Entrevista a Rita Maestre"Te están robando tu vida, tu casa y la relación con tu ciudad"
Público conversa con la concejala y portavoz municipal con motivo de la celebración de La Madrileña, la verbena primaveral de Más Madrid.
Madrid--Actualizado a
Rita Maestre (Madrid, 1988) se desempeña como concejala y portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital, además de postularse como la cara que volverá a disputarle la alcaldía de Madrid al popular José Luis Martínez-Almeida en las elecciones municipales de 2027. "El PP está convirtiendo Madrid en un escaparate para los que vienen de fuera", denuncia la política madrileña. "En el destino principal del lujo, de la especulación y de los multimillonarios que vienen a hacer dinero rápido", completa la líder de la oposición en el consistorio. Una tendencia a la que se oponen "frontalmente" desde Más Madrid, con su propia receta en la mano: recuperar la ciudad protegiendo la vida de sus barrios.
Sobre vivienda, sobre la construcción de un sistema impositivo más justo, sobre la normalización de la violencia digital contra las mujeres o sobre la unidad de la izquierda. Sobre todo esto y más hablamos con ella en esta entrevista para Público.
Te incorporaste, después de la baja de maternidad, por todo lo alto: lanzando la campaña Nos están robando Madrid. ¿Quién nos está robando Madrid?
Nuestra sensación en las conversaciones de parque, en las redes sociales, cuando ponemos la oreja en cualquier lugar de Madrid, es que todo el mundo te dice lo mismo: que la ciudad es cada vez más cara, cada vez más hostil y cada vez más difícil [para vivir]. La sensación es que esta ciudad cada vez se parece menos en tu recuerdo y en tu presente. Te acercas a la panadería de toda la vida y es un Airbnb ilegal. Te acercas a tu bar de toda la vida y ha cerrado porque, como el barrio está cada vez más lleno de turistas, ya no puede mantener los menús del día que tenía antes. Te mueves por tu ciudad y cada vez la sientes menos como tu ciudad. La ciudad como un escaparate, no para los que viven en ella, sino para los que vienen de fuera.
Y vienen de fuera espoleados e incentivados por los gobiernos del Partido Popular, que han convertido Madrid en el destino principal del lujo, de la especulación, de los multimillonarios que vienen a hacer dinero y a dejarle muy poco bueno a la ciudad de Madrid. Esa es la gente que nos está robando Madrid. La gente que de un día para otro, con una sola llamada desde el otro lado del Atlántico, se compra 35 edificios en Puerta del Ángel y empieza el proceso de desahucio de las familias que viven allí desde hace 10, 15 o 20 años. Esa gente te está robando, en el sentido literal, tu vida, tu casa, tu relación con tu ciudad, tus posibilidades de vivir en esa ciudad. Porque cuando te desahucian hoy de un piso en Puerta del Ángel, no te vas a otro piso en Puerta del Ángel. Te vas a otro barrio, a otra periferia, a otro municipio o a otra comunidad autónoma. Como las más de 100.000 personas que todos los días entran y salen de otra comunidad para venir a Madrid.
Lo que queríamos hacer con la campaña era señalar que no es un fenómeno natural. No es un terremoto, ni un desastre. Es una consecuencia política, derivada de decisiones políticas concretas que le han dicho a los millonarios del mundo con un gran letrero rojo: "Madrid es vuestro lugar para invertir". Para invertir a costa del sacrificio de las personas madrileñas que viven aquí, desde hace mucho o desde hace poco, pero que son las que tendrían que ser la prioridad de las políticas, no al revés.
Para empezar a revertir este modelo de comunidad, esta misma semana lanzabais otra propuesta: Tax the Rich. Una modificación de la ley de de Haciendas Locales para reformar el IBI. ¿Con qué intención?
Con la intención primera y más importante de pinchar la burbuja, pinchar la rentabilidad de la vivienda a día de hoy en Madrid. Sin pinchar esa burbuja, no vamos a ser capaces ni de garantizar el acceso a la vivienda ni de poder vivir en una ciudad para todas y para todos. Para eso, proponemos una modificación del IBI que, por una parte, grave de forma eficaz y fuerte la acumulación de pisos. ¿Para qué quieres cinco pisos en Madrid? ¿Para qué quieres 10 pisos, 15, 20 o 150, como tienen algunas de las grandes fortunas o de las carteras de los fondos buitres aquí en Madrid? Para nada bueno. Nosotros lo que queremos es que, si quieres hacer eso, tengas que pagar muchos más impuestos que si tienes una casa para vivir. Por eso, lo primero que hacemos es grabar la multipropiedad a partir de cuatro viviendas.
