Entrevista a Sonia Boulos, profesora de Derecho Internacional de los Derechos Humanos de la Universidad Nebrija"No debemos permitir que Gaza se convierta en el cementerio del derecho internacional"
Esta experta describe cómo Israel pisotea con impunidad el derecho humanitario, a través de la "destrucción apocalíptica" de Gaza y la hambruna intencional de una población exhausta.

Madrid-
La profesora de Derecho Internacional de Derechos Humanos de la Universidad Nebrija Sonia Boulos, coeditora de la revista académica Palestine/Israel Review, explica en esta entrevista cómo el apoyo implícito de muchos gobiernos al Estado de Israel está deslegitimando a la Corte Penal Internacional y agotando las soluciones del derecho internacional penal.
¿Qué es el Derecho Internacional Humanitario?
En derecho internacional, el ius ad bellum se refiere a las condiciones bajo las cuales los Estados pueden recurrir a la guerra o usar la fuerza militar en general. El ius in bello, conocido también como Derecho Internacional Humanitario, regula la conducta de las partes involucradas en un conflicto armado y busca minimizar el sufrimiento en los conflictos armados mediante el diseño de una red de protecciones para quienes no participan activamente en las hostilidades. Las normas del derecho humanitario se basan en principios clave: la humanidad, la distinción entre quienes participan activamente en las hostilidades y quienes no lo hacen, y el principio de proporcionalidad.
¿Cómo está violando Israel el derecho humanitario?
Israel viola tanto el derecho del uso de la fuerza como el derecho humanitario. Ningún experto en derecho internacional serio puede defender la postura de que Israel ejerce legítima defensa. La legítima defensa debe cumplir los requisitos de necesidad y proporcionalidad e Israel no cumple ninguno de ellos. Incluso la declaración del nuevo canciller alemán, Friedrich Merz, jefe de Estado de un país que ha apoyado incondicionalmente a Israel a pesar de sus flagrantes violaciones del derecho internacional, afirmó que "lo que el ejército israelí está haciendo ahora en la Franja de Gaza, francamente ya no entiendo con qué objetivo".
En cuanto al derecho humanitario, la destrucción apocalíptica de Gaza y la hambruna intencional de una población exhausta y desplazada repetidamente hablan por sí solas: no hay humanidad, ni distinción ni proporcionalidad.
Ningún experto en derecho internacional serio puede defender la postura de que Israel ejerce legítima defensa
Israel perpetra un genocidio delante de todo el mundo pero exige a la vez apoyo, legitimidad internacional.
Es importante destacar que la prohibición del genocidio y de los crímenes de lesa humanidad también se aplica a la situación en Gaza. Finalmente, la Corte Internacional de Justicia ha dejado claro que Gaza sigue siendo un territorio ocupado. Esto significa que las normas que regulen la ocupación militar, como la Convención de La Haya de 1907, se aplican a Gaza, incluyendo la obligación positiva de la potencia ocupante de proporcionar y distribuir alimentos y ayuda. En marzo de 2025, un panel de tres jueces de la Corte Suprema de Israel rechazó una petición que cuestionaba la legalidad del bloqueo de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza durante la guerra actual. En su razonamiento jurídico, el tribunal argumentó, entre otras cosas, que Gaza no era un territorio ocupado y, por lo tanto, Israel no tenía la obligación legal de proporcionar alimentos y ayuda humanitaria a la población civil.
Además de contradecir la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, el tribunal acabó justificando legalmente las políticas genocidas de Israel, ejemplificadas en la inanición intencional de civiles. Estas políticas fueron un factor clave que impulsó a numerosos académicos y académicas expertos en estudios de genocidio y en el derecho internacional a concluir que lo que está sucediendo en Gaza es un genocidio, incluso entre quienes inicialmente se resistieron al uso del término; la inanición fue un punto de inflexión para muchos de ellos.
¿La Corte Penal Internacional se revela inoperante en este caso?
No cabe duda de que la Corte Penal Internacional (CPI) respondió lenta y tímidamente a las atrocidades en Gaza. También es cierto que las medidas provisionales de la Corte Internacional de Justicia en el caso de genocidio interpuesto por Sudáfrica contra Israel y su reciente opinión consultiva, que declara la presencia continua de Israel en Palestina como un acto ilegal que viola las normas imperativas del derecho internacional, han presionado indirectamente a la CPI para que demuestre una mayor implicación.
Aun así, la emisión de las órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant, sospechosos de cometer crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, fue un paso enorme, aunque tardío. Ahora bien, el éxito o, alternativamente, el fracaso de la CPI al avanzar con sus casos depende en gran medida de los Estados miembros del Estatuto de Roma para la Corte Penal Internacional. Como era de esperar, el Gobierno de Trump ha declarado una guerra contra la CPI, imponiéndole sanciones a ella y a quienes colaboran con ella, ni hablar de la guerra clandestina de Israel contra la corte, que incluyó espionaje y amenazas directas contra el personal del tribunal.
Como era de esperar, el Gobierno de Trump ha declarado una guerra contra la CPI, imponiéndole sanciones a ella y a quienes colaboran con ella
¿El apoyo implícito de los líderes europeos a Netanyahu, hasta ahora, supone un revés determinante al Tribunal Penal Internacional?
