Las selecciones de Catalunya y Palestina llenan de solidaridad el Estadi Olímpic de Barcelona
Unas 30.000 personas han sido testigos de un partido histórico, con la paz y la denuncia del genocidio israelí contra el pueblo palestino como trasfondo esencial.

Barcelona-
Los alrededores del Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona respiraban este martes una intensidad poco habitual por un amistoso de fútbol, con un hervidero de personas que ascendían hacia las instalaciones deportivas de la montaña de Montjuïc en la capital catalana. Y es que no se trataba sólo de un partido más de fútbol o de la vuelta de la selección catalana a la competición, sino de un acto de solidaridad internacional y reivindicación política clara. Un evento cargado de compromiso que ha enfrentado a Catalunya con la selección de Palestina, después de que ésta visitase el domingo el País Vasco para jugar contra la selección de Euskal Herria.
El partido benéfico, organizado por la Federación Catalana de Fútbol (FCF) y la plataforma Act X Palestine, se enmarca en el inicio de la gran campaña internacional puesta en marcha para colaborar en la reconstrucción de Gaza. Todo el dinero recaudado irá destinado a esta causa.
Los aficionados, con la selección catalana y con Palestina
Antes del partido ya se habían superado las 23.000 entradas vendidas, y la afluencia de gente en la explanada de Montjuïc era notable Al final, unas 30.000 personas han llenado buena parte de las 55.000 butacas del Estadio Olímpico de solidaridad. Con la puesta de sol y un ambiente festivo y familiar, miles de aficionados y aficionadas han subido a la llamada montaña mágica de Barcelona no sólo para apoyar a la selección de Catalunya, sino sobre todo para apoyar una causa que ha unido a gran parte de la sociedad catalana: el apoyo a Palestina en contra del genocidio perpetrado por el Estado de Israel.
Adrià Martín, de 42 años, tiene claras sus razones: "Venimos para que el deporte sirva para unir y para reivindicar", explicaba, añadiendo que echaba de menos los partidos de la selección catalana capitaneada por Gerard López. Maria, de 21 años, visita por primera vez el Estadio Lluís Companys emocionada: "Que la selección catalana sirva para denunciar injusticias me enorgullece como catalana", espetaba. Acompañada de ella, su padre, Lluís, de 62 años, iba un poco más allá al definir el papel que debe tener la selección de Catalunya: "Basta ya de que no podamos jugar partidos oficiales. Queremos que la selección catalana pueda jugar los mundiales o las Eurocopas".
Esta es una de las reivindicaciones principales que se han oído a lo largo de la jornada y del partido, junto a los gritos a favor de la causa Palestina. La sensación de que hacía tiempo que el equipo no jugaba y que la reivindicación histórica de la oficialidad de la selección catalana en competiciones internacionales no se ha cumplido, ha hecho que la mayoría de los aficionados aprovecharan la ocasión para apoyar a la selección. Cabe recordar que en el acuerdo de investidura entre ERC y el PSC se contemplaba "trabajar" para lograr la oficialidad del equipo catalán.
Este lunes mismo, de hecho, bajo la pancarta "Una Nació, una Selecció", se produjo una fotografía de hermandad a favor del partido con el seleccionador y representantes institucionales y políticos, como Xavier Antich, presidente de Òmnium Cultural, o Josep Rull, president del Parlament de Catalunya.
Más allá de la reivindicación de la selección catalana, el estadio también ha sido visitado por refugiados palestinos o personas con familiares en el país aniquilado por Israel. Y su emoción era claramente distinta, más a flor de piel. Fátima, de 44 años, acompaña a su hijo Mahmoud, de 14, asistían con el pañuelo palestino y la bufanda hecha para la ocasión en la que se anuncia el partido, y dirigiéndose en inglés, explica a Público la conjunción de tristeza y alegría que estaba viviendo: "Hoy recordamos a los nuestros, y vemos a grandes luchadores muy cerca. Pero al mismo tiempo nos emocionamos porque vemos que el mundo todavía nos escucha", nos cuenta. Cogida de la mano con su hijo, entra en el estadio por la puerta 22. Y la suma de catalanes que también han llevado el pañuelo palestino era elevada, como también ha hecho este martes Gerard López, el seleccionador catalán, en la fotografía oficial con el entrenador palestino.
El césped, testigo de la emoción
Y una vez dentro del campo de fútbol, con un césped que ya se despide del FC Barcelona, los actos culturales y musicales se han hecho protagonistas del foco público. Con más de 800 personas movilizadas, varios grupos del tejido asociativo y de la cultura popular del país han desfilado por el estadio. Después, sonó el himno nacional de Catalunya, Els Segadors, que fue interpretado por una coral dirigida por Selma Bruna e interpretada por componentes del Coro A-balad. Además, se han podido ver actuaciones de artistas como Ven'nus o Ginestà.
Y con los jugadores ya pisando el césped, rodeando el círculo del centro del campo, ha llegado uno de los momentos más sobrecogedores de la noche. Por la megafonía se ha anunciado un minuto de silencio por las víctimas del genocidio, mientras El Cant dels Ocells, interpretado en directo, sonaba de fondo. Un silencio sepulcral y muy sentido.
No todo ha sido fácil
A lo largo del encuentro deportivo se ha podido observar un mosaico desplegado con la conjunción de las banderas catalanas y palestinas, y aunque no se ha llenado el estadio (la hora y el día entre semana lo ponían muy difícil) los organizadores se han mostrado satisfechos. La razón es que no lo han tenido fácil. Hasta mediados de la semana pasada el partido no se convocó oficialmente para disputarlo en el Lluís Companys, y los compromisos deportivos de este fin de semana pasado con la selección vasca no han dado margen a encontrar una fecha más adecuada para poder llenar la capacidad de aforo.
Desde la organización admiten que han sufrido, pero que el resultado final "es satisfactorio". Y, al fin y al cabo, lo importante ha sido la solidaridad y el apoyo a la causa palestina. El seleccionador palestino, en la previa del partido, tenía muy claro el objetivo: "La gente en Palestina nos pide que enviemos un fuerte mensaje a todo el mundo, porque no tenemos muchos medios para explicar el sufrimiento de nuestro pueblo y el fútbol es una gran oportunidad", comentaba. Además, añadía que después del histórico día que vivieron en el País Vasco el domingo, no esperaba menos de la jornada: "Estamos felices de estar en Catalunya y estamos seguros de que este martes es un día histórico para el fútbol palestino y catalán". Al final, Catalunya se impuso en el marcador 2-1 pero en la grada el resultado era lo de menos, ganó la solidaridad por goleada.


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