La política de vivienda del PP es un fracaso para la mayoría social y un éxito para los que se han forrado por el camino
Lo segundo es que no tiene mucho sentido que el IBI sea el único impuesto que no es progresivo, que se paga por igual, el mismo porcentaje, si tienes un chalet de lujo en la Moraleja que si tienes un bajo de 30 metros cuadrados en Urgel. Lo que queremos hacer es que los municipios tengamos la capacidad de elevar o bajar los impuestos. En nuestra propuesta, bajándole o manteniendo igual el recibo de IBI al 90% de los madrileños y subiéndoselo al 10% recaudaríamos más de 80 millones de euros que irían directos a financiar, por ejemplo, vivienda pública para jóvenes.
Hablando de vivienda, el martes que viene recala en el Congreso la prórroga de alquileres. Una medida por la que habéis estado haciendo campaña, tanto para que los inquilinos la soliciten, como para que hagan la presión suficiente en las calles como para forzar a la derechas a convalidarla. ¿Por qué es importante que esta medida salga adelante?
Es importantísimo que esa sensación de incertidumbre y de inseguridad en la que viven millones de inquilinos en España se cambie y que pongamos el foco en darles tranquilidad, seguridad y certezas a las personas que hoy tienen más dificultades para ahorrar y para llegar a fin de mes. O incluso a principios de mes. Es muy importante hacer presión para que, efectivamente, en el Congreso de los Diputados se apruebe la próxima semana. Por eso, son esenciales también todas las movilizaciones que la sociedad civil, el Sindicato de Inquilinas y el movimiento por la vivienda están convocando por toda España. Aquí, en Madrid, el domingo. Es importantísimo acudir, movilizarse, difundir las convocatorias. Con esa fuerza en la calle, vamos a hacerle lo más difícil posible a las derechas un voto en contra.
Salía una encuesta esta misma semana preguntando a la gente de distintos partidos políticos sobre la protección que tenían que tener los inquilinos. Y la realidad es que es una demanda transversal. Los votantes del Partido Popular, los votantes de Vox y los votantes de Junts están a favor de proteger a los inquilinos, porque los inquilinos son los habitantes de sus ciudades y porque lo que no puede ser es que las políticas se hagan a favor de un fondo buitre o de un capital especulativo que compra aquí un edificio como se lo compra en otra parte del mundo y que se desentiende de las personas que viven dentro.
La prioridad de la defensa de la vivienda ha ido avanzando gracias al empuje de la sociedad civil, gracias al movimiento organizado, a los bloques en lucha, a una pelea política que se ha dado en la calle, pero también hemos dado desde dentro del Gobierno —desde el ministerio de Consumo especialmente— para arrastrar al Partido Socialista a aprobar cosas que en principio no estaba dispuesto a aprobar y que hoy pueden ser una realidad con ese voto a favor en el Congreso.
Hacías referencia a la convocatoria que ha lanzado el Sindicato de Inquilinas para este fin de semana ¿Estará Más Madrid en la manifestación?
Estaremos, desde luego, como formación política. Estamos haciendo ya el trabajo, como digo, de difusión, de movilización, de apoyar esa convocatoria que ha hecho el sindicato, que es una organización de la sociedad civil. Nosotros no vamos a sustituir ese trabajo, pero lo estamos apoyando desde la retaguardia, porque lo fundamental es que haya mucha gente en la calle, mucha gente convocada por el movimiento civil organizado y que cada uno, desde nuestros lugares, empujemos en esa dirección. Es importante que lo que se vea en la calle sea el poder ciudadano, el poder inquilino, el poder de las habitantes de Madrid, que lo que estamos reclamando es sencillamente el derecho a quedarnos en nuestras casas y en nuestros barrios.