Europa no está haciendo lo suficiente, con la excepción de España y Bélgica, que se han comprometido a aumentar la financiación de la CPI. No olvidemos que el Ministerio de Asuntos Exteriores francés emitió hace tiempo un comunicado en el que argumentaba que "no se puede exigir a un Estado que actúe de forma incompatible con sus obligaciones en virtud del derecho internacional en lo que respecta a las inmunidades de los Estados que no son parte de la CPI"; en otras palabras, argumentó erróneamente que Netanyahu goza de inmunidad ante la jurisdicción de la CPI. Asimismo, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, declaró que "la detención de Netanyahu es inviable, al menos mientras sea primer ministro". Un portavoz del Gobierno alemán destacó la "dificultad para imaginar" que Alemania detuviera a Netanyahu en su territorio. Estas declaraciones contradicen de manera incuestionable las obligaciones legales de los Estados miembros de la CPI y son vergonzosas.
Un portavoz del Gobierno alemán destacó la "dificultad para imaginar" que Alemania detuviera a Netanyahu en su territorio. Son declaraciones vergonzosas
Llegado a este momento, ¿qué herramientas tiene la comunidad internacional para obligar a Israel a parar el genocidio en Gaza?
Mediante el recurso a organizaciones internacionales y regionales, la comunidad internacional puede adoptar una variedad de medidas para presionar a Israel a que ponga fin a su ataque criminal contra Gaza. Por ejemplo, el Consejo de Seguridad, actuando bajo el Capítulo 7, puede imponer sanciones diplomáticas, económicas y de otro tipo a Israel. Sin embargo, dado el poder de veto de sus miembros permanentes, especialmente Estados Unidos, esto no es viable. La Asamblea General también puede desempeñar un papel importante. La Resolución Unidos por la Paz podría ser la respuesta. Esta resolución, adoptada en 1950 en relación con la Guerra de Corea, establece que si el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, debido a la falta de unanimidad entre los miembros permanentes, incumple su responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales, la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) puede considerar el asunto de inmediato con miras a formular recomendaciones a los Estados miembros. Esta opción se utilizó en el caso de la agresión rusa contra Ucrania.
Otro ejemplo del importante papel de la Asamblea General de las Naciones Unidas son sus esfuerzos para poner fin al apartheid en Sudáfrica. En 1962, la Asamblea General adoptó la Resolución 1761. En ella, la AGNU instó a los Estados a romper relaciones diplomáticas con el Gobierno de Sudáfrica; cerrar sus puertos a todos los buques que enarbolen pabellón sudafricano; promulgar leyes que prohíban la entrada de sus buques a puertos sudafricanos; boicotear todos los productos sudafricanos y abstenerse de exportar mercancías, incluidas armas y municiones, a Sudáfrica; y denegar el acceso a las aeronaves y a las empresas registradas bajo las leyes sudafricanas.
La marginación internacional al Estado de Israel no parece factible ahora, ¿verdad?
La marginación (outcastling en inglés) es una herramienta más. Implica excluir a un Estado que viola la ley de los beneficios de la cooperación internacional. Por ejemplo, en 1974, el presidente de la Asamblea General no aceptó las credenciales del representante sudafricano, suspendiendo así la participación de Sudáfrica en la Asamblea, con 91 votos a favor y 22 en contra. La decisión fue reafirmada por la resolución 3224 que recomendaba que el régimen sudafricano fuera totalmente excluido de la participación en todas las organizaciones y conferencias internacionales auspiciadas por las Naciones Unidas mientras continuara practicando el apartheid. Las organizaciones regionales pueden adoptar medidas similares. No nos faltan herramientas ni marcos para detener este genocidio; lo que nos falta es voluntad política e integridad moral.
No nos faltan herramientas ni marcos para detener este genocidio; lo que nos falta es voluntad política e integridad moral
¿Qué debemos hacer para que las víctimas palestinas obtengan justicia en los tribunales internacionales?
La respuesta a esta pregunta depende de la persona o entidad que la responda. Para la comunidad académica, es importante seguir escribiendo sobre estas atrocidades y desafiar los intentos de silenciar el debate. La academia también debería desempeñar un papel clave informando al público y apoyando la movilización ciudadana que busca poner fin a estas atrocidades masivas, así como apoyar los esfuerzos de rendición de cuentas a nivel internacional.
No debemos permitir que Gaza se convierta en el cementerio del derecho internacional y de los principios básicos de humanidad y moralidad. Hoy, la población civil de Gaza, agotada y deshumanizada, ya no lucha por su propia supervivencia, sino por la supervivencia de un orden internacional basado en normas. Un orden que garantice la igualdad de derechos de todos los pueblos a la autodeterminación, el desarrollo y la dignidad. Un orden que prohíbe y castiga el colonialismo en todas sus formas, la explotación, y la dominación racial y las considera una mancha moral para la humanidad.
Hoy, la población civil de Gaza, agotada y deshumanizada, ya no lucha por su propia supervivencia, sino por la supervivencia de un orden internacional basado en normas
¿Individualmente qué se puede hacer?
Yo creo que los actos de solidaridad más simples, como escuchar, informarse, compartir información fiable, firmar peticiones, participar en movilizaciones públicas, importan para crear un ambiente y un discurso público capaces de promover esfuerzos de rendición de cuentas a nivel internacional.

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