay futuro.
¿Cómo ha escalado la violencia en los últimos cinco años, desde la ruptura del alto el fuego en 2020?
Una guerra no es fácil. Pero ya sabemos qué es porque hemos vivido 16 años de guerra [desde 1975 hasta 1991, cuando se negoció una tregua con la intermediación de la ONU]. Aquella batalla la ganamos, porque obligamos a firmar un plan de paz y a reconocer al Polisario. Las Nacions Unidas se comprometieron a organizar el referéndum si deteníamos la guerra, pero en 30 años no lo han cumplido. Hemos hecho todo lo posible por abrir vías de paz, incluso hemos liberado prisioneros de guerra, cuando todavía nosotros tenemos más de 600 desaparecidos en Marruecos. La ONU no ha hecho nada, al contrario, ha apoyado al agresor y no habla de las violaciones sistemáticas de derechos humanos que ha hecho Marruecos.
En una rueda de prensa en el Col·legi de Periodistes de Catalunya, denunció en diciembre el "silencio informativo" que rodea la causa saharaui. ¿A qué atribuye esta falta de atención mediática?
Los periodistas, los intelectuales, la élite en general, son quienes crean la opinión pública y deben explicar la realidad. Nosotros no exigimos que se nos apoye, pero al menos que se sepa qué está pasando de verdad. Lo que pasó en Túnez en 2011, pasó en el Sáhara en 2010, pero nadie habló de los campamentos. Tenemos presos políticos que todavía están encerrados, con cadena perpetua. Tenemos violaciones sistemáticas de los derechos humanos, pero no se habla de ellas como en otras partes del mundo. Esto hace mucho daño. Y ya no hablo de políticos, hablo del cuarto poder, del periodismo. No investigan, sólo hacen eco de lo que dice el Gobierno, que ahora apoya a Marruecos.
Tenemos violaciones sistemáticas de los derechos humanos, pero no se habla de ellas como en otras partes del mundo
En marzo de 2022, el Gobierno adoptó un cambio de posición con respecto al Sáhara Occidental, apoyando el plan de autonomía marroquí, una postura que reiteró en la cumbre bilateral de 2025. ¿A qué intereses responde este giro político?
No es una posición del Gobierno de ahora. Es una posición del Estado español. Ahora sólo se han quitado la careta. En 1975, el Ejército español apoyaba a los marroquíes para que mataran y ocuparan el Sáhara Occidental. Quien puede contrarrestar el Estado es la justicia española. Un auto de la Audiencia Nacional en 2014 confirmó que Espanya es la potencia administradora y que su misión no termina hasta que se cierre el proceso de descolonización del Sáhara. ¿Quién más puede contrarrestar la posición del Estado? Los intelectuales y periodistas. Tienen que desvelar la realidad. ¿Apoyan el derecho internacional y el Sáhara? Lo hacen con Ucrania, con Palestina, con Venezuela. Me parece genial. ¿Y con el Sáhara qué? Fuimos la provincia número 53 del Estado español.
Hace relativamente poco que es el nuevo delegado del Frente Polisario en Catalunya. ¿Qué prioridades se marca en el cargo y qué papel puede jugar Catalunya en todo esto?
Puede jugar mucho. Mi primer objetivo es explicar qué está pasando en el Sáhara para generar solidaridad. La sociedad catalana es muy solidaria. La ACAPS [Associació Catalana d'Amigues del Poble Sahrauí] fue la organización más fuerte de Europa y del mundo con el pueblo saharaui. Salían proyectos, ayuda política, visibilidad para la causa... pero ahora parece como si ya no existiera. Por eso estoy contactando con los partidos políticos y la verdad es que me han recibido bien. Veremos qué pasa.
Lo que quiero es unificar y recuperar una sola asociación grande en vez de entidades pequeñas. Con un movimiento fuerte, un grupo parlamentario fuerte y una coordinadora de ayuntamientos fuerte, podemos hacer un buen trabajo en Catalunya. Solo estamos luchando por el derecho a existir, por recuperar nuestra tierra, la soberanía y la libertad.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.