¿Cuál es el modelo de vivienda que está impulsando el Partido Popular en Madrid: Ayuso en la comunidad y Almeida desde el Ayuntamiento? ¿Qué cambiaríais en caso de gobernar?
El modelo del Partido Popular es un fracaso y hay que decirlo así. Una política de vivienda que lo que ha hecho es duplicar los precios de los alquileres desde que Almeida es alcalde es un fracaso de política de vivienda. Una política de vivienda que hace que hoy en Madrid se paguen 600, 700 u 800 euros de media para alquilar una habitación es un fracaso. Una política que permite que decenas de miles de familias hoy compartan casa y que, en una misma casa, en cada habitación, haya tres o cuatro personas, de forma que en un piso terminen conviviendo hasta 12 personas, es un fracaso.
Claro, es un éxito para la gente que se ha hecho rica con este modelo. La política de vivienda del Partido Popular ha sido incentivar que todos los millonarios del mundo que quieran venir aquí a especular vengan con los brazos abiertos. Es una política que le ha puesto una alfombra roja a la especulación y a los multimillonarios y que, además, hace gala de ello. Ves los vídeos promocionales de la ciudad y de la comunidad de Madrid y lo que dicen es: "Ven aquí, turista de lujo y millonario, a comer en un restaurante de muchas estrellas Michelin, a dormir en una habitación de hotel por 1.500€ la noche y a comprar la ciudad".
Hay una campaña organizada de misoginia, de odio contra las mujeres y de violencia que no por ser digital es menos violencia
Hace un mes, estaba Almeida en la feria inmobiliaria de Cannes como un comercial de Tecnocasa. Con la patronal del pelotazo, las Juntas de Compensación, con las inmobiliarias. Haciendo promoción inmobiliaria de la ciudad de Madrid. ¿Quién participa en la feria inmobiliaria de Cannes? Desde luego, ninguna persona que está buscando piso en la ciudad de Madrid. Participan los grandes fondos, los grandes capitales, la gente que quiere invertir. Y que veas ahí a un alcalde que dice: "Mira este solar vacío, te lo puedes comprar y hacerte rico, forrarte con esta con esta inversión". Esa es la política de vivienda del Partido Popular. Un fracaso para la mayoría, una ciudad cara e inasumible y un éxito para los que se han forrado por el camino: extranjeros y familias españolas con grandes nombres, de esas que van a la boda de Almeida.
Creo que habría que hacer exactamente lo contrario. Lo primero y más importante es aplicar la Ley de Vivienda y topar el precio de los alquileres. Lo decía al principio, nada bueno va a suceder si no pinchamos la burbuja y para pinchar la burbuja hay que pinchar la rentabilidad que ahora mismo ofrece la vivienda como la mayor inversión que uno puede hacer. No hay ninguna inversión en un banco, en capital, en acciones, nada, que te dé una rentabilidad del 17%, que es lo que está dando ahora la vivienda en Madrid. Si no se pincha esa burbuja, no dejaremos de ser un foco para todos los que quieran venir a sacar dinero rápido.
Lo segundo, desde luego, es facilitar e impulsar la compra y la construcción de vivienda pública, cosa que se ha hecho muy poco, en condiciones muy raquíticas, a lo largo de los últimos años por parte de los gobiernos del PP. Es importante también que esa vivienda pública siga siendo pública para siempre. Que dejemos de gastar dinero público en construir vivienda que a los 15 o 20 años se convierte en una propiedad del que ha accedido a un techo a través de lo público. Luego, hay que acabar con la especulación y con el acaparamiento. Hay que impedir que los fondos de inversión y las empresas compren tan barato como compran ahora y hay que desincentivar que una persona acumule centenares de pisos con unos impuestos bajísimos.
Denunciabas hace apenas unas semanas haber sido víctima de acoso durante más de un año después de que se compartiera por internet tu dirección personal. ¿Se está normalizando la violencia contra las mujeres con una cierta exposición pública?
