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Rajoy mete más presión a Sánchez: las terceras elecciones se celebrarían forzosamente el día de Navidad

El llamado 'reloj de la democracia' se pondría en marcha el día 31 de agosto. A esa fecha se sumarían sesenta días como tope para investir presidente y a su término los comicios habrían de ser convocados 54 días después. Resultado: el 25 de diciembre

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Ana Pastor, durante su comparecencia. EFE/Mariscal

MADRID.- El día de Navidad los 35 millones de electores pueden ser convocados a votar en las terceras elecciones generales en el caso de que en los próximos dos meses no haya una investidura de presidente del Gobierno. Así se desprende de la decisión que ha anunciado esta misma tarde la presidenta del Congreso de los Diputados, la popular Ana Pastor, al anunciar que el debate de investidura de Mariano Rajoy será a partir del próximo 30 de agosto.

El reloj de la cuenta atrás se pondría en marcha el día 31, cuando se celebrará la primera votación. La Constitución establece que en el caso de que no sea investido un candidato en la primera sesión se abre el plazo de dos meses para que en sucesivas votaciones se logre una investidura. En el caso de no ser así, se disuelven las cámaras y se convocan automáticamente nuevas elecciones 54 días después.

Eso es lo que ocurrió en la pasada legislatura, cuando el intento de investidura del candidato socialista Pedro Sánchez, propuesto por el jefe del Estado tras la renuncia del propio Mariano Rajoy, resultó fallido. Tras la primera votación celebrada el 2 de marzo se puso en macha el calendario constitucional que culminó en la jornada electoral del 26 de junio.

La agenda constitucional que se desprende de la fecha anunciada por la presidenta Pastor, que ha tomado la decisión después de hablar en la tarde de este miércoles con el candidato del PP, supone un presión añadida al líder del PSOE, Pedro Sánchez, para que cambie el voto negativo socialista a la investidura de Rajoy por el de la abstención. Con el voto en blanco de la bancada socialista permitiría, automáticamente, la investidura del candidato conservador en una segunda votación –la que se celebraría el viernes día 2, en la que tan solo es necesaria una mayoría simple de votos afirmativos–. En la primera votación se requiere la mayoría absoluta de 178 votos a favor.

El anuncio de la fecha para el debate de investidura se produce horas después de la reunión que han mantenido en sede parlamentaria Mariano Rajoy y Albert Rivera en la que ambos han alcanzado un acuerdo para abrir una negociación que culmine con el respaldo de Ciudadanos al líder del PP en su investidura para presidir el Gobierno.

Rajoy ha insistido tres esa reunión con el líder de la formación naranja que, pese a presentarse al debate de investidura con el respaldo de los diputados de Ciudadanos, la responsabilidad sigue estando en Sánchez y en la bancada socialista “porque sin su abstención habrá nuevas elecciones”. En consecuencia, la elección del día 30 de agosto y el consiguiente calendario que se desprende a partir de esa fecha en el caso de no lograrse una investidura de un candidato a la presidencia del Gobierno aumenta la presión sobre la trascendencia del voto socialista al hacer coincidir con el día de Navidad un proceso electoral.

Este peculiar calendario es el siguiente: la sesión plenaria para el debate de investidura se iniciará el próximo día 30 y la primera votación –que pone en marcha la cuenta atrás– sería el día 31, con al menos 176 votos a favor. Dos días después, el viernes día 2 de septiembre, se celebraría la segunda votación, en la que solo se requiere mayoría simple
-más votos a favor que en contra -.

Si en dos meses no se produjese la investidura de un candidato a la presidencia del Gobierno –el jefe del Estado puede ir proponiendo los candidatos que considere oportunos después de celebrar las consabidas consultas–, las cámaras -tanto el Congreso de los Diputados como el Senado- quedarían disueltas y automáticamente al día siguiente aparecería el decreto de convocatoria de nuevas elecciones generales a propuesta de la presidenta de las Cortes, Ana Pastor, y el refrendo del rey.

La ley electoral establece que la fecha de las elecciones debe fijarse 54 días después del decreto de convocatoria, es decir que coincidiría con el domingo 25 de diciembre, día de Navidad. La campaña electoral daría comiendo el día 9 de diciembre tras el puente de la Constitución. La constitución del nuevo Congreso de los Diputados y Senado surgidos de esa jornada electoral se produciría el 17 o 18 de enero siguientes.

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