Público
Público

Rubalcaba, la pieza más difícil del puzzle de Doñana

El presidente baraja un Gabinete como mínimo hasta 2010. Estudia hacer cambios en Fomento, Industria y Administraciones Públicas. Quiere que Rubalcaba continúe.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

José Luis Rodríguez Zapatero perfila su futuro Gobierno en el Palacio de las Marismillas, en Doñana. Es todo un puzzle. Hay algunas piezas bien ajustadas antes de las elecciones.

Es el caso de Pedro Solbes, que será vicepresidente y ministro de Economía. El zar de la economía con poder en otros ministerios tradicionales del gasto. Pero hay otras carteras, donde las cosas no están tan claras. En Asuntos Exteriores, por ejemplo. El presidente no ha hecho gesto alguno a Miguel Ángel Moratinos. ¿Le mantendrá al menos hasta después de la presidencia española de la Unión Europea, en 2010? Moratinos confiesa no saberlo.

La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega seguirá con la coordinación política y podría continuar como portavoz del Gobierno en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, pues la creación de un ministerio Portavoz habría sido desechada por Zapatero.

Por su parte, según se ha apuntado, Solbes será la potente viga económica del Gabinete, con el control pleno de un área especialmente delicada ante la etapa de desaceleración que ensombrece el futuro de España. La omnipresencia económica de Solbes aleja la posibilidad de incluir a Miguel Sebastián en algún departamento que interfiera con el del vicepresidente. A Sebastián, las fuentes consultadas en Moncloa y Ferraz aseguran que lo rescataría Zapatero -ahora o en 2010- para un nuevo ministerio o área que englobe la política de I+D+i y de nuevas tecnologías.

La cuota catalana

Zapatero estudia completar el mapa económico del Gobierno con dos nombres fuertes para Fomento e Industria, cuya gestión podría encargar a dos catalanes de la lista de Barcelona: Carme Chacón, hoy ministra de Vivienda, en sustitución de Magdalena Álvarez, y David Vegara, secretario de Estado de Economía hasta ahora. Fomento, incluso, podría asimilar las competencias de Vivienda.

Pero es el ministerio del Interior y su actual titular, quizás, una de las grandes incógnitas que tiene que despejar Zapatero. Alfredo Pérez Rubalcaba quiere seguir en el Gobierno, claro, pero no en el ministerio del Interior. A diferencia de Solbes, que estableció un acuerdo marco de poder antes de las elecciones, Rubalcaba no lo ha hecho. El presidente del Gobierno sí le dijo, hace unos meses, que quería seguir contando con él al frente de Interior.

Rubalcaba ha enviado señales de humo, algunas públicas, de que prefiere un papel más político en el Gabinete.

La gran pregunta es, por tanto: ¿Y si Zapatero persiste? Rubalcaba ha abierto un periodo de reflexión consigo mismo.

El otro hombre de peso en la política socialista será José Antonio Alonso. Como portavoz del grupo parlamentario, lo que parece preferir Zapatero, o como ministro de Justicia.

El entorno del presidente prevé, asimismo, que el jefe del Ejecutivo dé grandes sorpresas, como sería la entrada en el Gobierno de Elena Valenciano, secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, y del diputado por Álava Ramón Jáuregui o el rescate de Juan Fernando López Aguilar, hoy líder de la oposición canaria. ¿Y una mujer, Elena Salgado, en Defensa?