Nos hemos acostumbrado demasiado a que las redes sociales sean un pozo de violencia y de acoso. Decía la periodista Ana Requena el otro día que el consejo siempre es: "No mires los comentarios, no te metas ahí, no te hagas eso". ¿Por qué tenemos que aceptar que no podemos mirar los comentarios de nuestras publicaciones? Es como si tuviéramos que aceptar que no nos podemos poner minifalda porque, claro, ya sabemos lo que pasa. Es una forma de disciplinamiento, de control social y de mandarnos a las mujeres, a algunas mujeres especialmente, de vuelta a la cocina. Es una forma de hacerte la vida complicada para que pienses: "No sé si esto me merece la pena. Me quedo o no me quedo".
Es muy importante hacerle frente colectivamente. Cuando hice aquella denuncia no la hice para contar un caso personal, sino porque estaba segura [de que no era un caso aislado], como luego comprobé con muchas muchas mujeres que me escribieron o que me lo cuentan por la calle. Periodistas, activistas, mujeres feministas que tienen una presencia pública y que se exponen a campañas organizadas de odio. No es espontáneo. Tienen grupos de Telegram, grupos en internet organizados para esto. Un día, dan la indicación contra una mujer y van todos a amenazarla por privado y en público y a insultarla en público y en privado. Eso hace que esa mujer, esa noche, diga: "A lo mejor mañana no publico nada". Es una campaña organizada de misoginia, de odio contra las mujeres y de violencia que no por ser digital es menos violencia.
Ampliando el foco, Más Madrid está ahora mismo inmerso en una nueva alianza estatal con Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Comuns. Tú misma hacías de anfitriona en el primer acto, aquí en Madrid, de Un paso al frente. ¿Cómo avanza la nueva alianza? ¿Vamos a tener pronto candidato o marca?
Más Madrid es una fuerza madrileña, madriñelista y centrada en Madrid, en los municipios de Madrid y la Comunidad de Madrid. Pero, como personas responsables que no pueden abstraerse de lo que suceda a su alrededor, nos hemos implicado también desde el gobierno de coalición progresista, con una ministra desde el año 2023, en empujar las políticas más avanzadas posibles dentro del Gobierno. Fue gracias a que formamos una coalición de muchos partidos, en unas elecciones que todo el mundo daba por perdidas, que se consiguió reeditar el gobierno de coalición progresista. Eso es lo que queremos volver a hacer. Queremos reeditar un gobierno de izquierdas que es una excepción hoy en Europa y queremos hacerlo en mejores condiciones que las que tenemos ahora. Para eso, necesitamos unir a mucha gente, a muchas voces, a muchas formaciones políticas. A las que están y a otras que quedan por venir.
No es un camino ni cerrado ni terminado, al contrario, es un comienzo en el que lo que queremos es sentar las bases de una alianza que sea un principio. No, todavía no tenemos más pasos confirmados. Hace un par de semanas que hemos empezado a hacer unas ruedas de prensa todos los lunes desde el espacio, en las que vamos cambiando las portavocías. Por nuestra parte va Eduardo Rubiño. Lo que vamos haciendo, en definitiva, es lanzar colectivamente nuestras líneas políticas de trabajo. Avanzar más coordinados para ese resultado final, que llegará.
Volviendo a Madrid, las próximas elecciones autonómicas y municipales se celebrarán, previsiblemente, en mayo de 2027. ¿Volveremos a ver el tándem Mónica-Rita?
Todavía queda camino por desentrañar. Lo que estamos haciendo ahora mismo —Mónica, Rita, Manuela y todas las personas que formamos parte de esta organización— es hacer un trabajo político mucho más importante que el del tándem final, que es el del trabajo calle a calle. Ayer, Mónica García estaba haciendo un puerta a puerta en Leganés. Llamando, como estamos haciendo también a nivel municipal, puerta a puerta y barrio a barrio a miles de personas. Nos habíamos puesto el objetivo de tocar 10.000 puertas. Hemos tocado ya a 5.000 en el mes que llevamos haciendo esto.
Lo hacemos desde la última militante hasta la ministra de Sanidad, porque el trabajo más importante se hace mucho antes de las elecciones. Es un trabajo político de calle, es un trabajo político de hormiguitas, un trabajo político que tiene menos focos y menos titulares, pero es el más relevante. El de ir a buscar a la gente hasta la puerta de su casa para preguntarle qué podemos hacer por ellos, cómo podemos hacer que su vida sea un poco más fácil. En ese trabajo estamos todos a una y eso es lo que va a garantizar después un muy buen resultado en las elecciones.
