La Fiscalía recurre la decisión de juzgar a Héctor de Miguel por bromear con el Valle de los Caídos
El Ministerio Público sostiene que sus declaraciones, en las que bromeaba con dinamitar la cruz del monumento, no son constitutivas de delito.

La Fiscalía ha recurrido la decisión de un juzgado de Madrid de sentar en el banquillo al humorista Héctor de Miguel, también conocido como Quequé, por un presunto delito de odio. El Ministerio Público considera que las declaraciones que realizó en su programa Hora veintipico de la Cadena SER acerca del Valle de los Caídos –desde 2022 denominado Cuelgamuros– no son constitutivas de delito.
El recurso ha sido interpuesto contra el auto del Juzgado de Instrucción número 38 de Madrid, en el que el juez Carlos Valle Muñoz-Torrero transformó las diligencias previas en procedimiento abreviado, un paso previo al juicio. El magistrado argumentó que las palabras del humorista el 27 de junio de 2024 podrían incurrir en un delito de odio.
La causa se inició a raíz de una denuncia presentada por la asociación ultracatólica Abogados Cristianos, que se querelló contra el humorista por unas declaraciones emitidas en su programa. Durante la emisión, bromeó con la posibilidad de dinamitar la cruz del actual Cuelgamuros. "Toda esta gente que estamos aquí tenemos un deseo, que es llenar de dinamita la cruz del Valle de los Caídos y volarla por los aires. Si puede ser un domingo, mejor, para que vaya más gente", expresó.
La Fiscalía defiende que las declaraciones del humorista no cumplen los requisitos legales para ser consideradas un delito. El Ministerio Público insiste en que no existe un llamamiento real a la violencia, sino una manifestación exagerada dentro de un contexto humorístico, según han informado fuentes jurídicas.
La decisión del juzgado de abrir juicio oral se conoció este miércoles, aunque fue dictada el pasado 23 de enero. Además del recurso de la Fiscalía, De Miguel también ha impugnado la resolución judicial para intentar frenar su procesamiento.
Por su parte, el magistrado Carlos Valle considera que estas expresiones van más allá de la exageración o la sátira y suponen la "imputación de un delito sumamente grave a todo un colectivo". En su auto, sostiene que las bromas del humorista no pueden entenderse como exageraciones o hipérboles propias del género satírico.
Además, el juez argumenta que el cómico expresó sus palabras en un programa con gran audiencia, lo que podría generar sentimientos de odio u hostilidad contra el colectivo religioso al que hacía referencia.
Paralelamente, un juzgado de Valladolid ha citado a Héctor de Miguel como investigado por otra querella presentada también por Abogados Cristianos. En este caso, se le acusa de un presunto delito de acoso por haber animado a sus oyentes a llamar a la asociación tras conocerse su primera denuncia.
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