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Sánchez descarta que el PSOE se abstenga para que gobierne el PP

Dice que Catalunya tiene un problema político que se debe solucionar por vías constitucionales y que los socialistas se mantienen en los principios de la Declaración de Granada.

Sánchez responde a las preguntas de los periodistas en el acto que ha tenido hoy. / BALLESTEROS (EFE)

MANUEL SÁNCHEZ

MADRID.— Ante la nueva oleada de opiniones que apuntan otra vez a la llamada "gran coalición" entre PP y PSOE para formar Gobierno y evitar unas terceras elecciones, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, dejó este martes muy claro que "descarta absolutamente" que el PSOE dé su apoyo a Mariano Rajoy en una investidura o a cualquier otro candidato del PP.

Sánchez, en el Foro del diario El Mundo, indicó que el PSOE es la alternativa al Partido Popular y que se mantiene en los mismos planteamientos que tras el 20-D de no buscar ningún acuerdo con los conservadores, que fueron aprobados por el Comité Federal de su partido. Asimismo, indicó que no contempla tampoco que él pudiera llegar a ser presidente del Gobierno con el apoyo del partido de Mariano Rajoy, "eso es ciencia ficción", afirmó.

Por ello, el líder socialista indicó que él aspira a ser la primera fuerza política para volver a intentar formar Gobierno con las fuerzas de cambio, sin vetar a nadie y, por supuesto, incluyendo a Podemos. Pese a las encuestas, el candidato del PSOE insistió en que se ve en mejores condiciones de ganar que el 20-D y aseguró que está convencido de que "los españoles quieren más al PSOE que las empresas demoscópicas".

Asimismo, recordó que estamos en una democracia parlamentaria y que aquellos que tengan más escaños deben presentarse a la investidura, rechazando así la posibilidad de que gobierne el partido más votado.

Sánchez, que abordó numerosos temas ante una batería de preguntas formuladas por varios periodistas, rebajó también mucho las expectativas que se han abierto con la propuesta de un pacto con Catalunya, que ya empieza a crear divisiones en el PSOE.
El líder socialista afirmó: "La cuestión catalana es un problema político que tenemos que resolver, y no es una cuestión que afecta sólo a Catalunya sino al conjunto del Estado español. Esa solución política debe ser una solución constitucional y, en consecuencia, es la Declaración de Granada".

ecordó que estamos en una democracia parlamentaria y que aquellos que tengan más escaños deben presentarse a la investidura, rechazando así la posibilidad de que gobierne el partido más votado.

No obstante, Sánchez recordó que ese documento aprobado por el PSOE para fijar su posición sobre el debate territorial se reconoce la singularidad de Catalunya, la bilateralidad, los derechos históricos y la necesidad de afrontar la cuestión catalana. Pero no parece que los socialistas vayan a salirse del guión que ya tienen.

Tampoco faltaron en su intervención duros ataques a Podemos y, en especial, a Pablo Iglesias. Volvió a culpar al líder del partido "morado" de que esté aún el PP en el Gobierno. Y añadió: "Creo que ahora el mejor jefe de campaña de Rajoy, se llama Iglesias".

Sánchez apostó porque si gana el PSOE cree que se abrirá en Podemos una línea más moderada que, en su opinión, representa Iñigo Errejón, "porque así se vio en las negociaciones, y durante las proposiciones que pactamos en los plenos que hubo en la pasada legislatura. Nos pusimos de acuerdo en todas. Pero otros querían hablar sólo de sillas"; enfatizó.

Finalmente, el líder socialista aseguró que el PSOE es hoy la referencia de la izquierda hasta que no digan lo contrario los españoles, y recordó que una de las novedades del 26-J es que el proyecto político de IU ha desaparecido.

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