Precisamente te quería preguntar por esa campaña puerta a puerta que estáis desplegando por los barrios madrileños. ¿Qué respuestas os estáis encontrando?
Unanimidad en la sensación de que la ciudad es cada vez más difícil y cada vez más cara. Nosotros lanzamos campañas con lo que hemos escuchado previamente. De alguna manera estamos representando lo que la gente nos dice. Esta cosa de "es que me están robando el barrio, es que me están robando la vida" sale en el puerta a puerta y en los actos que vamos organizando en los barrios. Lo que la gente repite es "qué difícil y qué injusto es todo para la gente normal". Porque, mientras tú haces cuentas para pagar el alquiler o la cuota de la hipoteca, mientras ya estás pensando que te vas a tener que gastar 500€ en el campamento escolar del niño en julio o mientras se te estropea la lavadora y te descuadra todo el mes, lo que ves en la tele es a Almeida y Ayuso vestidos de la Fórmula 1 diciendo que se van a gastar 400 millones de euros de tus impuestos.
Tenemos la responsabilidad de que todo el mundo en el sureste de Madrid sienta que tiene sentido ir a votar
Esa sensación de cabreo, de hartazgo y de malestar, pero también de que esto no puede seguir así y hay que hacer algo es lo que nosotros estamos recogiendo y movilizando. Una cosa para mí muy buena y muy ilusionante de la campaña del puerta a puerta es que hay mucha gente que se apunta voluntaria a hacerlo que no es de Más Madrid y no ha venido nunca a una asamblea. ¿Para qué? Para escuchar a su vecino, para hablar directamente con él. Eso significa, no solo que la gente está cabreada, sino que hay mucha gente que empieza a decir: "Yo quiero hacer algo, quiero aportar mi granito de arena".
Volviendo al debate de nombres, hay un dirigente que ganado visibilidad en los últimos meses dentro de Más Madrid: Emilio Delgado. Sobre todo después del debate que protagonizó en febrero con Gabriel Rufián. Decía Delgado en una entrevista hace unas semanas que cada vez más gente le pide que se presente a las elecciones autonómicas contra Ayuso. ¿Qué papel debería jugar Delgado dentro de Más Madrid?
Jugará un papel enorme, estoy segura, como lo ha jugado hasta ahora. Somos una organización muy coral, con portavocías en muchos lugares y todas ellas potentes. Emilio, Carla, Jimena, Manuela, Tesh en el Congreso. Tenemos una coralidad que además toca perfiles sociales y personales muy distintos y eso es muy rico. No somos todas iguales. Tenemos vivencias distintas y cada uno puede como llegar mejor a unos lugares. Desde luego, Emilio forma parte de eso, lo ha formado siempre. Es una pieza fundamental de Más Madrid y lo será también en las próximas convocatorias electorales, en el espacio que tenga, ya veremos dónde.
Uno de los debates que se ha abierto en las últimas semanas en la izquierda, precisamente de la mano de Delgado, ha sido el debate de la seguridad en los barrios. ¿Qué es la seguridad para Más Madrid o para Rita Maestre?
El problema de la inseguridad o de la sensación de malestar en tu calle o en tu barrio lo llevo testando mucho tiempo. Es una cuestión que va por barrios. La ciudad de Madrid es una ciudad fundamentalmente segura, pero hay algunos lugares donde la gente me dice desde hace años que no se siente segura. En Villaverde Alto, en Simancas, en San Blas, en Lavapiés. No se siente segura en el sentido de que hay problemas que tienen que ver con el abandono, con la degradación del barrio, con el maltrato institucional, con que pasan cosas en tu barrio que no pasan en el centro de Madrid o en el barrio de Salamanca. Son zonas en las que no se atienden los problemas sociales, en las que el problema de drogadicción que está presente en algunas calles de Madrid —porque en otras es un problema que no se ve— parece que las administraciones no lo ven y no se preocupan de acompañar a esas personas que tienen un problema, sino que las abandonan en medio de la calle. Ese abandono luego tiene consecuencias para el conjunto del barrio.
Lo que la gente me dice es: "Siento que mi barrio vale menos, que a mi barrio se le cuida menos y que las personas de este barrio, las que tenemos una casa o las que vivimos en la calle, son de segunda para la administración del Ayuntamiento de Madrid o de la Comunidad de Madrid". Y eso es lo que tenemos que reclamar: que todos los barrios de Madrid merecen los mismos derechos. El código postal no puede definir si tienes acceso a los servicios sociales si, por ejemplo, tienes un problema de drogodependencia o si, ante cualquier dificultad, la policía municipal llega a tu barrio. El abandono, el maltrato y esa sensación de degradación son la causa de que la gente sienta que su barrio no le pertenece, que no está cómoda en su barrio, que hay algo que funciona en algunas partes de Madrid y en la suya no.
Se habla mucho de la unidad de la izquierda estatal. Cuando lleguen las elecciones municipales de Madrid, ¿habrá una lista unitaria a la izquierda del Partido Socialista de la que participen Más Madrid, Podemos e Izquierda Unida o vais a optar por defender vuestro proyecto en solitario?
Como la fuerza principal de la izquierda madrileña en las últimas elecciones, nosotras sabemos que tenemos una responsabilidad mayor en plantear una alternativa y una propuesta de cambio que recoja muchas sensibilidades, que incorpore a mucha gente, que incluso se traiga de nuevo a personas que han participado en política en los últimos años y que en algún momento se han desenganchado porque se han desencantado. Lo vamos a hacer con todas las personas y formaciones que quieran ser parte de este cambio. También con todas aquellas que compartan con nosotros que el adversario está enfrente, que el adversario es un Partido Popular que está gobernando literalmente para hacerse ricos ellos y los suyos.
Tenemos conversaciones abiertas desde hace tiempo. Pero también hay un clamor de mucha gente que dice: "Oye, centraos en lo importante". Lo importante no es hablar de la izquierda, de las listas, de los puestos o de las internas. Eso son cosas que a mí nadie me pide por la calle. Lo que la gente te dice es: "Dadles duro, plantead una alternativa". Ese es el mandato que recibo cuando voy por las calles de Madrid, lo que la gente me escribe y lo que tenemos que hacer. Centrarnos en el proyecto político, centrarnos en la oposición, centrarnos en un trabajo que vaya a rescatar a mucha gente que pueda estar desencantada porque sienta que la política no sirve.
Mientras haces cuentas para pagar el alquiler, lo que ves en la tele es a Almeida y Ayuso vestidos de la Fórmula 1 diciendo que se van a gastar 400 millones de tus impuestos
Nosotros en Madrid tenemos un reto. El reto más importante no es unir a los que ya estamos en el mismo lado, sino que hay una diferencia de 40 puntos entre lo que participan en unas elecciones municipales o autonómicas el barrio de Orcasitas y el barrio de Salamanca. En el norte de Madrid votan todos, no fallan ese día. Y nosotros tenemos la responsabilidad de que también todo el mundo en el sureste de Madrid sienta que tiene sentido participar. Es nuestra responsabilidad. Tenemos que darles la garantía, las ganas y la ilusión para que ese día y en los días anteriores se movilicen. Ahí es donde se van a jugar las elecciones.
Este sábado celebráis la tercera edición de La Madrileña, la verbena primavera de Más Madrid. ¿Qué puede encontrarse el que se anime a pasarse por allí?
Es un espacio único de encuentro, de diversión, de ocio. ¿Qué vamos a tener? Vamos a tener un bingo drag divertidísimo, charanga, actividades para niños, el concierto de las Petunias y una pinchada final de Inés Hernand, que va a hacer del final una noche divertidísima. En un momento en el que nos bombardean con el individualismo, con el cada uno a lo suyo y con el tú mira por tu interés y céntrate solo en lo tuyo, la verbena es una forma de volver a poner en marcha los lazos comunitarios, el encontrarse, el juntarse, el pasar tiempo juntas, el sembrar una forma de de entender la política que no es la de un día voy, voto y ya está, sino la de ser parte de una comunidad política. Y esa comunidad política hace cosas muy distintas: hace puerta a puerta, pone mesas en las calles para recoger firmas por un comedor escolar gratuito y también se junta para tomar unas cervezas y hacer unos bailes.
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